Restringen los horarios de bares y restaurantes de la Carrera 66 los fines de semana

Abril 16, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Así lo determinó la Subsecretaría de Espacio Público tras visitar la zona el pasado fin de semana. Con esta medida se le da respuesta a un Derecho de Petición instaurado por la comunidad.

Los bares y restaurantes de la Carrera 66, en el sur de Cali, sólo podrán funcionar hasta la medianoche los fines de semana con el fin de minimizar los desórdenes, la violencia y perturbación de la tranquilidad de los vecinos de la zona. Así lo determinó la Secretaría de Gobierno de Cali, luego de realizar operativos el fin de semana pasado mediante los cuales exigió a estos establecimientos cumplir la nueva norma. Según Gloria Perea, subsecretaria de Espacio Público, "sólo los locales que posean pista de baile pueden funcionar hasta las 3:00 a.m.". Así, los bares y tabernas deben cerrar más temprano, según explica, “en un local donde no se baila sino que sólo se consume licor es más fácil emborracharse que en uno donde sí se baila”. Añadió que sólo uno de los sitios visitados cumplía con dicha condición de tener pista de baile, por lo que se le permitió funcionar hasta las 3:00 a.m. Además, Perea advirtió que este decreto data de 2010 y aplica para toda la ciudad, por lo que los controles se harán también en otras zonas, como el Parque del Perro y San Antonio.La funcionaria indicó que la decisión se tomó bajo el amparo del Decreto 380 de 2010, y en cumplimiento de un Derecho de Petición redactado y firmado por más de cien habitantes del sector a mediados del 2011, quienes instaban a las autoridades a tomar medidas para controlar la incómoda situación que genera la presencia de los establecimientos en la zona."Estos comerciantes han convertido (las calles) en parqueaderos públicos con vigilancia propia, uniformados con chalecos para su identificación, los cuales nos agreden cuando intentamos ingresar nuestros vehículos a las viviendas", reza una parte del Derecho de Petición, escrito con fecha del 28 de julio del 2011 y firmado por vecinos del Gran Limonar.Dicho documento se titula 'Derechos de Petición de Intervención para evitar ruidos, desórdenes, violencia y perturbación a la tranquilidad, protagonizada por los clientes de bares y establecimientos públicos nocturnos ubicados en el barrio El Limonar de la ciudad de Cali', y fue recibido por el Dagma, la Secretaría de Tránsito, la Secretaría de Gobierno y la Policía Metropolitana de Cali, entre los días 2 y 11 de agosto del 2011.En efecto, tras una visita al sector el pasado mes de septiembre, Elpais.com.co conoció las quejas y la inconformidad de los habitantes de la zona con temas como el uso inadecuado de las zonas verdes, la invasión del espacio público, el alto volúmen de la música de los establecimientos e incluso las amenazas que recibieron líderes comunales."Nuestros representantes comunales trataron de denunciar estos hechos y fueron amenazados de muerte, si persistían en el intento", dice otra parte del Derecho de Petición, confirmando la denuncia hecha por Elpais.com.co.La subsecretaria Perea añadió que incluso algunos negocios del sector tienen Permiso de Uso de Suelo de restaurante y venden licor, lo cual no está permitido. "Sólo uno de los establecimientos visitados cumplía con el requisito de tener pista de baile en sus instalaciones", concluyó.Cabe mencionar que sólo entre la Calle 10 y la Calle 13, sobre la Carrera 66, hay más de 24 establecimientos nocturnos. Algunos dueños de establecimientos, como Silvio Vergara, están inconformes con la medida. Según él, el uso de suelo de su local es de video - bar. De acuerdo con el decreto, sólo podría funcionar hasta las 12:00 p.m. Sin embargo, afirma, su local tiene pista de baile. “Cuando quise cambiar el uso de suelo a bar ante el POT, me dijeron que no era necesario, ahora vienen y me dicen que sí hay diferencia”, explicó. Para Vergara, el daño económico es grave porque antes les pagaba a sus empleados hasta las 3:00 a.m. la suma de $30.000. “Ahora tendré que pagarles la mitad y despedir a algunos”, comenta.Otros piensan que el argumento de que “en las discotecas la gente se emborracha menos que en un bar” no es cierto y que incluso sucede al contrario. Así lo cree Mauricio Gil, dueño de otro establecimiento, quien afirmó que “nos vamos a reunir todos y hablaremos con alguien que nos asesore sobre nuestros usos de suelo”.Gil aseguró que ya ha tenido que despedir a tres empleados y que la restricción implica “una quiebra segura”.Quienes sí respaldan la medida son algunos habitantes del sector. Victoria Eugenia Motoa, presidenta de la Junta de Acción Comunal, JAC, del barrio Gran Limonar, manifestó que es importante que las autoridades hagan cumplir la ley, “en especial el Dagma, porque ya los locales entre las calles 11 y 13 cumplieron con la insonorización, pero los que están entre la 10 y la 11 no”.

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