Río Cali vuelve a mancharse de negro por minería ilegal y aguas residuales: Dagma

Río Cali vuelve a mancharse de negro por minería ilegal y aguas residuales: Dagma

Marzo 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co

Autoridad ambiental indica que el arrastre de sedimentos causó la coloración negra de las aguas del río. Contaminación similar se había evidenciado hace dos años.

Negro y espumoso se veía el caudal del río Cali en la mañana de este viernes a su paso por la Avenida Colombia, apariencia que despertó preocupación entre los caleños que pasaban por la zona y que dio alerta a las autoridades ambientales de la ciudad.

"Contaminado hasta más no poder" y "qué terrible se ve hoy el río", eran los mensajes de los caleños que enviaron por redes sociales las imágenes de un afluente completamente negro.

Inicialmente, la Secretaría de Gestión del Riesgo manifestó que la coloración se debería a la descarga de pozos sépticos que "ciudadanos no cívicos" vecinos de la zona, realizan directamente al afluente aprovechando la creciente por las lluvias de la madrugada.

Por su parte, Luis Alfonso Rodriguez, director del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente Dagma,  explicó que la coloración negra se debería al arrastre de sedimentos que han estado en el fondo del río durante la temporada de sequía, y que la velocidad del caudal ha traído por las lluvias de las últimas horas.

Aclaró que la descarga de pozos sépticos es una de las hipótesis que evalúa el equipo de profesionales del Dagma, pues aún no han identificado si efectivamente se trataría de ello.

Vea las fotos de la contaminación del río aquí

Los sedimentos arrastrados por el río serían residuos asociados a la minería ilegal en la parte alta de los Farallonres, conexiones erradas ilegales de asentamientos urbanos y pozos sépticos colmatados.

"No creemos que sea una descarga directa de contaminantes, porque sería una mancha sobre las aguas, y esta vez se percibe la coloración constante en el caudal, por eso consideramos que puede ser arrastre de sedimentos", indicó.

El director Rodríguez enfatizó en que preocupa el panorama sobre el río Aguacatal, que desemboca en el río Cali, de donde al parecer se deriva la mayor descarga de contaminantes recibidos por minería ilegal.

Anunció que la comisión que envió a la parte alta del río entregará los resultados para elaborar un informe de las posibles causas de la contaminación.

Sin embargo, esta no es la primera vez que los caleños perciben al río insignia de la ciudad completamente negro.

El 25 de septiembre del 2014, el río Cali presentó una coloración negra y un fétido olor. En ese entonces, las autoridades atribuyeron el hecho a deforestación, minería ilegal y asentamientos subnormales en la zona rural. Los expertos explicaron también que la coloración se debía a materia orgánica en descomposición.

Posteriormente, las autoridades de la ciudad entregaron un informe sobre lo ocurrido en aquella ocasión, concluyendo que la coloración se debía a una descarga de aguas residuales.

Indicaron que la descarga de material orgánico, es decir, aguas residuales, cayó de la parte alta de la quebrada El Chocho, la cual desemboca en el río Aguacatal y este a su vez en el río Cali, desde viviendas de la zona rural que no tienen sistema de alcantarillado.

Ese mes la CVC reportó que la falta de plantas de tratamiento de aguas residuales para los corregimientos de Montebello, Golondrinas y Campoalegre hacían que las descargas cayeran directamente al río contaminándolo.

[[nid:513964;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/03/rio-cali-negro.jpg;full;{Las aguas del río Cali amanecieron teñidas de negro y cargadas de espuma, según evidenció El País en estas fotografías del afluente a la altura del Bulevar y la capilla La Ermita. Vea aquí su panorama.Fotos: José Luis Guzmán | El País}]]

Según la CVC, hay al menos once sistemas sépticos con problemas de disposición final en ríos y quebradas de El Saladito, Montebello, Campoalegre, La Leonera, Pichindé, Felidia, La Elvira y Golondrinas, que derivan en el río Cali. Esos vertimientos provienen de invasiones, criaderos de gallinas y hasta estaciones de Policía.

El 39,8 % de la cuenca hidrográfica de 21.526 hectáreas del río Cali tiene una erosión entre ligera y muy severa, indica un informe de Parques Nacionales y la Alcaldía.

En los Farallones, donde nace el principal afluente de la ciudad, la minería ya ha deforestado 700 hectáreas de bosque nativo, que entre otras servían para conservar la calidad del agua de las quebradas que alimentan al río Cali.

En la ciudad, a la altura de Entrerríos, la coloración del agua cambia drásticamente cuando una quebrada  que viene de las minas del Socorro  conecta con el río Cali. Aunque las minas fueron cerradas hace más de cinco años, las autoridades ambientales no han determinado por qué el agua sigue tiñéndose de óxido.

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