Respuestas de la ciencia al Yagé

Respuestas de la ciencia al Yagé

Enero 23, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

¿Por qué el Yagé puede hacer ver alucinaciones a quien lo consume? ¿Por qué tiene el poder de inducir a una persona a un diálogo interno, casi una confrontación con los actos hechos en la vida? ¿De dónde viene la magia del Yagé?

¿Por qué el Yagé puede hacer ver alucinaciones a quien lo consume? ¿Por qué tiene el poder de inducir a una persona a un diálogo interno, casi una confrontación con los actos hechos en la vida? ¿De dónde viene la magia del Yagé?Parece que la respuesta al misterio la tiene la química del cuerpo humano y las sustancias que componen la pócima. La psiquiatra y especialista en conductas adictivas Delia Hernández, directora de Fundar Colombia, una ONG dedicada a la prevención y rehabilitación de adicciones, y quien ha investigado el tema del Yagé, explica que este brebaje milenario y sagrado para los indígenas es producto de una mezcla de dos plantas: la banisteriopsis caapi, o la banisteriopsis inebrians. A una u otra planta, los 'taitas' le agregan otras hierbas conocidas como la 'chacruna' y otra llamada 'chagropanga'. Aquella mezcla es poderosa. Lo que sucede con las alucinaciones que experimenta una persona que toma Yagé es lo siguiente: la banisteriopsis caapi, o la banisteriopsis inebrians, son plantas ricas en unas sustancias químicas: harmina, harmalina y tetrahidroharmina. Estas sustancias incrementan en el sistema nervioso central neurotransmisores como la noradrenalina, dopamina, y especialmente la serotonina. (Un neurotransmisor es una sustancia que transmite información de una neurona a otra). Lo que hace el Yagé, para explicarlo de manera sencilla, es aumentar estos neurotransmisores, y al hacerlo, se incrementan los fenómenos alucinatorios debido a que los mismos están directamente relacionados con estos neurotransmisores. Ahora, hierbas como la 'chacruna' y la 'chagropanga', son ricas en triptaminas y dimetiltriptaminas, sustancias que estimulan a los neurotransmisores de serotonina. Y cuando se presentan aumentos de los mismos, también se generan fenómenos alucinatorios, explica la psiquiatra. De ahí que el Yagé sea considerado por los científicos como un alucinógeno que actúa fundamentalmente sobre la serotonina, un neurotransmisor que controla, además del deseo sexual, la temperatura corporal y la actividad motora, las funciones perceptivas y cognitivas del cuerpo. “Por eso, al aumentar la serotonina, además de las alucinaciones que se presentan en una toma de Yagé, también el individuo atraviesa por un estado de introspección”, agrega Delia Hernández.Esto explicaría el por qué en una toma del brebaje el participante experimenta un diálogo interno en donde confronta lo que ha sido su vida, sus actos, miedos.De otro lado, también se ha descubierto que otro de los efectos del Yagé es que modifica las ondas cerebrales. En el cerebro se experimentan cinco tipos de ondas, que definen los estados mentales de un individuo. Por ejemplo, la onda Delta es la que experimenta una persona que está en estado hipnótico, meditación. La onda Theta es un estado de armonía, equilibrio. La onda Alfa es de relajación, mientras que Beta es de alerta máxima. Por último está la onda Ram Alta, que genera estados de estrés. Cuando un individuo consume Yagé, el brebaje modifica sus ondas cerebrales por la onda Theta. Es la misma que genera el cerebro durante el sueño. Según los estudios, “los efectos comunes de este estado mental son: fantasía, imaginación e inspiración creativa”... El hecho de que el Yagé modifique las ondas cerebrales también explica el por qué se presentan alucinaciones.¿Es seguro tomar Yagé?Hay que tener cuidado. No todos los indígenas que ofrecen tomas de Yagé están preparados para hacerlo. El riesgo para la salud es alto, pues la preparación de la bebida debe ser rigurosa. Por ejemplo, se deben conocer con exactitud las cantidades de cada hierba que lleva la mezcla. Si las cantidades no son las exactas, la bebida se puede convertir en tóxica. También hay que saber triturar la planta, cocinarla, almacenarla. “El problema es que en las ciudades las autoridades no están controlando las tomas de Yagé, no se están asegurando que lo que les ofrecen a los ciudadanos no sea perjudicial”, le dijo a este diario un funcionario de Medicina Legal. La psiquiatra Hernández piensa lo mismo. “El Yagé en las ciudades se convirtió en negocio. Y en la medida en que este tema sagrado se vulgarice, y las personas que empiezan a hacer las tomas no están preparadas, podrían variar las concentraciones de las mezclas, lo que pone en riesgo a la salud de las personas”. De ahí que la Unión de Médicos Indígenas de la Amazonía Colombiana, Umiyac, tenga un listado que determina a los chamanes que están autorizados para dirigir una toma de Yagé. ¿Pero todas las personas, así sea con chamanes acreditados, pueden consumirlo? No. Quien tengan problemas cardiacos o antecedentes de crisis de pánico deben abstenerse; también quienes tomen droga siquiátrica: el Yagé puede inducir crisis hipertensivas, arritmias cardiacas y alteraciones neurológicas.

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