Teatro leído, otra opción

Septiembre 22, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Dos dramaturgos explican qué es el teatro leído, que por estos días llena salas en Cali en el marco de la Semana de la Dramaturgia.

La Semana de la Dramaturgia, que se llevará a cabo en Cali hasta el domingo 26, es un encuentro de dramaturgos y escritores. También hay actores, pero no representaciones. Su papel es leer sobre el papel libretos, sin acción ninguna.Es el teatro leído, modalidad poco conocida. O mejor, no reconocida, pues “es muy cercano a la radio, a través de las radionovelas”, explica el dramaturgo, actor y director colombiano Fabio Rubiano, quien confiesa haber crecido “escuchando radionovelas como ‘Kalimán’ y ‘La ley contra el hampa”. Por su parte, Arístides Vargas, autor y director del grupo de teatro Malayerba de Ecuador, también asistente al encuentro de Cali, explica que “el teatro leído es una manifestación del teatro escrito, pero el acto de escribir es diferente del de hablar, por lo cual al leer se manifiestan los primeros niveles teatrales o parateatrales. En ese sentido, es la primera posibilidad de imaginar una posible obra de teatro”.También para el públicoY añade Rubiano, fundador del Teatro Petra: “Aparte de valor escénico, tiene valor literario y valor de oído. Es una actividad importante, sobre todo para los dramaturgos, porque cuando uno escucha su obra, entiende qué falta y qué sobra”. Pero no sólo es para dramaturgos: “El espectador, oyente en este caso, participa con la imaginación y hace una puesta en escena mental con base en lo que está escuchando. Eso justifica el teatro leído”, añade Vargas. La lectura teatral “se hace posible porque el teatro es alusivo y evocador; no muestra todo lo que se dice, por ejemplo, ‘vienen los ejércitos’, no se muestra el ejército, como sí tendría qué hacerse en el cine. Entonces la lectura está muy cerca de la teatralidad real”, dice Rubiano. Por eso, “no puede ser leído por cualquiera, sin por actores. En la medida en que estos lean bien el libreto, revelan un nivel de la escritura teatral, pues uno escribe cosas que no van a ser dichas. En la lectura se revela la posibilidad de decir de una u otra manera”, complementa Vargas, argentino exiliado en Ecuador, 1977.Y añade: “Shakespeare decía que el teatro debe ser escuchado con los ojos y visto con los oídos. Transpolaba los sentidos para encontrar nueva expresividad. Con sólo escuchar una historia se puede imaginar más de lo que ésta cuenta”.Todo para actuarPor supuesto, “claro que el teatro leído pierde frente a la representación. Si la obra es gestual, de movimiento, la lectura no es lo suficientemente contundente”, dice Rubiano, quien recibió mención de la Unesco por su obra ‘Amores simultáneos’.Entonces, “no creo que haya obras sólo para ser leídas. Jorge Luis Borges escribió un par e insistía en que era teatro para ser leído, pero yo no creo, porque el teatro es fundamentalmente acción. La acción de la palabra es una y la acción física otra; la acción plástica del escenógrafo es otro tipo de escritura”, concluye Arístides Vargas.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad