Súmese a la campaña para darle un regalo a los hijos de las víctimas en Cali

Diciembre 12, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Súmese a la campaña para darle un regalo a los hijos de las víctimas en Cali

Sacarles una sonrisa y darles alegría es el objetivo de la campaña para recaudar regalos de Navidad para los niños vulnerables de Cali. Este año, los beneficiarios serán los hijos de las víctimas, coordinada por la Cruz Roja, la Unidad de Víctimas, y diversos medios de comunicación como El País.

Los niños y niñas de la ciudadela de la paz en Cali piden que el Niño Dios llegue a sus hogares. Campaña para cumplir sueños infantiles.

Joan Sebastián lleva en su mano una chuspa con ropa y alimentos. Pero no es su mochila de ir a entrenar fútbol. Va a visitar a su papá,  recluido en una fundación en  Floralia. Hace un año que no lo ve, desde que a su padre le dio miastemia, rara enfermedad muscular que le impide valerse por sí mismo.

Los otros días el pequeño de 9 años, carga una mochila, pero con su uniforme y sus guayos de entrenar en la escuela de fútbol Club de Formación Deporcali, como la llamó  su fundador y entrenador, Félix.

Después de salir de sus clases de 4° de primaria en el Liceo Juan Camilo, en el barrio Marroquín, Joan Sebastián va a la cancha a entrenar bajo las indicaciones de Christian, el hijo de don Félix.

 Esta promesa de defensa, quiere ser como Santiago Arias y sueña con jugar en el Deportivo Cali, equipo del cual es hincha. Por ahora, atravesará la ciudad, desde la ciudadela Llanoverde (suroriente), hasta Floralia (norte),  para ver a su papá, acompañado de su mamá, que trabaja como ayudante de construcción para sostenerlos a ellos y a su hermano de 12 años. Y como todo niño, espera un regalo de Navidad.

Como todos los niños y niñas, hijos de las víctimas del conflicto, que recibieron su casa gratis en  esta ciudadela.

Vanesa Alejandra es rubia y sus  ojos verde agua iluminan su rostro. La chiquilla empezó a ir a unas clases de patinaje en la cancha del   parque de la ciudadela, donde una profesora les daba instrucciones. Luego “nos da pista” en el Club Morichal y Vanesa Alejandra comenzó a entrenar lunes, miércoles y viernes.

Como ella, hay unos 40 niñas y niños que patinan en esta pista que queda en El Vallado, porque no hay otra más cerca. Vanesa sueña con ser campeona, ganar medallas y ser patinadora profesional. Pero la profesora se fue, no va a volver, y ella quisiera seguir sus entrenamientos para cruzar la meta de sus sueños. 

Por este diciembre, su hermanito Miguel Ángel, de 8 años, que también quiere ser futbolista, y la pequeña Dulce María, más rubia que sus hermanos, de apenas 2 años, solo quieren su regalo de Navidad.

Manuela, una trigueña de cejas muy tupidas y muy activa, baila salsa y quiere ser bailarina profesional. Tiene apenas 9 años, pero ya pasó a 5° de primaria en el Colegio Isaías Duarte Cancino.

La aprendiz de rumbera asiste todas las tardes a las clases que dicta una talentosa profesora de... solo 13 años de edad, Juliette Samantha, quien combina sus estudios –pasó a  8°– en el Colegio La Piedad con sus ensayos en la academia Los Pioneros del Ritmo.

 Esta chica va todas las tardes a la sede de la Fundación Casa del Desplazado, en Llanoverde, deja sonar la música, comienza a agitar el cuerpo y a mover los pies y las manos, los hombros y las caderas y las demás chiquillas la siguen, tratan de imitar su ritmo vertiginoso y alegre. Entre ellas Mariana, que también espera un regalo esta Navidad.

En medio de la multitud de niños, Marcos Owen se abre paso para decir que él juega de volante carrilero, y que ya está en 6° en el Isaías Duarte Cancino, y alcanza a gritar que  él está pidiendo un ‘play’ y un balón. Pero llega Jaison José, de solo 4 años,  casi que empujado por los más grandecitos, y escasamente logra balbucear que él va a la guardería, pero que también va a la escuela de fútbol. También quiere que el Niño lo sorprenda con un regalo de Navidad. 

Víctor Córdoba dice que él tiene 13 años y pasó a 7° en el Colegio Cristóbal Colón, pero quiere que se sepa que él también entrena en el Real Vallecaucano . “Juego de lateral derecho, como Yerry Mina, por la misma punta”, explica con mucha propiedad.

En medio de tanto proyecto de futbolista, se hace notar Angie Carolina, con sus ojazos negros, como una de las más asiduas asistentes a la Bibliocasa. No pierde cita con los libros los lunes, miércoles y viernes “porque me gusta leer y aprender”.

La chiquilla, de 12 años, ya se ha leído Los Gatos de Venecia, Caperucita Roja, El Gato con Botas, El Niño y la Mariposa, El Gigante, La Patasola y muchas historias más que le faltan por devorar. Ella dice que estas lecturas le han servido para leer más rápido, comprender y para tomar los dictados en el Liceo Juan Camilo, donde pasó a 7°.  

De hecho,  su profesor de español ya la eligió para que sea esta lectora voraz  quien le haga los dictados a los otros 43 estudiantes del salón. “Quiero ser doctora”, dice Angie Carolina, cuyo padre trabaja en construcción y venían del barrio Pízamos.

También Diana Paola, de solo 8 años de edad, brilla en el escenario académico. En el colegio Cristóbal Colón ella ocupa el segundo o tercer lugar, entre 25 estudiantes. La chiquilla ya pasó a 4° y su materia preferida es inglés. “Me gusta porque que la profesora Elizabeth nos pone a pintar, a escribir, a hacer sopa de letras”, dice esta niña que también espera  tener un regalo de Navidad este diciembre.

 Pero no todos los niños practican  fútbol. Juan Andrés entrena béisbol, un deporte al que llegó porque un día acompañó a un amigo a entrenar este deporte del bate y el entrenador, Héctor Fabio García,  lo dejó jugar y le gustó.

 Desde entonces, hace cinco meses no pierde clase porque estar en las grandes ligas. “No me sé el nombre de ninguno de los jugadores, pero quiero ser así como los que juegan en los Yankees de Nueva York”, explica con la inocencia de sus 10 años y la propiedad de quien pasa a 5° de primaria en el Colegio La Piedad. ¿Por qué no podría tener un regalo de Navidad?

Estos son solo unos pocos de los casi 10.000 menores de edad  que habitan Llano Verde, la ciudadela donde habitan las víctimas del conflicto armado y donde las familias desplazadas tratan de rehacer sus vidas para que sus niños tengan una historia distinta y una vida diferente a la que tuvieron ellos.

Incluso, llega una abuela con su pequeño nieto diciendo que él también será campeón de algo en un futuro. Hasta una joven aparece con  su pequeña Brenda, que apenas va a cumplir dos meses de edad y no conoce los términos conflicto, desplazados, víctimas, reinsertados, desmovilizados. Nada. Pero esa bebé también espera un aguinaldo esta Navidad.

El reto es cumplir con la expectativa de un buen número de niños y niñas que no saben porque el Niño Dios llega a unas casas y a otras no.

Done regalos

Cientos de niños de la ciudadela de la paz  en el suroriente de Cali, esperan los regalos navideños de la  campaña promovida por el periódico El País en conjunto de la Cruz Roja Colombiana, Seccional Valle, la Unidad para las Víctimas, la Secretaría de Cultura, el Noticiero 90 Minutos y Blu Radio Cali.

Los regalos pueden ser llevados a la sede de la Cruz Roja, barrio San Fernando, Calle 5 con Carrera  38 Bis. También se recibirán en ocho oficinas del diario El País, así:

 Sede principal de El País, Carrera 2 #24-46. Plaza de Cayzedo: Carrera 4 #11-25. Unicentro: Local 207. De lunes a viernes de 9 a.m. a 6 p.m. y los sábados de 9 a.m. a 1 p.m.

Único: Local 332. De lunes a viernes de 9 a.m. a 1 p.m. y de 2 p.m. a 6 p.m. Sábados de 9 a.m. a 1 p.m

Versalles: Avenida 4 Norte #22-57, San Fernando: Carrera 34 # 4D-78. De lunes a viernes de 9 a.m. a 1 p.m. y de 2 p.m. a 6 p.m.

Cosmocentro: Local 2R. y  Chipichape: Local 547. De lunes a viernes de 9 a.m. a 1 p.m. y de 2 p.m. a 6 p.m.

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