Temporada taurina 2012 cerró en tarde redonda con seis orejas cortadas

Diciembre 30, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Víctor Diusabá Rojas | Especial para El País
Temporada taurina 2012 cerró en tarde redonda con seis orejas cortadas

El torero español David Mora tuvo también una destacada actuación. Salió por la puerta grande de Cañaveralejo.

Luis Bolívar enseñó toda su categoría en dos toros, con los que disfrutó. Cortó tres orejas. David Mora cosechó dos y Pablo Hermoso de Mendoza, una. Plaza casi llena en el cierre de Feria.

Decir que Luis Bolívar pasa por un buen momento es recurrir a un lugar común, que, de paso, sirve para salvar los muebles. No, Luis Bolívar no pasa por un buen momento ahora, sino que hace rato viene construyendo un lugar en donde hay que contar aquí con él, y no por colombiano, y allá, porque no solo las pruebas de su actual condición han sido radicadas en una notaría muy particular, esa que expide certificaciones desde la inapelable voz del pueblo.Hizo la faena de la feria, en ese primero bueno y con son de Ernesto González, pero, además, enseñó una regularidad que asombra. Comenzó en el festival, siguió de largo el sábado y fue un tren bala ayer en el cierre. Un tren bala que supo resolver sus dos toros para dejar constancia que deben venir —dicen que la mitad del éxito es disciplina y la otra suerte—, en la temporada que está por despuntar.En el que se abrió de capa la corrida, Luis vio, en dos embestidas, que allí había un tesoro, pero que era necesario cavar con pinzas. No porque al animal le faltaran fuerzas, sino porque en cada acometida dejaba muestras de exportación en el temple. Ni siquiera de salida, cuando Bolívar se puso por gayola para anunciar a qué venía, desentonó el toro. Fue franco y fijo. Ahora había que escanciarlo, desde las verónicas al cierre de la lidia.En ese largo paréntesis, ‘Botafuego’, el nombre de la res, hubo series que siempre estuvieron por encima de la que acababa de pasar. Fue arriba la faena y le gente no tuvo que acomodarse en los tendidos para disfrutarla. De hecho, ese tópico de que en el primer toro no se cortan dos orejas, resultó desterrado. Y lo que tocó el más alto nivel de exigencia y belleza por el pitón derecho tuvo eco en el izquierdo. Y el ejemplar de la ganadería de Ernesto González echó del terreno de las dudas alguna aspiración de irse a los adentros. Espadazo, dos orejas y guarden el video.En el cuarto repitió capítulos escritos en el otro. Encontró la distancia, pero ante todo el sitio. ¡Qué sitio tiene hoy Luis para darle rumbo a sus esperanzas frente al toro! El animal no era boyante como su hermano, pero iba y si se le ayudaba, mejor. Luis lo descifró, aunque también debió, en lo posible, limar las asperezas. Para destacar la decisión del toro de pelear en los medios. Espadazo y una oreja, en una plaza que este año evitó caer en los excesos, con el palco en igual postura.Claro está, los hubo, como esa oreja segunda que no le hace falta a David Mora y la que cedió la presidencia por el empuje de los tendidos. Ese toro, el quinto, pasó por incierto de salida, pero poco a poco se vio largo y templado. Mora aprovechó esos momentos, pero las ganas lo nublaron y eligió el populismo para ganarse el favor de la gente. Le sirvió para cosechar la puerta grande, mas no para entrar en el corazón de los exigentes.En el otro, segundo de la tarde, hizo las veces de enfermero con un animal que a lo mejor acusó la vara trasera con que lo castigaron, lo que agudizó su falta de fuerza. Palmas cariñosas.Pablo Hermoso de Mendoza intentó recuperar el tiempo perdido en su anterior salida. Sus caballos, en especial ‘Ícaro’, dejaron toda esa sensación de belleza y poderío. Lástima sí, que el toro en turno fuera indigno de Cañaveralejo, si se parte del listón que dejaron casi todas las ganaderías en el ciclo. El torito estuvo cerca de las cabalgaduras, sin llegar a alcanzar algún calificativo notable. El fallo con el rejón de las decisiones dejó todo en blanco.En el sexto, con un toro que se defendió siempre, el caballero navarro debió ir una y otra vez a buscar esos terrenos. Una oreja le dio conclusión a su labor y a la Feria.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad