Según experto, basurero de Navarro puede tener desarrollo urbano

Según experto, basurero de Navarro puede tener desarrollo urbano

Marzo 25, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas | Reportera de El País
Según experto, basurero de Navarro puede tener desarrollo urbano

ingeniero civil Jorge Sánchez Gómez.

Santa Fe y Ciudad Jardín son dos ejemplos en México de extender la ciudad a sitios que estuvieron impactados por antiguos botaderos, dice el experto Jorge Sánchez.

Hace 30 años, Santa Fe era un sector marginal de la capital de México. Esta zona no tenía servicios públicos, ni comunicación vial pavimentada con el resto del Distrito Federal. Solo llegaba la basura del D.F. Lo fue así hasta marzo de 1987, cuando fue clausurado el botadero a cielo abierto, tras haber albergado 70 millones de toneladas de desechos sólidos residenciales, durante cerca de 40 años.Hoy, sobre el exbasurero queda la Alameda Poniente, un espacio recreacional inaugurado en noviembre de 1988. Y en sus alrededores está uno de los sectores más exclusivos de México, conocido como la City Santa Fe, donde el valor del metro cuadrado para vivienda está cercano a los cinco millones de pesos colombianos. El funcionario que lideró la transformación de esta zona fue el ingeniero civil Jorge Sánchez Gómez, director técnico de Desechos Sólidos de la Ciudad de México en esa época. Sánchez Gómez también tiene una maestría en Ingeniería Sanitaria de la Universidad Autónoma de México. Hoy es gerente general de Sistemas de Ingeniería y Control Ambiental de la Ciudad de México y es un experto consultor en temas de desarrollo urbano en exbasureros. Aún lidera estos procesos, con el desarrollo de Ciudad Jardín-Bicentenario, también en el D.F. Estuvo recientemente en Cali para dar a conocer estas dos experiencias en la 51 Asamblea de Camacol Valle. Aunque reconoce que es poco lo que sabe del posible desarrollo habitacional en Navarro, dice que si se hacen buenos estudios y se utilizan las medidas correctas es posible construir en esta zona. ¿Por qué México decidió urbanizar a Santa Fe, una zona que tuvo primero basurero a cielo abierto y luego un relleno sanitario?En el caso de Santa Fe, el sismo de 1985 (19 y 20 de septiembre) dañó una buena parte de la zona financiera de la ciudad (Reforma e Insurgentes). Esto dio la pauta para que se aprovechara esa área, tomando como ejemplo un desarrollo muy interesante como el de La Défense, en París, siempre con la visión de que pudiera ubicarse allí los edificios corporativos. Fue un proyecto muy visionario, que tuvo un cambio, porque inicialmente era para corporativos y ahora la mayor demanda es habitacional y eso que tienen problemas de movilidad, pero a pesar de eso, sigue siendo muy atrayente por su concepto tan moderno y porque allí se encuentra todo. ¿No había tierra en otro sector de México para desarrollar?La que había era muy costosa, no era abundante y estaba impactada por los sismos. Santa Fe tiene suelos más estables. ¿Por qué cambió de uso corporativo a residencial?Porque estando en Santa Fe se tiene acceso a los mejores colegios, a muchos servicios, pero sobretodo a un entorno bellísimo, la vista que hay de allí para la ciudad de México es impresionante. Además, era salirse del centro de la ciudad.Algunos sectores de Cali argumentan que no es aconsejable desarrollar Navarro por los problemas de salud a los que estarían expuestas las familias, producto de la cercanía con el antiguo basurero. ¿También hubo resistencia para el desarrollo de Santa Fe?Sí, las argumentaciones en contra venían de los ecologistas, decían que la gente se iba a enfermar, que los niños iban a nacer con malformaciones, hubo rechazo fuerte por los partidos políticos contrarios al partido hegemónico que estaba en el poder (PRI, Partido Revolucionario Institucional) y por algunos legisladores. ¿Y cómo cambiaron la percepción?Llevando especialistas para que hablaran sobre sus proyectos, como el de La Défense, en París. Eso hizo que fuera ganando confianza, primero del empresario, que también lo veía con riesgo, después se fue logrando el convencimiento de los legisladores y al final, como consecuencia, se dio el convencimiento social. ¿Qué se hizo en materia de ingeniería para eliminar los riesgos ambientales y de salud asociados con la cercanía de basureros en Santa Fe y en Ciudad Jardín-Bicentenario?Son dos momentos diferentes: Santa Fe se ejecuta en la década de los 90 y Ciudad Jardín se hizo quince años después de Santa Fe. Pero en ambos casos vimos qué estaba pasando en el mundo. Buscamos la normatividad más avanzada para aplicar nuevos desarrollos. En materia de estudios, se evaluó cómo estaba la basura confinada y se hizo un análisis del entorno.¿Con qué se encontraron?En Santa Fe nos encontramos con un subsuelo en muy buen estado desde el punto de vista ambiental, con materiales muy consolidados con permeabilidades muy bajas, donde se pudo concluir que el lixiviado no iba a migrar al terreno. Los estudios también arrojaron cómo debía manejarse la zona.En Ciudad Jardín, como fue un lago, se encuentra agua a 50 centímetros o un metro, que tiene alta salinidad, muy letal para el concreto. Ustedes queman el gas, igual que en Navarro. ¿Quemarlo no representa riesgos para la salud?Es mejor quemar que dejar escapar el gas, porque estos dañan la atmósfera si se liberan sin el quemado. Pero debe hacerse un monitoreo para garantizar que no se estén lanzando emisiones que pongan en riesgo a los humanos. Los resultados nos muestran que no hay ningún riesgo. ¿Cómo tratan los lixiviados?En el caso de Ciudad Jardín, los extraemos, los llevamos a un reactor anaérobico de flujo ascendente. El lixiviado tiene una carga orgánica muy alta, es cien veces más contaminante que las aguas negras. El reactor vuelve aprovechable la carga orgánica de los lixiviados, que al final son reinfiltrados a los suelos. Este tratamiento estabiliza el terreno.¿Hacen monitoreo ambiental?Sí, en el caso de Santa Fe lo hace el gobierno de la Ciudad de México. Ciudad Jardín está a cargo del privado y es mi empresa la que hace el monitoreo todos los días. Se mide la calidad del aire, los lixiviados y el ruido.De lo que conoce de Navarro, ¿puede haber desarrollo urbano?Navarro puede ser zona de desarrollo urbano. Me parece que el caso de Navarro es muy parecido al de Santa Fe, donde hubo basura, pero también hay sitios donde no la hubo. Donde estuvo la basura se pueden hacer áreas recreacionales y a su alrededor pueden haber desarrollos de vivienda. Lo que se necesita es compromiso político porque las otras condiciones existen: necesidad de desarrollar vivienda, de crear infraestructura, inversionistas muy seguramente van a haber, la ingeniería está y también la tecnología.En Navarro se habla de construir vivienda de interés social. ¿Usted qué opina de esa vocación?Recomiendo que se piense en desarrollos mixtos, donde haya centros comerciales y uso residencial, áreas deportivas, universidades, centros educativos. Se ve que Navarro está un poco lejos, entonces imagínese el traslado de los jóvenes a los centros de estudio. Y si se dan las condiciones, oficinas y equipamento institucional. ¿Qué más recomienda?El desarrollo de Navarro debe obedecer a una planeación donde no solo esté la autoridad, sino especialistas de desarrollo urbano. Debe haber un instituto de planeación de esa zona, que no quede en manos del gobierno local, me parece que debe tener una combinación de representantes del gobierno, pero también de personas que van a vivir allá y de los inversionistas para que haya una planeación que tome en cuenta el componente social. También es importante un monitoreo ambiental permanente y público para que se acaben las dudas y las especulaciones. No se trata de no hacer nada, sino de hacer algo, pero bien hecho.En Navarro se contempla dejar una franja de un kilómetro de protección entre el desarrollo urbano y el antiguo botadero. ¿En México se hizo así?En Santa Fe se dejó una franja de amortiguamiento de 50 metros, pero en algunos casos ya se perdió porque la demanda de terreno es tan imperante que se fue vendiendo. En el caso de Ciudad Jardín, prácticamente la calle separa el antiguo botadero con el desarrollo de las zonas habitadas (cerca de quince metros). De la zona comercial, deben haber unos cien metros.¿Construir tan cerca no es riesgoso por la inestabilidad del suelo o por los impactos ambientales?Tiene que haber un área de amortiguamiento, mientras se estabiliza el terreno. Pero a mí me parece que esa separación, más que imponerla, debe derivar de un estudio.¿Cuánto demora en estabilizarse el suelo donde hubo basura?Si está abandonado o solo le ponen un sello de tierra, más de cien años, porque la basura confinada demanda de humedad para su degradación. Pero si refiltra el lixiviado o le damos humedad a la basura, ese sitio puede ser aprovechado en siete años. En pruebas que hemos hecho en Ciudad Jardín, con cuatro años ya se redujo en 30 % el metano que despide la basura.¿Se puede construir encima del antiguo botadero y qué clase de construcción es viable?Sí, en Ciudad Jardín hay una zona deportiva enorme: un estadio con canchas de fútbol, fútbol americano, voleibol playero, basquetbol, tenis. En Santa Fe, en la Alameda Poniente, también hay un espacio recreacional.En Santa Fe y en Ciudad Jardín se necesitó del impulso de los privados. Navarro, hasta ahora, ha sido un proyecto de iniciativa pública. ¿Qué tan importante es la participación privada para que salga adelante?Es fundamental, la autoridad tienen que empoderarse del proyecto, hacerlo suyo, pero una vez lo incorpora en su agenda de trabajo tiene que asociarse con los empresarios, porque al final son ellos los que invierten.¿Se necesitan incentivos tributarios para desarrollar Navarro?Sí, en Santa Fe se dieron incentivos al comienzo del proyecto y en Navarro debe pensarse igual.

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