Sensación de calor en Cali llega a los 37 grados, ¿qué pasa con el clima?

Sensación de calor en Cali llega a los 37 grados, ¿qué pasa con el clima?

Julio 12, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Sensación de calor en Cali llega a los 37 grados, ¿qué pasa con el clima?

Según los reportes de la CVC, la temporada seca podría extenderse hasta la primera o segunda semana de septiembre.

Este año, la temperatura más alta que se ha sentido en Cali - a la sombra - ha sido de 34 grados. En el planeta la temperatura está aumentado de manera progresiva.

Es mediodía. Un hombre entra a su vehículo y hace una cara de espanto una vez toma el timón. Está ardiendo. Enseguida enciende el aire acondicionado con la urgencia de quien apaga el despertador el domingo y espera unos minutos antes de empezar a conducir. El tablero del carro indica que la temperatura en Cali es de 32 grados, pero el hombre podría jurar con la Biblia en la mano que la temperatura es mucho mayor.

En la misma calle, una mujer con uniforme de odontóloga camina con paraguas pese a que, por supuesto, el cielo está completamente despejado, completamente azul. Las ramas de los árboles permanecen inmóviles.

En otro punto de la ciudad,  al sur, un taxista decide parquear y entra trotando a una peluquería. Dice que es mejor arreglarse las uñas mientras baja el sol que estar por ahí cocinándose sin carreras por cumplir.

En una casa  del norte, también, un lobo siberiano es buscado a gritos por su amo. Finalmente lo encuentra acostado a sus anchas dentro de la ducha del baño.  “Es que no soporta el calor”.

¿Por qué en Cali está haciendo tanto calor? ¿Es acaso consecuencia de las dos palabras que más se mencionan últimamente en el mundo: ‘calentamiento global’?

Lea también:  El Valle lleva tres meses consecutivos con déficit de lluvias

Pese a que en los registros del director de la Clínica Amiga de Comfandi, Laureano Quintero, no hay consultas por ‘golpes de calor’ en los últimos días, el doctor Juan Pablo Trochez, de la Unidad de Quemados del HUV, advierte que no es necesariamente que no estén ocurriendo, sino que son casos que por lo regular no se atienden en hospitales sino en entidades de atención del primer nivel como los centros de salud.  

- Regularmente en temporadas secas como la actual se incrementan las consultas en el nivel 1 y 2 por ‘golpes de calor’ que son, básicamente, consecuencia de una deshidratación producto de estar expuestos durante un periodo de tiempo prolongado a altas temperaturas. Los pacientes generalmente presentan cefalea, mareos, vómitos. En la mayoría de los casos la recuperación tarda unas cuatro horas de reposo e hidratación, pero en  otros se requiere de una incapacidad.

Las insolaciones – sobre todo en los bebés -  también son motivo de consulta, así como los cálculos renales que se forman debido a la pérdida de líquidos. Pero no son los únicos problemas de salud que el calor le genera a los ciudadanos.

[[nid:436646;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/06/ep00981118.jpg;full;{Los últimos días se ha registrado una temperatura máxima de 33 grados centígrados durante el día. En la noche se han alcanzado los 23 grados centígrados.Bernardo peña | El País.}]]

En temporadas secas también aumentan los casos de dengue y chikungunya. Los efectos del cambio climático están generando que enfermedades transmitidas por vectores repercutan con más potencia en climas con más  de 18 grados centígrados.

Así quedó expuesto  en el Día Mundial de la Salud del año pasado, que giró en torno a las enfermedades transmitidas por vectores. Según el estudio ‘Vulnerabilidad y salud en el Valle geográfico del río Cauca relacionada con el cambio climático’, que adelantaba la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, el aumento en la temperatura y los cambios en intensidad y duración de las lluvias generan que el zancudo transmisor tenga un menor tiempo de incubación de la enfermedad.

“Antes se estimaba que la hembra demoraba entre 7 y 12 días en desarrollar el virus. Hoy ese tiempo se redujo a un período que oscila entre 5 y 9 días”, explicó entonces la coordinadora técnica de la investigación, Diana María Caicedo. En aquella ocasión, la experta dijo también que, por efectos del calor, los zancudos hembra (que son los que transmiten la enfermedad) pican  con mayor frecuencia que antes.

Otro problema que está generando esta temporada seca son los bajos niveles en los  caudales de los ríos. Rodrigo Zamorano, coordinador del Consejo para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cali, Cmgrd, anunció que esta semana el río Cauca registró un caudal de    98 metros cúbicos por segundo, cuando su promedio es de entre 400 y 600 metros cúbicos por segundo. En tiempos de Fenómeno de La Niña ha llegado a los 1500. Es decir: los niveles del caudal del Cauca están bajísimos. Lo mismo sucede con ríos tributarios como el Meléndez. 

Según XM, entidad encargada de medir todas la variables del mercado de la energía eléctrica, de hecho,   la cantidad de agua que llega a los embalses para generar energía ha disminuido cerca del  22%, “como consecuencia de las sequías que viven algunas regiones como el Valle del Cauca”, lo que también ha ubicado al departamento como la segunda zona del país con menores reservas hídricas para generar energía. 

La buena noticia es que, pese a todo, no hay riesgo de un racionamiento energético o de agua. 

“El sistema eléctrico colombiano es uno de los más confiables del mundo porque tenemos una matriz de generación diversificada, es decir que no dependemos solo del agua para generar energía. Aprendimos las lecciones de lo vivido a comienzos  de los años 90 y construimos un número importante de térmicas. Mientras nos garanticen el suministro de gas para las termoeléctricas, la generación de energía también está garantizada”, dijo Ángela Montoya, de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica, Acolgen.   

El Gerente  de Acueducto de Emcali, Julián Lora, aseguró también que pese a los bajos caudales de los ríos, no hay riesgo  de cortes de agua en la ciudad. Incluso ya  hay un plan de contingencia que, por ejemplo, prevé que la planta de La Reforma, que se abastece de las aguas del río Meléndez (uno de los más críticos) y le suministra agua a la Comuna 18, sería alimentada por la red baja a través de bombeos en caso de que sea imposible tomar el agua del río.

La zona de ladera, en la parte alta - alta, agregó el ingeniero Lora, tendría mayor riesgo de desabastecimiento, y en ese caso estarían listos carrotanques  para suministrarle agua a la comunidad.  Pero, otra vez la pregunta: ¿estamos viviendo las consecuencias del calentamiento global?

Harold González, coordinador del Grupo de Hidroclimatología de la CVC, dice que la ola de calor que padece Cali se debe a varios factores. Por un lado la zona Andina de Colombia entró en el segundo periodo seco del año, que se caracteriza por cielos despejados y poca nubosidad, lo que obviamente hace que la temperatura aumente. Y, con los cielos despejados, hay pocas lluvias, con el problema de que en el Pacífico ecuatorial está activado el Fenómeno del Niño, lo que restringe aún más las precipitaciones.   

“Para abril tuvimos un déficit de lluvias de  alrededor del 20%, para mayo de alrededor del 48%,  para junio del  45 %. Este año ha sido muy seco”, dice Harold y eso traduce por qué la temperatura más alta que se ha sentido en Cali en este 2015 - a la sombra - ha sido de 34 grados. A la sombra. La sensación térmica, lo que sentimos en la calle, es tres grados más, es decir unos 37. En 1997, cuando también había Fenómeno del Niño, la temperatura en Cali a la sombra llegó a 36.4 grados, la más alta de los últimos años según la CVC. 

Harold González asegura entonces  que no hay manera de comprobarlo, pero sospecha que la aparición de fenómenos como el Niño o la Niña casi cada año ( muy distinto a hace dos o tres décadas cuando ocurrían cada 3, cada 7) se deba al calentamiento global.

“De acuerdo a los últimos informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC)  desde hace 40 años a hoy la temperatura ha subido o.6 grados centígrados a nivel del planeta. Nos estamos calentando más de lo  normal. Tenemos una capa de ozono que cada día se está deteriorando más. Es decir que la Tierra retiene mucha más energía de la que puede liberar hacia el espacio”. 

Jeimar Tapasco, investigador del grupo de cambio climático del Ciat, comenta  en cambio  que no hay certeza de que el calentamiento global sea el responsable del calor de Cali. 

“Es muy difícil relacionar las olas de calor con el cambio climático. Es decir: no sabemos aún si las altas temperaturas corresponden a una consecuencia del calentamiento global o por el contrario, obedecen a la variabilidad climática natural”.

Rodrigo Zamorano, coordinador del Consejo para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cali, Cmgrd, dice por su parte que las altas temperatura de ninguna manera se podrían relacionar con el calentamiento global. En realidad el clima está loco, pero nadie sabe a ciencia cierta por qué.

[[nid:436469;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/06/portada3.jpg;full;{Las altas temperaturas que se han registrado en la capital vallecaucana no se escaparon del humor de los caleños, quienes con divertidas imágenes han ilustrado cómo se siente el clima por estos días en la ciudad.}]]

La ola de calor que vivió el sur de Pakistán desde mediados de junio dejó más de mil muertos, según balances de la ONU. La mayoría de esas muertes tuvieron lugar en Karachi, con 20 millones de habitantes, donde las temperaturas alcanzaron los 45 grados. Los más afectados,  como siempre: los más pobres, los jornaleros y los ancianos. El penúltimo fin de semana de junio, cerca de 80.000 personas tuvieron que ser atendidas por problemas de   insolación y deshidratación. La ola de calor coincidió, además, con el inicio del mes del Ramadán, durante el cual millones de musulmanes en el país dejan de comer y beber desde la salida hasta la puesta de sol.

“Índice peligro incendios forestales extremo en toda España, precaución máxima”, tuiteó hace poco el Ministerio de Agricultura español, “para alertar a la gente sobre el riesgo muy elevado” que por estos días las altas temperaturas han provocado en casi toda España. Esta ola de calor “de larga duración”, llegada del norte de África y prevista al menos hasta este domingo,  aparece luego de un primer episodio de fuerte calor que condujo a que a finales de junio la Agencia Estatal de Meteorología colocara, a 40 de sus 50 provincias, en niveles de alerta "amarilla" o "naranja".

Los termómetros debieron alcanzar los 40 grados en el centro y en el suroeste del país, tras haber subido hasta los 44 grados el 29 de junio en Córdoba (sur).

El primer día de este mes, la mitad de los departamentos de Francia --47 sobre casi un centenar-- fueron puestos  en alerta por la excepcional ola de calor revestida de temperaturas que en algunos casos superaron los 40 grados centígrados. En París, donde casi todo el transporte es público y muchos edificios carecen de aire acondicionado, el termómetro alcanzó los 39 grados. Por la noche, las temperaturas superaron los 22, al igual que en otras grandes ciudades como Rennes, Clermont-Ferrand, Toulouse, Burdeos y Lyon.

En 2003, una implacable canícula que se extendió durante al menos tres días consecutivos en medio de un verano mezquino y mal anticipado por las autoridades, provocó 15.000 muertes según un balance del Instituto nacional de la salud (Inserm). Desde aquel mortífero verano, Francia instauró un ‘plan nacional canícula’ con cuatro niveles de alerta y medidas destinadas a proteger a los más vulnerables, especialmente los ancianos.

 

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