Se reducen las denuncias por acoso escolar en Cali

Julio 08, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Se reducen las denuncias por acoso escolar en Cali

Aunque el acoso es un fenómeno que no discrimina género, de acuerdo con los reportes de la Línea 106, quienes más llaman a denunciar casos son las mujeres entre 13 y 17 años.

Más atención de los colegios y mejores canales para reportar serían los motivos de la baja, dicen los expertos.

En menos de un minuto, Clara* pasó de estar sentada en su puesto dentro del salón de clases a ser grabada con celulares y ser agredida verbalmente en  un paredón por sus compañeros. Lea también: Así se vive el acoso en las aulas de clase

 La niña, que cursaba octavo grado en un colegio privado del norte de Cali, había sido víctima de acoso a través de redes sociales, cuando algunos de sus compañeros hicieron comentarios soeces acerca de una fotografía suya.

“Un día, en medio de la clase de inglés y cuando la profesora salió del salón, una de las niñas gritó: ¡Cara a cara!. Allí la rodearon y la compañera la empezó a insultar sin parar mientras los demás niños se reían y grababan con sus celulares. El video lo publicaron en redes sociales y todo el colegio empezó a burlarse de ella”, comenta Jazmín*, madre de Clara, quien dice que aunque los coordinadores de aula y colegio estaban al tanto de la situación, no hubo correctivo alguno. 

Esta, comenta Jazmín, sería una nueva clase de acoso escolar conocida como ‘Cara a cara’, de la cual las autoridades de Educación no parecen tener registro y que empieza a tomar fuerza en las aulas de clase. 

De acuerdo con Judith Flórez, coordinadora (e) del área de Inspección y Vigilancia de la Secretaría de Educación,  se adelanta una investigación en ese colegio para verificar la actuación de las directivas frente al caso de la hija de Jazmín.

Luz Elena López, coordinadora del Comité Municipal de Convivencia Escolar, Comse, indica que las denuncias por acoso escolar recibidas  este año registran un descenso considerable respecto al año pasado. Y es que mientras en los primeros seis meses del 2016 se radicaron oficialmente diez quejas por acoso, en el mismo periodo de 2015 se recibieron 25 reportes.

La disminución, asegura, se debe a que “los colegios están atendiendo con mayor rigurosidad este comportamiento y no se está viendo como un juego entre niños, que en muchos casos puede ser tipificado como un delito. La falta de atención de las instituciones educativas a estos casos tenía disparadas las denuncias el año pasado. Además, hay varios canales para denunciar los casos de acoso, como la Línea 106”.

López indicó que esas diez instituciones en las que ocurrieron los casos de acoso están siendo investigadas por la Secretaría de Educación para establecer si en dichas denuncias se tomaron correctivos para detener las situaciones de matoneo y si se cumplió la ruta de atención de los casos.

De otra parte, la Personería ha recibido este año ocho denuncias de acoso en instituciones educativas de la ciudad, de las cuales cinco obedecen a colegios privados y las tres restantes a sedes oficiales.

Edward Hernández, delegado de la Oficina del Menor y Familia de la Personería de Cali, señaló que los casos se dan entre adolescentes que están entre 6 y 8 de bachillerato. La mayoría de situaciones obedecen a maltrato verbal por parte de los compañeros dentro del aula de clase, lo cual migra fácilmente a las redes sociales.

“Todavía hay deficiencias en la oportunidad de la atención de las quejas en los colegios, pero este año debe haber una mejoría en este tema porque ya cuentan con protocolos para atenderlos. Esto también debe redundar en una disminución de los casos, si bien no total, sí  en la forma de actuar frente a las situaciones que afectan la convivencia”.  

 La coordinadora de la Línea 106 de Corpolatin (que brinda asistencia ante el acoso escolar), Claudia Palta, dijo que la atención ágil de las denuncias de matoneo es fundamental a la hora de evitar consecuencias que pueden ir desde el bajo rendimiento académico hasta actos suicidas.  

 Para Carlos Ballesteros, presidente de Confederación Nacional de Federaciones y Ligas de Asociaciones de Padres de Familia, Confenalpadres, “hay casos en  los que los niños que son víctimas de matoneo terminan suicidándose. Estas situaciones extremas se dan porque las instituciones educativas no  tienen un plan de contingencia para prevenirlas y no están preparadas para implementar la Ley 1620, porque apenas se están ensayando los acompañamientos sicosociales a los estudiantes y a los padres nos han dejado relegados”.

 La Coordinadora del Comse indicó que actualmente se adelanta una revisión de 200 manuales de convivencia de colegios públicos y privados para generar planes de mejoramiento y guías de prevención para los casos de acoso escolar. Dichas reformas estarán listas para implementarse al finalizar este año.

Ruta de atención Cuando un estudiante es víctima de acoso,  lo primero que debe hacer es denunciarlo ante los profesores y darlo a conocer a sus padres. La denuncia es catalogada, según su gravedad, en tipo 1, 2 o 3.  El último de ellos (3) es cuando hay un delito penal (lesiones personales, violaciones, injuria y calumnia por vías de hecho), por lo que se remite directamente a las autoridades pertinentes, como la Policía o la Fiscalía . En casos tipo 1 y 2 deben ser manejados por la comunidad académica, buscando reparar a la víctima.
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad