'Tour' por el MÍO Cable, un plan que busca conquistar a los caleños

'Tour' por el MÍO Cable, un plan que busca conquistar a los caleños

Junio 10, 2018 - 11:45 p.m. Por:
Redacción de El País
Mío Cable Metrocali

El MÍO Cable es el sistema de transporte que conecta la ladera de la Comuna 20 con el MÍO. Sin embargo, muchos habitantes no lo usan porque las estaciones les quedan retiradas de su lugar de residencia y optan por los ‘motorratones’ o camperos.

Giancarlo Manzano / El País

Rubiela Medina, habitante del barrio Antonio Nariño (oriente de Cali), le toma menos de una hora llegar hasta la estación Unidad Deportiva del MÍO, donde atraviesa el túnel que conecta con la terminal Cañaveralejo, para acceder al MÍO Cable y subir a Tierra Blanca, un sector de Siloé donde vive su familia.

En esta ocasión, un domingo a las 5:00 de la tarde, la señora solo vino a acompañar a su madre hasta su lugar de residencia, pero otros días como los lunes festivos, por ejemplo, Medina usa el MÍO Cable para pasear.

“Me vengo en la P21B y hago transbordo en Calipso, donde cojo la T57A hasta Unidad Deportiva. A veces venimos en la mañana, damos hasta dos y tres vueltas (en el MÍO Cable), luego bajamos a comer hamburguesa en Unidad Deportiva y a coger el MÍO para devolvernos a la casa. Esto fue lo mejor que inventaron, con un solo pasaje uno hace todo esto, sería muy bueno si tiraran el cable hasta Cristo Rey”, dice.

Precisamente, convertir el sistema aerosuspendido de la Comuna 20 en un plan dominguero, es uno de los objetivos que persigue Metrocali, ente gestor del MÍO, con el programa ‘Domingos de MÍO Cable’. Se trata de una estrategia que inició hace dos meses con actividades culturales, pedagógicas, artísticas y recreativas para atraer visitantes.

La promesa, explica Víctor León, jefe de servicio al cliente y mercadeo del MÍO Cable, es que desde el sistema se puede apreciar una de las mejores panorámicas de la ciudad, tanto de día como de noche; también se puede conocer el barrio Siloé y admirar los murales que adornan sus calles y paredes, con mensajes de paz, diversidad y orgullo caleño.

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“Esto es un plan 100 % caleño, lo que queremos es que al igual que en otras ciudades que tienen sistemas de transporte similares este sea un punto de visita obligatorio tanto para los caleños como para los visitantes, así como lo es La Ermita, el cerro de las Tres Cruces, queremos posicionarlo como un hito, esa es la gran apuesta”, explica León.

Un viaje de 14 minutos que se puede extender por horas
estaciones Unidad Deportiva y Cañaveralejo

El recorrido inicia con la muestra de murales que hay entre las estaciones Unidad Deportiva y Cañaveralejo.

Wirman Ríos / El País

El recorrido empieza en la terminal Cañaveralejo, donde se accede al MÍO Cable: de allí se sube a las estaciones Tierra Blanca, Lleras Camargo y Brisas de Mayo. Jenny Tez, habitante del barrio El Jardín (suroriente), aguarda a la entrada de Cañaveralejo la apertura del sistema, pues con la tormenta eléctrica que cayó esa tarde la operación lleva una hora suspendida, y una larga fila de pasajeros en espera. Sin embargo, ella no tiene afán porque también viene a pasear.

“He subido varias veces, creo que es la tercera vez que vengo, me gusta por matar tiempo y por mirar el panorama desde arriba porque es muy bonito, entonces nos subimos y nos bajamos en cada estación a mirar y a tomar foticos”, cuenta la señora.

En el segundo piso de la terminal hay una algarabía y un grupo de asesores de servicio al cliente invitando a los usuarios a un pasillo lleno de sillas blancas, donde en unos minutos iniciará una programación artística y cultural. En esta ocasión se presentan los gestores de paz y cultura ciudadana con una batucada (grupo de percusionistas) que transmite mensajes de civismo y buen comportamiento a los asistentes.
También disfrutan de un grupo de salsa caleña. La presentación se extiende por cerca de dos horas.

El ‘tour’ en el MÍO Cable tiene una duración de 14 minutos, sin embargo, para algunas personas puede durar más de una hora porque no se conforman solo con subir y bajar, sino que se detienen a mirar el paisaje y a escuchar las historias que los asesores tienen por contar.

“Yo los invito a que divisen esta belleza, podemos ver el edificio de colores, el estadio, el velódromo, el cerro de la bandera, al lado izquierdo está la estrella de Siloé que mantiene prendida todo el día, está el mirador Yo Amo a Siloé, también podemos observar el puesto de salud, que ahora es un hospital, se puede ver todo. Ah! uno también cuenta que este es el pesebre gigante de la ciudad, porque se ve todo iluminado y en diciembre es hermoso”, dice Mary Solandie, asesora de servicio en la estación Tierra Blanca.

La señora, quien lleva siete años trabajando en el sistema MÍO, añade que a las personas hay que socializarles cómo opera el cable, porque muchos no vienen por el miedo, “pero acá se les garantiza seguridad, por acá no pasa nada, esto es muy rico y un atardecer lo pueden pasar feliz con su familia y barato porque con un solo pasaje viaja”.

MÍO Cable

Para muchos el MÍO Cable es una atracción mecánica, a otros les encanta la panorámica que se puede ver de Cali.

Wirman Ríos / El País

“Uno le cuenta a la gente que Siloé es un barrio muy vulnerable y hay gente muy humilde, pero el barrio en sí es muy bueno. Yo digo que en todos lados hay peligro y acá sí hay unas partes peligrosas, pero cuando estás en el MÍO Cable y alrededor de las estaciones no pasa nada, hay seguridad y la gente por acá no se mete con las otras personas por robarlos, el problema es entre ellos por fronteras, pero con los que vienen a pasear no”, añade Solandie.

A su vez, Diego Daza, otro asesor de servicio, pero de la estación Brisas de Mayo, la última a donde llegan las cabinas del cable, asegura que el estigma contra Siloé se ha vencido.

“Siloé antes del MÍO Cable era un misterio para las personas de la ciudad, solo se veía el pesebre, pero se imaginaban que era algo peligroso, entonces ahora que está el sistema las personas han tumbado esa barrera, los turistas vienen, salen por allí, se toman una cerveza, caminan, vuelven, se suben al MÍO Cable y regresan a la ciudad, de manera que es una experiencia increíble, no solo para los turistas, sino para las personas de aquí de la región”, dice Daza.

En busca de más visitantes

El MÍO Cable está moviendo entre 6000 y 7000 personas entre semana y los fines de semana puede llegar a movilizar 8000 pasajeros, según Víctor León, jefe de servicio al cliente. Con la estrategia ‘Domingos de MÍO Cable’ se espera incrementar en un 10 % los usos actuales.

El funcionario señala que un estudio de satisfacción del usuario que realizaron indicó que el 100 % de los caleños conocen el MÍO Cable, pero no todos lo han usado o lo han visitado, y una de las zonas que buscan que más concurra es el Oriente, “pues en el estudio nos sale que son las personas que menos lo conocen, contrario a la zona Noroccidente y Sur”.

“Desde la terminal Andrés Sanín estamos con asesores de servicio invitando a las personas a que vengan a disfrutar de la actividad que se tiene planeada para los domingos, entonces la gente desde el jueves empieza a conocer la programación”, dice León.

Jorge Villanueva, otro visitante frecuente del MÍO Cable, cree que los líderes barriales pueden sumar esfuerzos para que el sistema se convierta en un verdadero paseo de domingo para propios y turistas.

“Fui habitante de la Comuna y como soy amigo de varios líderes he hablado con ellos y he pensado que se puede armar un plan para que los turistas lleguen y se bajen y recorran el barrio, que se preste seguridad para que la gente arrime sin miedo, es cierto que el barrio tiene problemas de inseguridad, pero después de que vaya con un líder o dos que conozcan no habrá inconveniente”, asegura Villanueva, quien ahora vive en Montebello.

Las visitas directas a hoteles y hostales también han atraído visitantes extranjeros al cable, sin embargo, otros como Leonard, ciudadano estadounidense, llegan por recomendación de familiares: “lo mantienen muy bien, está perfecto, limpio, pero da miedo por la altura”, dice Leonard con una sonrisa nerviosa, después de terminar su recorrido.

¿Qué pasa cuando se detiene?

Hace pocas semanas el MÍO - Cable presentó una falla en el sistema de sensores automáticos, lo que generó su suspensión con pasajeros a bordo, pese a ello, voceros de Metrocali aseguraron que el sistema es seguro y que existen protocolos de seguridad muy estrictos.

Por ejemplo, Las paradas por las tormentas eléctricas es uno de los contratiempos del sistema cuando llueve. En abril detuvo su operación en total 10 horas. En mayo se han reportado 8 paradas de aproximadamente 1 hora, ocurridas entre las 2:00 y 6:00 p.m.

El sistema se detiene para garantizar la seguridad de los usuarios.
El MÍO Cable cuenta con 14 pilonas que soportan el cable y 60 cabinas.

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