Salsa a paso extranjero

Septiembre 15, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Salsa a paso extranjero

El la escuela de danzas Tango Vivo y Salsa Viva los bailarines profesionales dan instrucciones en inglés a sus alumnos provenientes de todas latitudes del mundo. Las mujeres son las más seducidas por el ritmo.

Durante esta temporada llegan a Cali turistas para aprender a bailar. Canadienses, londinenses, italianos, coreanos, españoles, norteamericanos y japoneses son los fanáticos más frecuentes de la salsa. Prográmese para el festival.

Dos días en clases y Pam, una búlgara pálida e introvertida, ya se siente la reina de Juanchito. Cali, sin duda, le ha sentado bien. Llevaba cinco meses soñando con su viaje al trópico, desde su escritorio de asistente administrativa en Londres.Quería bailar salsa, pero no de cualquier manera. Pretendía, aunque fuera de manera remota, tener algo de eso “inexplicable” que les veía a los bailarines caleños en los pies. “En Cali este ritmo se vive de manera distinta. La gente, el sabor y estos parejos son algo que se encuentra sólo en esta ciudad. Además el modo caleño es de los más difíciles de bailar. Es una experiencia excitante”, traduce Juan Carlos, su guía. A ella no sólo le gusta bailar. También dice que quiere sentir cómo se vive la salsa en la Sultana. Para eso ya rumbeó en la Sexta, en Changó y en una escuela de salsa del barrio Asturias. Pam hace parte de los cerca de 300 turistas extranjeros que, según Fenalco, visita cada año la ciudad para aprender a bailar este ritmo.Edwin Chica es uno de los caleños que le saca partido a esta creciente pasión de los extranjeros. Él, a través de su escuela Tango Vivo y Salsa Viva, les enseña a bailar a al menos a 60 foráneos cada año. “Promocionamos a Cali en los encuentros y concursos internacionales de salsa. Nuestra página de internet recibe en promedio cien solicitudes mensuales del extranjero y nuestro personal está siendo capacitado en inglés”, señaló Edwin. Canadienses, londinenses, italianos, coreanos, españoles, norteamericanos y japoneses son los fanáticos más frecuentes de este baile.Mauricio Novoa, gerente de producto de la agencia de viajes Rioja Turismo, manifestó que es evidente que la salsa como industria turística está creciendo en la ciudad de manera acelerada desde hace tres años.“Actividades como el Mundial de Salsa y el hecho de que el estilo del baile caleño se haya posicionado en los encuentros mundiales dispararon la curiosidad de los turistas”, dijo.Según Novoa, durante el Mundial de Salsa que se lleva a cabo en Cali y que culmina el próximo lunes, arribarán 60 turistas con la única intención de aprender a bailar salsa.PromotoresJuan Carlos Vergara es un bogotano que promueve desde Europa la afluencia de turistas extranjeros a Cali. Es director de una escuela de salsa en Londres y desde allí cada año trae personas de todas las nacionalidades. “El año pasado visitamos a Cali con un grupo de 28 personas. Este año son nueve y para el 2011 tenemos planeado traer al menos 30 extranjeros que se irán de aquí bailando la mejor salsa del mundo”, agregó.Lina Valencia, directora general de una escuela de danza, manifestó que desde que se reactivó el ‘boom’ del estilo caleño enseña a bailar al menos a cinco extranjeros cada mes. “En el marco del mundial y de la Feria de Cali el número se incrementa a 20. Cerca del 60% proviene de EE.UU.”, precisa.El tema, está claro para los profesores de baile, está atravesado por una pasión que llena a los visitantes de una extraña energía. Cuenta Lina, una de las instructoras, que incluso una vez una canadiense muy corpulenta le ofreció a una de las bailarinas profesionales “lo que fuera” por su diminuto vestido de lentejuelas. Se lo llevó y con él, en algún rincón de Toronto reposan los recuerdos de una experiencia llamada salsa.Dato clavePara algunas escuelas de salsa de la ciudad, los ingresos percibidos por enseñar a los extranjeros a bailar representan al menos el 30% del total de sus utilidades.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad