Terrón Coloreado, pintando sueños en un ‘Patio Bonito’

Noviembre 19, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País
Terrón Coloreado, pintando sueños en un ‘Patio Bonito’

Grandes y chicos. Unos 280 voluntarios se unieron a la cuarta jornada de Terrón coloreado. Niños de la comunidad y voluntarios hicieron un mural con figuras de flores.

La Fundación Terrón Coloreado pintó la fachada de 60 casas en un barrio de la Vía al Mar. 560 manos en acción.

En Patio Bonito, un sector sobre la Vía al Mar, un niño de ocho años llamado Braian toca dos cuñetes de pintura como si fueran tambores. Unos pasos más arriba, más de quince niños hacen círculos de colores sobre una pared blanca, que hacía pocas horas era gris. Es un barrio donde las casas están casi una sobre la otra y, la mayoría, en obra negra. Sin embargo, con la ayuda de 280 personas que se unieron a la iniciativa Terrón Coloreado, ayer Patio Bonito se llenó de colores vivos como el azul, el fucsia, el verde limón, el amarillo. Desde la carretera parecen formar un arcoiris.Fueron 60 las casas pintadas. Como la de doña Gladys, que estaba feliz porque antes solo veía el color de la madera y el cemento. Ahora tiene amarillo y naranja. Con estas, ya son 160 las viviendas que han sido adornadas en las cuatro jornadas de la iniciativa Terrón Coloreado, en la que participan todo tipo de voluntarios. El único requisito es tener buena voluntad.Como la de Issa Cristina Silva, diseñadora gráfica y pintora. Ella lideró voluntariamente el mural con los niños. Hasta sus hijos participaron. “Es algo viral. La primera jornada comenzamos trayendo a los amigos y conocidos. Hoy (ayer), en la cuarta jornada, se vinculó también Colgate-Palmolive y ya somos muchísimos”, explica Marcela Arango, comunicadora de Terrón Coloreado. Añade que las convocatorias se hacen a través de Facebook y por bases de datos. Es el caso de Valentina Franco, quien trabaja en esa empresa y se unió a la iniciativa. “En esta casa vamos a hacer un mural”, explica mientras pinta. Tan solo en la jornada de ayer se usaron 250 galones de pintura. Además, se utilizaron un sinnúmero de aerosoles para los trece murales que se hicieron, comenta el arquitecto Jerónimo Jiménez, líder de la iniciativa. Añade que el objetivo es alegrar la vida de esta zona y que la entrada de Cali se vea más alegre desde la carretera. Esta es una muestra de que la unión hace la fuerza. Nos recuerda que siempre que las cosas se ven grises, solo hay que añadirles un poco de color.

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