Cali tiene fiebre de las viviendas gratis que entregará el Gobierno Nacional

Mayo 27, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas - Reportera de El País
Cali tiene fiebre de las viviendas gratis que entregará el Gobierno Nacional

El precio del alquiler de vivienda aumentó en Cali durante el pasado mes de agosto.

Desde el anuncio del Presidente Santos, muchas familias quieren tener una de las cien mil casas gratis.

Diariamente a la Secretaría de Vivienda de Cali acuden unas 250 personas pidiendo que las inscriban en el censo o que les expliquen la manera como podrán acceder a una de las cien mil viviendas gratis que entregará el Gobierno Nacional, de acuerdo al anuncio que hace un mes hizo el presidente Juan Manuel Santos.La titular del despacho, Emma Lucía Berón Usubillaga, asegura que después del discurso televisado del Mandatario, la atención al público se quintuplicó. “Antes del 23 de abril (día en que el Presidente presentó el programa) venían unas diez o quince personas cada día a averiguar sobre las posibilidades para postularse a los subsidios de vivienda. Ahora el personal que atiende en la ventanilla no da abasto para tanta solicitud de casas gratuitas”, explica la funcionaria.Y es que para Paula Andrea Cardona, una madre cabeza de familia que subsiste con menos de un salario mínimo al mes, la promesa del Presidente es la única esperanza que ella tiene como opción para hacerse a su casa propia. Emocionada comenta que es la oportunidad que ha esperado para dejar de pagar arriendo y dejarles un techo propio a sus dos hijos, María Paula y Deiber Andrés, de ocho y once años, respectivamente.No es la primera vez que Paula se acerca a la Secretaría de Vivienda para que la tengan en cuenta como beneficiaria de un proyecto habitacional. El 29 de abril de 2009, recuerda ella, radicó una carta porque quería aplicar a un subsidio, pero no pudo ser una de las beneficiarias de los proyectos Altos de Santa Elena o Altos de La Luisa, ya que era requisito tener un ahorro previo de $3.599.026. Y además, quedar con una deuda. “Ahorrar es imposible para mí. Yo respondo por mis dos hijos porque su papá se fue y él no me ayuda económicamente y lo que gano en el trabajo (es manicurista en una peluquería del barrio Marroquín) escasamente me alcanza para comer, pagar el arriendo y tener a los niños en la escuela”, dice la mujer, quien vive en un segundo piso de una casa del barrio El Retiro, que comparte con su mamá.Oportunidad en lo gratisLa idea de no pagar nada por la casa es, para algunos de los que se han acercado a la Secretaría de Vivienda, el mejor atractivo del programa que el Gobierno Nacional tiene actualmente haciendo trámite ante el Congreso, en una ley que busca incentivar la construcción de Vivienda de Interés Prioritario, VIP.Tanto, que algunos de los beneficiados del proyecto habitacional Barrio Taller, ubicado en el oriente de Cali, han decidido no recibir las casas, las cuales ya están listas para ser entregadas, en espera de hacerse a una de las cien mil unidades de vivienda gratis.“Tenemos 20 personas que han presentado la carta de desistimiento como beneficiarios de este programa y cuando se les pregunta por qué no quieren recibir la casa, dicen que para qué, que si lo hacen quedarán con una deuda cercana a los $10 millones mientras que si se esperan, pueden tener casa regalada”, indica la secretaria de Vivienda de Cali, Emma Lucía Berón Usubillaga.También se han dado casos de familias que por haber resultado afectadas por las lluvias están exigiendo ser incluidas en las bases de datos de damnificados porque escucharon que serán tenidos en cuenta para las viviendas gratuitas.“Vienen diciendo que vieron en la televisión, que dónde hay que hacer la cola para que les den la casa. Y cuando se visita el jarillón o la ladera, esa es la primera pregunta que les hacen las familias a los funcionarios”, explica el coordinador del Comité Local para la Prevención y Atención de Desastres, Clopad, de Cali, Rodrigo Zamorano.Incluso, dice el funcionario, una mujer que fue censada porque salió afectada por un incendio ocurrido en el 2008 fue con fotocopia en mano del censo a reclamar una de las casas de las que habló el Presidente.En Comfandi también se ha incrementado la atención en el Departamento de Vivienda Social, aunque explica la jefe Pilar Ramírez, no llevan registros de las personas que han ido a consultar por las viviendas gratis.“Nosotros les estamos diciendo a quienes se acercan a la Caja que todavía no hay nada en firme porque el Gobierno Nacional presentó un proyecto de ley que está en discusión en el Congreso y luego de que se apruebe, debe ser reglamentado. Por eso no se les toman datos, para no crear falsas expectativas”, dice la señora Ramírez.Pero quizás lo más grave de la promesa de las casas gratuitas se da con avivatos, que aprovechándose de la necesidad de la gente, están recorriendo los barrios del Distrito de Aguablanca, ofreciendo formularios que cuestan entre $2.000 y $5.000 para inscribirlos en el censo de las familias que obtendrían las viviendas gratis.O como cuenta María Arenas, una humilde mujer que lava ropa y que también está a la espera de la casa gratuita, “un señor en Potrerogrande, en la época de las elecciones de junta de acción comunal, nos invitó a asistir a una reunión con la promesa de ayudarnos a conseguir la casita”.Pocos serán los escogidosSi bien el ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras, dijo que los beneficiarios de las viviendas gratuitas serán los “más vaciados”, todavía es incierto qué clase de familias serán las que clasifican bajo este calificativo.Pilar Ruiz, de Comfandi, dice que hasta que no se reglamente la ley y se establezcan los parámetros, es muy difícil hablar de quiénes y cuántos serán los beneficiarios en Cali y el Valle.La subsecretaria de Vivienda, Isabel Osorio, explica que aunque esos parámetros están por definirse, se cree que la gente que puede aplicar a las casas gratuitas es aquella que cumpla condiciones como ser desplazada, ser damnificada por el invierno o ganar un salario mínimo o menos al mes.Según explican en la Secretaría, el Gobierno Nacional tiene la base de datos de las personas que están en esa condición. En el caso de pobreza extrema y desplazamiento, la Red Unidos tiene un censo, que para Cali es de 12.890 personas. Y los afectados de la ola invernal llegan a 4.000 familias.Camacol Valle estima que por lo menos 94.700 hogares no tienen casa propia. Y aunque las cuentas pueden ser apresuradas, la Alcaldía pretende quedarse con unos 8.000 subsidios plenos del Gobierno Nacional para que igual número de familias estrenen en un año su casa gratis.

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