Segunda parte: Tiempos dorados

Mayo 08, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com. co I Redacciòn
Segunda parte: Tiempos dorados

Gloria Castro no descuida la práctica del ballet, sólo por carácter didáctico, para enseñarlo a sus alumnos.

El primer nombre fue Compañía Nacional de Ballet de Colcultura: “En ese entonces estaba Gloria Zea en Colcultura y cuando fui a pedirle que me ayudara a fundar un grupo profesional, ella me dijo: ‘No me venda la idea, dígame qué va a hacer’, y lo hicimos”, dice Gloria.

Así como el Colegio de Danza surgió en 1978 para tener bailarines profesionales, el ballet apareció en 1982 para dar oportunidad a esos alumnos: “Cuando el colegio tenía cuatro años, comencé a armar una compañía, de tal manera que cuando se graduaran las primeras promociones tuvieran trabajo, pues en Colombia no había -ni hay- compañías profesionales”, explica Gloria Castro. El primer nombre fue Compañía Nacional de Ballet de Colcultura: “En ese entonces estaba Gloria Zea en Colcultura y cuando fui a pedirle que me ayudara a fundar un grupo profesional, ella me dijo: ‘No me venda la idea, dígame qué va a hacer’, y lo hicimos”, dice Gloria. Ese ballet tuvo momentos importantes, como en 1985 cuando se presentó en Bogotá acompañado con la Orquesta Sinfónica de Colombia. El elenco lo conformaban bailarines formados en Cali y otros salidos de la Escuela Nacional de Danza, que eran preprofesionales. Ese año 85 Gloria Zea se retiró de Colcultura y “la compañía estaba hecha con personas que bailaban, pero no tenían formación, y yo me la pasaba en avión entre Cali y Bogotá, por lo cual decidí concentrarme aquí”, añade la maestra.Audaz debutPor ese tiempo se preparaba Cali para celebrar 450 años de fundación, que fue el pretexto para montar ‘Barrio ballet’: “En ese entonces ya habían salido como tres promociones del colegio, con las cuales intentaba armar la compañía”. Y lo admite: “Fue supremamente audaz y al principio estaba muy asustada, pues no podía caer en la revista musical”. Fue la presentación en sociedad del Ballet de Cali, con clamoroso éxito y muchas confusiones: “A veces me preguntaban si era folclor. Otros pensaban que nosotros bailábamos salsa, y no es así. Se dijo que yo tenía que seguir haciendo sólo ese tipo de ballet y hasta nos dijeron que la compañía debía llamarse Barrio Ballet”.La obra hizo historia y “casi todos los bailarines debutamos con esa obra, que es como nuestro sello”, dice Andrea Elizabeth García, primera ‘ballerina’ de Incolballet.Llegó 1999, que trajo recesión económica, la cual, como siempre, afectó la cultura en primer lugar, pues desapareció la Sinfónica del Valle. El Ballet de Cali dependía de la Gobernación y los pagos fueron suspendidos.Unos 18 bailarines “comenzaron a hacer demandas económicas”, dice Gloria Castro, y se fueron de pelea con ella a fundar el Ballet Santiago de Cali.Andrea García recuerda el episodio: “En ese momento estaba en embarazo, pero no me interesaba pelear con Gloria, pues uno no puede ser tan malagradecido de darle esa puñalada”, dice.La directora cerró la fundación Ballet de Cali y con los bailarines que quedaron, mas nuevos egresados, “comenzamos a trabajar con Incolballet desde 2000”. Fue la consolidación, con grandes montajes, un promedio de cien presentaciones por año y giras internacionales, con bailarines formados todos adentro.Y siguieron apuestas arriesgadas como ‘Carmina Burana’ o ‘María’, ésta el año pasado: “Ese sí que fue un riesgo, porque la hicimos muy rápido. Yo nunca vi a ‘María’ como ballet clásico, sino como danza contemporánea”, explica la maestra de Incolballet. Y para su discípula y mano derecha en escena, Andrea García, esta obra es uno de sus grandes recuerdos, por “haberla bailado en la hacienda El Paraíso, que me hizo sentir como ese personaje”.Esta historia de casi 30 años es más extensa...

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad