Robo de medidores y conexiones fraudulentas están dejando sin agua a Cali

Julio 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Diana Carolina Ruiz Girón, reportera de El País.

El 50 por ciento del agua producida no es facturada por Emcali. Asentamientos subnormales y fraudes son los principales dolores de cabeza.

Cuentas sencillas para un problema complejo. Emcali produce mensualmente 22 millones de metros cúbicos de agua para abastecer la red de acueducto de Cali. Sin embargo, múltiples factores se están robando la mitad del líquido vital. Es decir que por los menos 10,5 millones de metros cúbicos de agua no se facturan. Esto es como sacarle al acueducto municipal, cada 30 días, el equivalente a 4'400.000 botellas de gaseosa, cada una de 2,5 litros.Hoy, cuando la temporada veraniega está secando ríos y poniendo en riesgo el abastecimiento de agua para Cali, las grandes pérdidas del preciado líquido que reporta Emcali parecen cobrar importancia.Situaciones como el hurto y daños de medidores, problemas de fugas en las tuberías, entre otros, perfilan un panorama preocupante. La Superintendencia de Servicios Públicos estima que Cali es la segunda ciudad de Colombia en la que se registran mayores índices de agua no contabilizada (pérdidas) con un 50%. La supera Barranquilla (61%) y está por encima de Cartagena, Bogotá y Medellín (40%, 39% y 37%, respectivamente).“Según la norma, todo índice de pérdida superior al 30% es plata que las empresas no pueden recuperar, conviertiéndose en una pérdida neta”, explicó César González, superintendente de Servicios Públicos. Se estima que Emcali pierde $468 por cada metro cúbico de agua que deja de facturar. Parece poco. Pero cuando se habla de pérdidas de más de $3.600 millones anuales por esta causa es otra cosa. Este problema, que tiende al alza (según expertos, en los últimos cuatro años creció del 38% al 50%), tiene aristas más graves.Las estrategias para evitar pagar las facturas por parte de los caleños y los robos de agua a través de conexiones directas de las tuberías del acueducto, especialmente en sectores de asentamientos subnormales, conforman el grueso de la problemática de pérdidas de Emcali.Frente a este tema en particular, no hay diferencia en condición económica o estrato social. Según el gerente de Acueducto y Alcantarillado de Emcali, Luis Carlos Cerón, “ricos y pobres les roban a la empresa y a la ciudad”. En las laderas, en las zonas planas, en la periferia de la ciudad, en todas partes, dice el funcionario. Las ‘mini Emcali’ de la laderaLa situación de robo de agua más crítica está sectorizada en las comunas 18 y 20, zonas de ladera de Cali, según lo refiere Ramiro Tafur, gerente de Emcali.Donde no hay sistema de acueducto normalizado (no se han instalado contadores para medir el consumo por estar declaradas como zonas de alto riesgo o por falta de titulación de predios), se pierden más de 1.300.000 metros cúbicos de agua al mes, que se extraen de las periferias de las tuberías de la planta de La Reforma o la red alta del alcantarillado, a través de perforaciones y acometidas ilegales. En los sectores del oriente, según Luis Carlos Cerón, gerente de Acueducto y Alcantarillado de Emcali, la situación es igual. Aunque voceros de la comunidad, como Luis Alfredo Bedoya, del comité de vigilancia de servicios públicos de Siloé, argumenta que “la chuzada de las tuberías la hacen los mismos habitantes no por robar sino por cuestión de supervivencia porque sin agua no se puede vivir”, hay quienes se aprovechan de la necesidad para hacer su negocio.Se trata de algunas personas, que se hacen llamar “fontaneros”, que armados de taladros o herramientas sofisticadas rompen los tubos para conectar mangueras que lleguen hasta las humildes viviendas. Dice Hugo Fernando Ángel, habitante de Brisas de Mayo, que por la acometida irregular pueden cobrar de $100.000 a $500.000. En algunos sectores, como los de la parte alta de la Comuna 18, se cobra una mensualidad de $1.000 a $3.000 por un abastecimiento de dos horas al día, según Augusto Galviz, vicepresidente de la JAC de Los Chorros, parte alta.Hay casos tan aberrantes como el de un hombre en el sector de Altos de Normandía que tiene en su poder cuatro equipos de bombeo que fueron conectados a tuberías de Emcali para abastecer de manera ilegal a 480 clientes. La conexión cuesta $250.000, la mensualidad $8.000. Ramiro Tafur, gerente de Emcali, explica que por causa de estas conexiones “la llave nunca se cierra. Por eso en dichas comunas el consumo promedio por familia puede ser de 80 metros cúbicos por mes, cuando el consumo de una familia promedio de Cali es cuatro veces menor, es decir, entre 18 y 19 metros cúbicos por mes”, explicó. El tema de la falta de normalización del acueducto, que representa el 73% de pérdidas totales de agua, requiere soluciones urgentes. Se estima que existen cerca de cien asentamientos subnormales en Cali y Yumbo, la mayoría estarían desangrando el acueducto. Robos “artísticos”Entre enero y junio del 2012, Emcali detectó 7.442 conexiones fraudulentas en la zona plana de la ciudad. Los culpables: moteles, fábricas de hielo, asaderos de pollo, peluquerías, construcciones, restaurantes, bailaderos, colegios privados, unidades residenciales... La lista es larga y se presenta en casi todas las comunas de la ciudad. Para Alejandro Agredo, jefe del área de Pérdidas de Emcali, resulta paradójico que “quien tiene cómo pagar se inventa lo que sea para no hacerlo”.¿Que cómo se roban el agua? De mil formas. Manipulan los contadores, dicen tener pozos profundos que en realidad son llenados con agua de las tuberías, instalan válvulas para evitar el paso del agua por el contador.“Hasta nos hemos encontrado robos artísticos. En una casa en el barrio El Rodeo, al Oriente, hicieron la réplica de una válvula, en plástico envejecido, que habíamos cerrado con anterioridad. Si uno la revisaba seguía igual a como la habíamos dejado. El asunto era que el agua entraba por la parte trasera de la casa, con una acometida ilegal”, dijo Agredo. Se estima que de los 568.000 clientes que tiene el área de Acueducto de Emcali, 26.000 están inactivos. “Allí está el grueso de quienes deciden conectarse ilegalmente para no pagar. Lo que no saben es que ponen en riesgo la calidad del agua porque se puede contaminar y eso es un atentado contra la salud de los caleños”, aseguró el funcionario.De las pérdidas en la periferiaUno de los asuntos que está aumentando el porcentaje de pérdidas para Cali es la prestación del servicio de agua potable para Yumbo. Dicen los indicadores de las Empresas Municipales de Cali que de los 1.700.000 metros cúbicos mensuales que se producen para el municipio vecino, el 73% no se factura, es decir, se lo roban. Se hace, explica el ingeniero José Cerón, a través de conexiones directas a los tubos que realizan inescrupulosos para vender el agua a las zonas de invasión.“La única solución es vender el agua en bloque a Yumbo porque calcularíamos una tarifa fija de consumo que se cobraría directamente a la Alcaldía. Ya nos sentamos a negociar, pero hemos dado un tiempo perentorio para que este problema se acabe”, dijo Cerón. El robo también se da desde corregimientos y veredas de Candelaria y Palmira, donde habitantes y empresarios hacen extensiones ilegales de la tubería para obtener el agua de Cali sin ningún costo.“En febrero detectamos 43 predios en el sector de Juanchito, moteles, parques industriales y empresas que hicieron acometidas y se pegaron a la red nuestra. Más de 6.400 metros cúbicos se estaban perdiendo. Algunos ya se están legalizando”, indicó Lucierne Obonaga, del jefe del área de Gestión Comercial de Emcali.Con este panorama, expertos como Hammer Feijóo, abogado y director del Programa Agua Para Todos, dicen que es tiempo de acciones concretas. “No puede ser que Emcali haya gastado $54.000 millones en los últimos cuatro años para hacer normalizaciones y recuperar el agua y aquí no ha pasado nada. Imagínese, si lográramos reducir las pérdidas al 20%, ahorraríamos para Cali 47 millones de metros cúbicos anuales y hoy no estaríamos hablando de racionamiento”.Formas de perder el aguaRobo de medidores: en lo corrido del 2012, Emcali reportó el robo de 2.200 medidores de agua. En el último mes, fueron 70 de estos aparatos los que se llevaron. “El desperdicio depende del tiempo que nos demoremos en reponerlos”, explicó la gerencia de Acueducto.Zonas vedadas: problemas de inseguridad impiden el ingreso a algunos sectores por parte de funcionarios de Emcali. Dice Alejandro Agredo, del área de Pérdidas, que “muchos funcionarios son amenazados y agredidos en zonas como Decepaz y Potrerogrande, cuando intentan cortar conexiones ilegales”.Otras formas por las que Emcali pierde agua es por fugas de fondo en la tubería, difícilmente detectables.Pérdidas por cuenta de los sectores oficiales, como colegios y otras entidades, también generan problemas. SolucionesEn agosto entraría en funcionamiento el centro de control maestro que permitirá detectar daños, fugas y posibles conexiones y mediciones ilegales.Se adelanta la sectorización hidráulica de la red alta y baja del acueducto y se están nivelando presiones para reducir desperdicios.Emcali está a la espera de que Planeación Municipal autorice la normalización del acueducto para 5.000 familias.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad