¿Se siente sin salida? Tranquilo, hay un santo para cada mal: vea la guía

Abril 01, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo | Editora de Domingo El País
¿Se siente sin salida? Tranquilo, hay un santo para cada mal: vea la guía

¿Sin empleo? ¿Con un hijo rebelde? ¿No le pagan una deuda? No se preocupe. Hay intermediarios entre Dios y los hombres que le ayudan a solucionar cualquier problema.

¡Ay, San Antonio bendito!yo quiero un novio bonito (bis)pero que no sea coqueto ni tampoco mariqueto (bis)”...A San Antonio no sólo le cantan viejas canciones como ésta las mujeres que quieren un buen hombre a su lado. También son muchas las velas que se le prenden y las novenas que se le ofrecen para que aparezcan objetos robados o embolatados.Testimonios hay en Cali por doquier, porque San Antonio es uno de los santos con más ‘fanaticada’ en la capital del Valle apartando, claro está, a los ‘pesos pesados’ del fervor católico para la solución de problemas, como el Divino Niño y la Virgen María en todas sus advocaciones (Virgen del Carmen, La Milagrosa, Auxiliadora o Guadalupe, etc). Cristina Sandoval* es una de las fervientes ‘hinchas’ de San Antonio, junto a su hermana Katherine. Esta caleña le tiene mucha fe, porque “él es muy efectivo para cuando se me traspapela un documento o algún objeto importante. Le prendo una vela y al rato me aparecen las cosas”. Y su hermana Katherine es aún más furibunda, porque además de que el santo la ayuda con los objetos extraviados, le funcionó como ‘casamentero’.“Mi hermana era una mujer separada de 35 años, con un hijo de 4 años. Pero como no quería estar sola le pedía a San Antonio que le consiguiera a alguien bueno. Le hacía novenas, le escondía al niño (se cree popularmente que si ocultan el niño que la imagen del Santo tiene él hace los favores más rápido). A los seis meses de estar en esas le concedió el deseo. Desde hace ocho años tiene una nueva pareja y está feliz porque se trata de un hombre juicioso”. Pero si San Antonio es efectivo, Santa Marta no se queda atrás. Esta virgen, discípula de Jesucristo, que resuelve los casos imposibles como argumentan sus devotos, cada día es más solicitada porque es más eficiente y rápida para conseguir trabajo que una bolsa de empleo, tal como lo testimonia Emilio Durán.Él, luego de dos años de estar desempleado, por recomendación de un familiar le hizo la novena “con mucha fe” y a los dos meses lo llamaron de la empresa donde hoy trabaja. Además, Santa Marta actúa como escudo protector. Así lo advierte el guardaespaldas caleño Fabián Micolta. Él, un hombre de 35 años, luce orgulloso la imagen en colores de la santa tatuada en su brazo izquierdo. Su devoción comenzó hace ocho años, cuando su mamá le aconsejó encomendarse a esta santa para que lo protegiera. El año pasado, en el Distrito de Aguablanca, en un intento de atraco al personaje que él custodiaba sintió su ayuda. “Estábamos rodeados por los delincuentes, los enfrentamos y salí ileso. Le pido a ella que me proteja de todo mal y peligro, y así lo ha hecho siempre”.Para cada problemaVarios vendedores de objetos religiosos, apostados a los alrededores de la parroquia de La Milagrosa, en la Avenida Roosevelt entre Carreras 28 y 29, le confesaron a El País que en la actualidad las imágenes y estampitas de la Virgen de Guadalupe, La Milagrosa, el Divino Niño, La Virgen del Carmen, San Gregorio, Santa Marta y los tres Arcángeles (San Rafael, San Gabriel y San Miguel) son de las más solicitadas. Y para estos días santos las ventas se les incrementan “hasta en un 30%”, como lo expresa Carmen Botina.Botina, vendedora desde hace 25 años en este lugar, señalando cada una de las imágenes, explica sobre los otros santos que en Cali son muy ‘apetecidos’ y para qué los invoca la gente. “A San José para los problemas del hogar; a San Cayetano, para que no falte la comida en la casa; a San Marcos de León, para amansar a las personas malgeniadas; San Gregorio para pedirle salud; San Expedito para que les vaya bien en los negocios, para las buenas ventas; San Pancracio para conseguir trabajo y San Martín de Loba para que le paguen a uno las deudas y saber comprar y vender”.Noris Leal es fiel a este último santo, el mismo en cuya imagen aparece montado en un caballo. A él le reza cada vez que tiene que gestionar algo importante: “San Martín de Loba, padre de la Providencia, préstame tu caballito para hacer mi diligencia”.Son numerosos los testimonios de católicos como Noris sobre las peticiones que hacen a otros santos que veneran.Mientras doña Celina cuenta que a “San Isidro Labrador le pide “que quite el agua y ponga el sol”, a Santa Bárbara “que aplaque las tempestades” y a San Emigdio “para que no haya temblores”; María del Carmen dice que consagra su perrita todas las noches a San Francisco de Asís, “un santo que amó a los animales y por eso se le pide por las mascotas”. Entretanto, doña Elizabeth* comenta que recurre a Santa Mónica para convertir a un hijo rebelde. “Santa Mónica fue la mamá de San Agustín, quien antes de convertirse fue un hijo disoluto. Mónica oró por 30 años al Señor para que lo cambiara y cambió. Por eso, cuando uno tiene un hijo un poco descarrilado le pide a Santa Mónica. Yo le he hecho novenas, porque tengo un problema grave con un hijo, ella aún no me ha escuchado pero sé que algún día lo hará, no pierdo la fe”, dice Elizabeth. IntermediariosPara el sacerdote Gersaín Paz, vicario episcopal de Reconciliación y Paz, la creencia en los santos está muy arraigada en la religiosidad popular y en un país como Colombia, el cuarto con más desigualdad en el mundo y con una injusticia escalofriante, la gente “se agarra de alguien” que le inspire confianza. “Ante tanta miseria han fallado los políticos, los empresarios, los patrones, los papás... todos fallan menos Dios, entonces la gente sencilla busca un abogado, un intecersor ante Él para solucionar sus problemas económicos, personales, como lo hacen con Santa Marta o San Judas”.Lo malo está en que a veces le mezclan superstición, comenta el sacerdote, de ahí que la labor del evangelizador consista en orientar esa religiosidad para que no se desboque y no descartarla. Por eso, agrega, hay que decirle a la gente que a los santos más que venerarlos hay es que imitarlos y no quedarse en supersticiones, porque haríamos entonces como los sicarios que se ponen camándulas y se echan la bendión para tener puntería. Esa es una religión sin ética, algo muy peligroso”.Advierte el párroco Paz que la Iglesia Católica llama a todo bautizado a una vocación común que es la santidad, porque santo no es el que hace milagros sino “el que lleva una vida íntegra, transparente, honesta, parecida a Jesucristo, el santo más santo de todos los santos”.*Nombres cambiados por petición de las fuentes.

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