Residentes de Colseguros se quejan por invasión de andenes

Junio 16, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Residentes de Colseguros se quejan por invasión de andenes

Un distribuidor de insumos médicos debe transportar su entrega caminando, debido a la falta de espacio.

Los habitantes solicitan soluciones al mal parqueo sobre las vías y a la falta de señales de tránsito.

Los habitantes de las viviendas cercanas a la Clínica Nuestra Señora del Rosario, ubicada en la Calle 10 entre carreras 33 y 34, dicen no aguantar más la invasión del espacio público  por cuenta del parqueo de vehículos de médicos y visitantes de la institución.

De acuerdo con los vecinos del barrio Colseguros, el parqueo irregular  sobre andenes y carriles, obstruye las vías y la entrada a  sus viviendas y garajes, además de provocar riñas entre propietarios de los vehículos, guardas de tránsito y vigilantes informales.

“A nosotros los vecinos nos afecta porque si viene alguien de visita no tiene dónde parquearse, no se puede dejar el carro aquí porque está lleno y hay que dejarlo lejos. También hay discusiones, sobre todo por las motos  estacionadas sobre el andén.  Se le ha dicho mucho al Tránsito y a la clínica también, pero no pasa nada”, dice Rocío Lora, habitante del sector. 

Muchos de los vehículos estacionados, que superan los 16 en una sola cuadra, permanecen así por varias horas sin que sus propietarios sepan si están infringiendo una norma, dada la falta de señalización. 

Así,  mientras algunos aseguran que los mismos guardas de tránsito les autorizan parquear, otros dicen que dicha situación no es cierta, y que la falta de señalización se usa para emitir multas que consideran injustas.

Hugo Iza, un ciudadano que afirma no residir en Colombia, dice  que dos guardas de tránsito le permitieron estacionar su vehículo sobre una vía accesoria. Por el contrario, William Lizcano que estacionó su vehículo a escasos  50 metros que el  de Hugo, afirma que en el sector son comunes los operativos  a pesar de la falta de señalización.   “Es un abuso. En estos días vinieron  y aunque no hay señalización, carro que ven parqueado lo levantan”, comenta.

Rocío está de acuerdo con que las multas y controles  solo son  “para algunos”, pues cuenta que hace cuatro años llegó al sector un camión amarillo de propiedad de un vecino, que permanece estacionado obstaculizando la vía. “Le han ofrecido comprárselo, le han pedido que lo mueva, pero no, allí sigue”.  

Respecto a estas afirmaciones, dos guardas  de tránsito explicaron  que a pesar de que la norma dice que no se pueden ocupar dos carriles de la misma vía para parquear, la situación de la clínica, que no cuenta con parqueo suficiente, lo  “amerita”. “Como es una clínica tan pequeña, el parqueadero no tiene el cupo suficiente. Un médico que tiene una cirugía de emergencia y deja el carro  afuera,  se le permite eso”, dice el guarda Diego Fernando Tulcán.

La Clínica Nuestra Señora del Rosario, cuenta con dos parqueaderos ubicados sobre la Calle 10A, uno a nivel y otro subterráneo. El espacio,   reconoce la institución, no es suficiente para su personal y mucho menos para los visitantes.  

A la falta de espacio se  suma la inseguridad, donde se  reportan varios vehículos robados. Los guardas de tránsito dicen que  incluso les han robado la papelería en la que realizan los croquis o reportes de los accidentes.

La solución, dicen vecinos y  guardas de tránsito, es  que la Clínica debe construir más parqueaderos. Los más cercanos y de carácter privado, están  en el sector de La Luna, a 7,4 kilómetros de distancia.

Frente a esta alternativa, Fernando Martínez, de la Oficina de Planeación Municipal, dice que primero “habría que ver si la institución cumple con los parqueaderos exigidos”. 

De no tenerlos, explica el ingeniero, “tendría que construirlos, y si cumple, dada el desorden que se presenta, debería ofrecer un plan de mejoramiento”.      

Por otro lado, los moradores de Colseguros y los vigilantes informales piden que se ejerzan controles sobre una bahía que colinda con la Unidad Residencial Las Palmas, ubicada sobre la Carrera 34, que aunque es espacio público, la administración de la unidad no permite su uso.

Mario Muñoz, empleado de la vigilancia privada de la unidad asegura que “a nadie se le dice que no puede parquear, eso no está ni cerrado. ¿Por qué le voy a decir a la gente que no se estacione allí si eso no es mío? Eso es del Municipio”. El País, intentó comunicarse con Deyanira Palacios, administradora del conjunto, pero no se pudo establecer contacto.

 Por su parte, la Gerencia de la Clínica manifestó que la institución ha tomado medidas como las de estimular el uso del transporte público y el vehículo compartido, que están vigentes actualmente. Además, asegura que ya existe un plan de construcción de parqueaderos nuevos. “Se construirá una torre con más de 80 parqueaderos. Ya tenemos la licencia de construcción y esperamos comenzar a inicios del 2016”, afirma Ramiro Lozano García, gerente general de la clínica.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad