Regenerador de huesos 'made in Cali' obtuvo patente en Estados Unidos

Agosto 03, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co
Regenerador de huesos 'made in Cali' obtuvo patente en Estados Unidos

Sandra Arce, docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Occidente.

El biocompuesto recibió la patente de invención por 20 años por parte de la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de Estados Unidos, que avala su nivel inventivo, su aplicación en un problema técnico y su novedad.

Una oportunidad para extender sus beneficios es la que acaba de recibir el 'regenerador de huesos' creado por la docente e investigadora caleña Sandra Arce junto a un grupo interdisciplinario de profesionales de la ciudad, luego de que le fuera otorgada por 20 años la patente de invención en los Estados Unidos por parte de la oficina de Patentes y Marcas Registradas, Uspto.

El biocompuesto ya había recibido la patente de invención por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio en Colombia el pasado febrero. Tiene materiales que permiten el crecimiento óseo y la propiedad de biointegrarse al tejido óseo normal, además de un material llamado quitosano que tiene propiedades regenerativas a nivel de estímulo de la cicatrización.

“Para una universidad es muy importante que le entreguen una patente. En este caso, Estados Unidos le está dando a la Autónoma de Occidente el derecho de explotación a este desarrollo en su territorio y lo está haciendo porque considera que este regenerador óseo es novedoso, reproducible y tiene una aplicación comercial”, asegura Patricia Guerrero, directora de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación de la Universidad del Valle.

Aproximadamente dos millones de personas alrededor del mundo necesitan, al año, injertos óseos o sutitutos de lo mismos para el tratamiento de defectos óseos causados por accidentes o lesiones, lo que implicaría cirugías adicionales que requerirían tiempo, gastos significativos adicionales, además de disponibilidad ósea para realizarlos. Lo que busca este regenerador, es evitar estos casos.

Luego de siete años de investigación en este proyecto, Sandra Arce, quien es docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Occidente desde hace 18 años, asegura que “todo llega en el momento que tiene que llegar”, por eso recibe con mucha alegría pero también con mucha humildad la noticia de que su invención ha traspasado las fronteras y ahora se puede convertir en una solución en otras partes del mundo.

“Sigo enfocada en Colombia y mirando cómo desde la ingeniería se puede dar soluciones a problemas reales”, asegura la investigadora mientras recuerda que precisamente así nació esta invención; cuando inició su maestría en Ingeniería en la Universidad del Valle, donde se encontró con Carlos Valencia, odontólogo especialista en implantología oral e investigador, quien se unió al proyecto.

“Fueros muchas horas en el laboratorio, mucho tiempo de investigación, de sacrificios personales de los doctores Carlos Valencia y Andrés Machado, además de los míos (es mamá y papá de dos adolescentes), para sacar adelante este proyecto. Primero las pruebas con los materiales, luego obtener los avales de comités de ética para hacer las pruebas en humanos y conseguir los pacientes para llevarlo a cabo. En muchos momentos no me sentí cómoda, pero pese a las dificultades seguíamos adelante”, manifiesta Sandra Arce.

Pese a que ya se empiezan a ver los resultados de esta investigación, Sandra Arce, quien además fue reconocida por la Gobernación del Valle como la distinción de Mujer Vallecaucana del año en la categoría ‘Científica’ en 2014, asegura que aún le falta algo y quiere seguir trabajando en pro de que este proyecto crezca.

Para esto, ella y su grupo de compañeros en el proyecto esperan conseguir más pacientes que estén dispuestos a hacer parte de las pruebas del biocompuesto. “No es tan sencillo conseguir los pacientes porque hay que explicarles que es un material nuevo, pero que ya se han hecho las respectivas pruebas de biocompatibilidad. Además ellos deben tener unos criterios de selección, ser mayores de edad, no estar enfermos, no fumar, entre otros requerimentos. Pero esto es necesario para lograr más avances y nuevos desarrollos”, sostiene Arce.

El injerto óseo fresco era el único con capacidad de producir regeneración ósea en sitios de difícil o imposible cicatrización espontánea (regeneración de tamaño crítico). Los estudios con el regenerador creado por la docente Sandra Arce y su grupo de investigación muestran estos beneficios. 

La patente por 20 años obtenida en Colombia  y en Estados Unidos para el regenerador de huesos le permite a la Autónoma de Occidente utilizar o explotar el biocompuesto, sin que terceras personas puedan hacerlo sin su consentimiento en ambos territorios. 

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