Retirar instalaciones militares de centros urbanos despierta debate en Cali

Retirar instalaciones militares de centros urbanos despierta debate en Cali

Febrero 17, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co
Retirar instalaciones militares de centros urbanos despierta debate en Cali

Lo proyectado por la Alcaldía es que, a futuro, el área en la que funciona la Escuela Marco Fidel Suárez se convierta en un parque. Municipio se encuentra en conversaciones con las directivas.

Convertir los predios de la Escuela Militar de Aviación Urbanismo en un 'Central Park', entre las propuestas. Urbanismo y seguridad dividen las opiniones entre los expertos, las autoridades y los vecinos.

Con la propuesta lanzada esta semana por el Presidente Juan Manuel Santos de estudiar la posibilidad de sacar las instalaciones militares de los centros urbanos de Colombia , nuevamente revivió el debate sobre el futuro que les espera a lugares como la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez y el Cantón Nápoles, que alberga a la Tercera Brigada del Ejército, ubicados en el nororiente y sur de Cali.La seguridad y el desarrollo urbanístico de la ciudad son los puntos que hacen que las opiniones se encuentren divididas entre autoridades, expertos y los residentes de los alrededores de estas bases militares.Se trata de una idea que desde el año pasado se encuentra sobre la mesa por parte de la Alcaldía de Cali. De acuerdo con Óscar Pardo, director de Planeación de la ciudad, la idea es que en los predios de la Escuela Militar de Aviación pueda constituirse en una amplia zona verde pública que se convertiría en una especie de ‘Central Park’ caleño, como lo explica el funcionario.“Lo que ha planteado el Alcalde es hacer una pista de cuatro mil metros en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, donde puedan realizar sus operaciones en mejores condiciones. En el lugar sí hay operaciones con helicópteros, pero no pueden operar con jets”, explicó Esteban Piedrahíta, asesor de Planeación Estratégica del Municipio. La base aérea cuenta con más de 180 hectáreas de terreno. En su interior hay más de dos mil árboles, lo que se constituye en un pulmón verde para la ciudad, según estudios ambientales aplicados en la Comuna 7, donde se encuentra ubicada.“Estamos en proceso exploratorio. La idea es crear un ‘aeroparque’ y que allí funcione solo la escuela de aviación. La idea es que se queden para fortalecer el clúster aeronáutico del que son líderes. Eso genera un detonante urbanístico importante que los caleños verán retribuido en más oxígeno, recreación y salud”, indicó Óscar Pardo.Líderes de la Comuna 7, como José Ángel Caicedo, aseguran que “no nos gustaría que se llevaran la base porque nos brinda seguridad. Ellos hacen patrullaje y al Ejército le tienen más respeto. La comunidad tendría que sentarse a estudiar el tema”.Expertos en el tema, como el coronel (r) del Ejército Carlos Alfonso Velásquez, dicen que “si son instalaciones administrativas, por ejemplo, Comando de Fuerza o de Estado Mayor, que se utilizan para analizar y trazar planes estratégicos, no hay problema en que estén dentro de la ciudad”.De otra parte están las instalaciones de la Tercera Brigada que, de acuerdo con estudios implementados “divide la Comuna 18 en dos zonas, norte y sur, lo que origina la discontinuidad de vías y en las comunicaciones terrestres”.Para estas instalaciones “aún no se ha pensado en ninguna idea. Ese es un tema militar que nosotros desconocemos. Con las declaraciones del Presidente es algo que apenas debe ponerse en agenda. Lo cierto es que este tipo de instalaciones tienen dificultad en su logística, para entradas y salidas, por lo que no tiene sentido que permanezcan en una zona urbana”, aseguró el Director de Planeación de Cali.Según el exconsejero de Seguridad Nacional Carlos Eduardo Jaramillo,  “las propias condiciones de seguridad de batallones y escuelas de formación militar y policial terminan causando problemas a la ciudadanía: cierran vías, restringen el tráfico, hacen retenes y polígonos, etc. Por eso, sí valdría la pena sacarlos de la ciudad”.Para Luz Mery Arango, quien vive al lado del cantón, en el barrio Nápoles, “lo que más nos incómoda es el paso de los helicópteros todo el día. El techo se desajusta. Además, se vive con incertidumbre. Al principio tuvimos dos o tres atentados. Sería bueno que allí colocaran un parque o dejaran proyectos de vivienda”. Sin embargo, otros, como Luis Eduardo Rosado, del barrio Meléndez, advierten que “el batallón es lo que nos da seguridad. Se siente tranquilidad porque el Ejército hace presencia también en la parte alta y eso ayuda”.Pero para urbanistas como Juan Marchán “estos predios deberían pasar al Municipio para utilizarse 100 % espacio público y cero urbanización. Pensar en un parque arborizado con juegos para niños y recreación para adultos y ciclovías. Lo que hay que garantizar es que el tema se maneje bien y que la jauría de constructores no se los tomen”.En lo que todos concuerdan es que la salida de las bases militares de las ciudades necesitan grandes inversiones. Serán procesos que podrían desarrollarse a largo plazo, en los que los militares y el Gobierno tendrán la última palabra.

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