Salas de internet, en la mira de las autoridades

Marzo 31, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.

Las autoridades adelantan una serie de operativos en la ciudad para controlar que en las salas de internet no se promuevan prácticas como la explotación, abuso sexual de menores o la trata de personas.

El menor de 15 años estaba solo en una sala de internet ubicada en el oriente de Cali. En  el computador que le asignaron en el lugar, observaba material inapropiado para su edad, sin que el encargado del establecimiento le pusiera algún tipo de restricción.

Con esa escena se encontraron recientemente funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, Seccional Valle, en una serie de operativos que adelantan en la ciudad para controlar que en este tipo de establecimientos no se promuevan prácticas como la explotación, abuso sexual de menores o la trata de personas.

El menor, quien vestía su uniforme de colegio, fue puesto bajo protección del Icbf. Por cuenta de esta conducta, los padres de familia podrían, incluso, perder la potestad del muchacho.

Se trató de la primera restitución de derechos que se cumplió  en el marco de seis operativos adelantados por la entidad, en compañía de la Policía de Infancia y Adolescencia y la Personería Municipal, en varias zonas del centro y oriente de Cali.

No contar con Control Parental (configuración especial que impide a los menores de edad acceder a páginas de internet con contenidos violentos o de pornografía) es el principal problema encontrado en los establecimientos comerciales dedicados a ofrecer acceso a la web, según explica John Arley Murillo, director del Icbf Valle.

“Hay una alta preocupación debido a que estas salas de internet están ubicadas a escasas cuadras de algunos colegios, por lo que la asistencia de niños y adolescentes es inevitable. A eso se suma que en algunos lugares hay instaladas máquinas tragamonedas u otros juegos de azar, lo que se vuelve atractivo para los pequeños”, dijo el funcionario.

La preocupación va más allá. De acuerdo a  las investigaciones que adelantan las autoridades, en la ciudad estarían operando salas de internet que ofrecen servicios de chat privado, y a los que estarían llegando menores de edad.

Uno de esos sitios, según conoció El País, estaría ubicado en el sector de Santa Elena, cerca a una institución educativa.

“Hemos llegado a salas de internet con cubículos cerrados, y en su interior hemos encontrado cosas extrañas como rollos de papel higiénico. Eso hace que nos preguntemos qué tipo de actividades son las que realmente se están haciendo en esos establecimientos. No sabemos si se están utilizando niños para que, ayudados por alguien,  sean contactados por otras personas para acceder a actividades de tipo sexual”, explicó Edward Hernández, delegado de la Oficina del Menor y Familia de la Personería de Cali.

Sobre esto, la capitán Marcela Narváez, comandante de la Policía de Infancia y Adolescencia en Cali, indicó que “hemos recibido denuncias a través de la Línea 123 y  la Línea 106 de Corpolatin sobre este fenómeno. Lo que estamos haciendo son operativos de carácter preventivo para evitar que los derechos de los niños no sean vulnerados. Hay que recordar que en la ciudad se han dado varias capturas por pornografía infantil y en muchos de estos casos se presentaban a través de chats en sitios públicos”.

Dijo, además, que “estamos coordinando operativos con la Secretaría de Gobierno, pues son ellos los que tienen la potestad de cerrar los establecimientos si no cumplen con los requisitos de ley para su funcionamiento”.

Viviana Quintero,  coordinadora de TIC e Infancia de Red Papaz, explicó que “cuando un niño se conecta solo a Internet, está expuesto a tres riesgos: a los de contenido, cuando tienen acceso a material  de violencia extrema, pornografía, suicidio, anorexia, entre otras; al riesgo por conductas, es decir  tener conversaciones de tipo sexual, publicar fotos con contenido sexual o  agredir a otros; y los de contactos, asociado con la relación con personas desconocidas, lo que conlleva a ‘grooming’, ‘sextorsión’, entre otros”.

Si bien es cierto que el funcionamiento de las salas de internet está regulado por ley, “es trabajo de los padres asegurarse a qué tipo de conexión  podrá acceder el niño en un café internet. Todos estos negocios deberían tener filtros de Control Parental, pues si un niño o una persona accede a un contenido ilegal en la red, debería ser el propietario el que responda ante las autoridades por esto”, dijo Quintero.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad