“Si queremos una Cali mejor, tenemos que involucrarnos”: experto en cultura ciudadana

“Si queremos una Cali mejor, tenemos que involucrarnos”: experto en cultura ciudadana

Julio 31, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo Editora Equipo de Domingo
“Si queremos una Cali mejor, tenemos que involucrarnos”: experto en cultura ciudadana

Henry Murraín, director de Corpovisionarios, organización que lideró la encuesta de cultura ciudadana para la Alcaldía, asegura que en los próximos días se emprenderá una acción con funcionarios de la Administración.

Henry Murraín, director de Corpovisionarios, organización que lideró la encuesta de cultura ciudadana para la Alcaldía, asegura que en los próximos días se emprenderá una acción con funcionarios de la Administración.

Los caleños hoy están más dispuestos a obedecer la ley, pero encuentran más pretextos para hacerle el quite a la normatividad en casos como en los tienen casi la certeza de que no serán castigados. Son más propensos a evitar los conflictos, a rechazar la violencia interpersonal, sin embargo, ha subido el porcentaje de los que rechazan a los homosexuales, a los enfermos de Sida y uno de cada cuatro no quiere tener como vecino a un reinsertado.

Han sentido que la seguridad ha mejorado un poco en los últimos tres años;  la gran mayoría cree que más de la mitad de los funcionarios son corruptos y la confianza interpersonal disminuyó más que hace tres años: el caleño no confía en el otro.

Estas son algunas de las conclusiones que arrojó el estudio de cultura ciudadana que llevó a cabo  Corpovisionarios para la Alcaldía de Cali con el fin de emprender acciones para mejorar la convivencia en la ciudad y aspectos como la seguridad, la  movilidad,  el respeto por el otro, etc.

El filósofo Henry Murraín, director  de Corpovisionarios, quien lideró el estudio en el que también se hicieron propuestas  para mejorar, nos amplió  sobre esta investigación e  invitó a los caleños a participar en la tarea de acrecentar la ciudad. 

 Cultura ciudadana es un enfoque de política pública,  de gobierno, propuesto por el exalcalde de Bogotá Antanas Mockus, donde se plantea que para resolver muchos de los problemas que enfrentamos en nuestras ciudades, más que transformar las leyes y realizar obras de infraestructura, lo que tenemos es que transformar nuestros comportamientos,  hábitos y elementos culturales que pueden ser problemáticos. 

Hay cosas positivas y  por mejorar. Dentro de las positivas resaltaría que en Cali hay una altísima valoración de la importancia de la cultura ciudadana, que hay una historia del pasado asociada al civismo. Que en Cali hay una conexión con el deporte interesante. Es una ciudad con unos espacios deportivos envidiables, que no son perfectos, aún hay que hacer más, pero comparado  con ciudades latinoamericanas son mucho mejores. En la que también  se hace mucho deporte de noche. En la encuesta cuando le preguntamos a la gente qué hace después de las 8:00 p.m. durante la semana regularmente, la gente dice que hace más deporte que rumba. Es una ciudad muy deportiva y eso no es tan fuerte en la narrativa pública  que se describe de Cali, en la que es preponderante la rumba.  

El indicador de rechazo a la violencia interpersonal pasa de 8.5 (en 2013) a 8.12 (en 2016), mejoró; la disposición a obedecer la ley pasa de 8  a 8.12, mejoró; la no ocurrencia de situaciones conflictivas pasa de 7,61 a 8,16  mejoró. El negativo es que la percepción de probidad de los funcionarios públicos pasa del 1,13 a 1. Cada indicador está en  escala de 1 a 10.    

Dentro de los próximos días vamos a empezar con una serie de acciones piloto. Una de ellas será con los funcionarios de la Alcaldía. El alcalde Armitage así lo quiere, para que la  ciudadanía sepa que los mismos empleados de la  Alcaldía están comprometidos con la cultura ciudadana.Será  de muy alto impacto, que nos va a poner a  pensar a los caleños.

(Risas). Lo que te puedo decir es que es una acción que va a pegar fuertísimo en el tema de la igualdad.

En general. Uno de los elementos para poder construir cultura ciudadana es que hay que relacionarnos como ciudadanos con la convicción de que somos iguales. No  entendido como que somos todos igualitos, porque somos diversos, sino que nadie está  por encima de nadie.  

 Vamos a estar monitoreando y reportando cómo vamos cada semana, entendiendo que esto no es aplicar un truco mágico y enseguida empieza a mejorar, no. Este es un ejercicio en el que convocamos la participación de la gente  para solucionar un problema que a ella la afecta.

En últimas, lo que la ciudadanía realiza es un proceso de autotransformación. Lo que hacemos nosotros con las estrategias, programas y proyectos de cultura ciudadana es crear unos dispositivos que permiten a la gente reconocer algunos problemas y visibilizar sugerencias de cómo podemos, colectivamente, solucionar.    

Cada vez estamos más volcados a actividades de carácter performativo, en la calle, en interacciones con la gente e intentamos ser lo más austero posible en la publicidad.  Las cosas que hacemos  son mucho más vivenciales. Se proponen juegos, teatro, la participación de la gente en los espacios públicos donde ella misma analiza sus comportamientos y la situación y construye una agenda de corrección de los mismos. 

Los caleños son como los demás colombianos, gente con oportunidades de mejora grande. Y como país tenemos un reto muy grande: atender a lo que nos diga el otro y esa labor de escucha no es solo parar la oreja,  sino,  creer en el otro. No solo dejarlo hablar, sino también, ser sensible a su dolor, a su preocupación, valorarlo y en el proceso de posconflicto  ese debe ser uno de los temas que debemos tener, atender bien a la gente.

Con cosas tan sencillas como que cuando te estén hablando no mires el celular, hasta cosas más complejas como no sacar el carro cuando no es tan necesario, pues se puede ir  a pie,  porque sacar el vehículo genera un impacto para la ciudad y para los demás muy grande. Ser sensible a la preocupación del otro significa, por ejemplo, pensar en que si yo hago una rumba en mi casa y la extiendo a la madrugada el otro no va a poder dormir. Escucharnos es aprender a pensar en los demás.

Sí, tenemos que trabajar en el tema de la confianza y construir confianza en Cali.

Creo que el Alcalde es un ser humano auténtico, transparente. Él dice lo que siente, lo que piensa. Creo que hace bien en confiar en que la gente puede mejorar en muchas cosas y confiar en Cali y en los caleños. Yo no estoy de acuerdo en criticarle esa esperanza.

El Alcalde tiene una idea importante en la que debemos creer cuando dice que la criminalidad no es solo un tema de la Policía, eso es real. Él cree que hay que pensar en las oportunidades de la gente, de los jóvenes,  que hay que trabajar de noche para ser una ciudad con más tranquilidad y cree que la pedagogía de cultura ciudadana es la mejor. Es un hombre que ha demostrado que lo que piensa lo guía en sus decisiones…

Me ha parecido que es un Alcalde que escucha con apertura y con honradez, que tiene un muy buen equipo, pilísimo, y estoy seguro de que eso le va a hacer bien a esta capital, porque Cali es una ciudad fragmentada por muchas tensiones: tensiones de clase,  de raza,  políticas. A veces siento que la tensión en Cali no se ve en el ambiente, pero está en las prácticas, en las formas de decir las cosas.

Y creo que un líder con estas características es ideal para el momento que vive la ciudad. Una persona dispuesta a escuchar y a tejer puentes. Tenemos que trabajar en función de que al Alcalde le vaya bien porque necesitamos que a la ciudad  le vaya bien.

No podemos quedarnos como espectadores, criticando y juzgando frente al televisor  lo que hace el Alcalde, desesperado para transformar la vida de los otros dos millones y medio de caleños, eso no va a funcionar. Si queremos una Cali mejor, una mejor ciudad, tenemos que involucrarnos y participar de esas mejoras.

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