Reclamación de Catastro al Club Campestre levanta tierra

Noviembre 14, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Reclamación de Catastro al Club Campestre levanta tierra

Una tradición de más de 80 años es puesta en duda con argumentos poco claros. Alcaldía demanda cerca del 60% de los predios que ocupa la tradicional institución social y deportiva, al asegurar que constituyen un bien fiscal que le pertenece.

Una chamba es mucho más que una simple zanja en la tierra. Partiendo de esa frase puede explicarse la disputa que involucra a la Alcaldía y al Club Campestre, en la que el ente territorial demanda cerca del 60% de los predios que ocupa la tradicional institución social y deportiva, al asegurar que constituyen un bien fiscal que le pertenece. ‘La chamba’ en este caso es la línea fronteriza del club por el occidente. Con el ingrediente de que para la Alcaldía queda en un sitio y el Club precisa que es en otro (ver gráficos), lo que hace una diferencia de 851.560 metros cuadrados, que es el área en litigio.Lo cierto es que la famosa chamba sí existe como lindero natural en el sitio que señalan los apoderados del Club Campestre, mientras que en el lindero norte que le atribuye Catastro a esos predios no hay ninguna zanja.El Club Campestre, creado hace 80 años, ocupa un área de 1.249.338 metros cuadrados. Sin embargo, la Administración local sostiene que lo que en realidad le pertenecen son 417.605 metros cuadrados. En este momento de la historia, la Alcaldía dice que ya notificó al club de la situación e informó que asentó en Catastro los predios que asegura le pertenecen. Sin embargo, voceros de la corporación se sostienen en que no han sido notificados oficialmente y que se han enterado de la posición del Municipio sólo a través de información de prensa. Además, precisan que nunca han sido visitados por una comisión técnica que recoja información en el terreno. Este pleito, que se augura va a levantar mucha tierra, apenas comienza. De historia, reclamos e invasiones Orlando Riascos, sub director de Catastro, sustenta la denuncia del Municipio en la detección de “inconsistencias” en los títulos del club, lo que, en su opinión, constituyen hechos “fraudulentos”.“No tengo nada contra el club ni lo estoy acusando de fraude, sí he dicho que ha habido fraude aquí porque lo puedo demostrar. Que quién lo hizo, eso no es competencia de Catastro”, asegura.En pocas palabras, precisa que “el club corrió sus linderos”. También, que después de 1974, cuando Club Campestre S.A. se convierte en Corporación Club Campestre, y le transfiere la totalidad de sus bienes, quedan abiertas dos matrículas inmobiliarias, cuando sólo tenía que quedar una (la de la Corporación).Añade que a partir de allí “empiezan a encontrarse ventas, 75 anotaciones de registro a un lado y al otro, cuando Club Campestre no tenía porqué tener terreno, porque lo había vendido a la Corporación”.Riascos incluso afirma que ha habido negligencia de Administraciones anteriores en hacer este reclamo, explica que los estudios que dan lugar a esta demanda se están haciendo desde el 2009.Otra voz suena desde el Club Campestre, que de entrada asegura que irá hasta las últimas consecuencias para defender la propiedad de sus predios. Su abogado, Iván Ramírez Wurttemberger, asevera que el área detallada en la escritura es de 1.249.338 metros cuadrados y que esa es la extensión real del club. Desmiente las aseveraciones de sucesivas ventas posteriores --reta a que las demuestren--y afirma que las cuentas que hace la Alcaldía no se desprenden de estudios juiciosos sobre el terreno, sino de “sumas y restas”. Precisa que las únicas ventas alrededor, e incluso antes de 1974 fueron las que se hicieron a empleados del club, tras un acuerdo con el sindicato. Comenta, en compañía de Elciario Díaz, jefe de recursos humanos del club, que hace un par de meses se registró un hecho sospechoso de invasión en una de las áreas más alejadas del club.“Levantaron cambuches y ocuparon cerca de 30.000 metros. Uno de los hombres que habló con nosotros dijo que el ‘patrón’ le había comprado las tierras a alguien del Municipio. Cuando se le pide que lo demuestre, dice que hablará con ‘el patrón’ y no regresa”, dice Díaz.El abogado precisa que no es la primera vez que surge una situación de este tipo y recuerda que hace quince años un ciudadano, según ellos, falsificando escrituras que lo hacían poseedor de 851.560 metros cuadrados (del club), fue embargado por una deuda de $5 millones. Por lo tanto, el predio iba a ser rematado, diligencia que finalmente se suspendió al identificar la irregularidad.“Sorprende sí que las pretensiones (en área) de la Alcaldía sean las mismas que en ese caso”, puntualiza Ramírez Wurttemberger.Club CampestreLímites de las haciendasEl club está sólo sobre predios de la hacienda San Joaquín y limita al Norte con La Buitrera. La compra a la familia Posso (propietaria anterior) se hizo a través de tres lotes, entre 1934 y 1940. El arquitecto Juan Marchant explica que la zona urbanizada vecina al club pertenecía a la hacienda Melendez y nunca fue del club.La ChambaEs una depresión natural visible, que en escrituras señala que es el límite del club por el norte. Colinda con la hacienda La Buitrera. Voceros del club aseguran que los yacimientos de carbón que serían usados para la planta que se iba a construir en la zona incluso están después de La Chamba, lo que demostraría el error de la Alcaldía.Las escriturasA través de la escritura 1581 del 29 de marzo de 1974 de la Notaría 4 de Cali Club Campestre S.A. vende la totalidad de sus 1.249.338 metros cuadrados a Corporación Club Campestre. “Documento que es claro y transparente”. No hay irregularidades ni ventas dobles o registros dobles. Después de 1974 no se vende nada más.Franja del río Lili“Los linderos naturales tan claros como los del Campestre no se consiguen todos los días”, afirma Juan Marchant, refiriéndose al río Lili, ante la aseveración de la Alcaldía de que una franja de 129.785 m2 (área a recuperar 2, en el gráfico según el Municipio), la cual había sido tomada por el Club “de un tiempo para acá”.MunicipioLímites de las haciendasEl área donde hoy está el club corresponde a parte de las haciendas San Joaquín y La Buitrera. El predio que se reclama corresponde a esta última y había sido cedido al Municipio por Ferrocarriles Nacionales a través de ley 54 de 1941 para construir una planta que finalmente no se hace. Sin embargo, le deja esos predios a la Alcaldía a perpetuidad.La ChambaPor cabida (al hacer la cuenta del área real del club) La Chamba coincide con el límite de las zonas rural y urbana del Municipio. Hasta allí llega el club. Este sitio es plano y no hay chambas, pero funcionarios de Catastro relacionados con este caso aseguran “que igual allí han hecho obras y esto incluso pudo ser modificado”.Las escriturasLa escritura 1581 del 29 de marzo de 1974 dice que vende 1.249.338 metros cuadrados, pero el certificado catastral 3.123 de 1974 dice que el área a vender era de 46.1480 (sic) y el certificado se expidió para venta total. Según el registro de Catastro, el predio 6-266-001 tiene un área de 461.480 m2, lo que evidencia que se corrió el punto.Franja del río Lili129.785 metros cuadrados que están al sur de una carretera que atraviesa el club (en el área en reclamación) fueron tomados posteriormente por el club, aunque tampoco le pertenecen. Inclusive, precisa la oficina de Catastro de Cali, no tenían registro, por lo que recientemente fueron inscritos a nombre del Municipio.

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