Rabia, una historia de amor y suspenso

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Martina García es la protagonista de la película producida por Guillermo del Toro y dirigida por el ecuatoriano Sergio Cordero. Hoy a las 10:00 a.m. se le dedicará un conversatorio en el Centro Cultural Comfandi.

Rabia, una historia de amor y suspenso

Noviembre 03, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Rabia, una historia de amor y suspenso

Martina García, actriz colombiana protagonista de la película Rabia.

Martina García es la protagonista de la película producida por Guillermo del Toro y dirigida por el ecuatoriano Sergio Cordero. Hoy a las 10:00 a.m. se le dedicará un conversatorio en el Centro Cultural Comfandi.

José María y Rosa llegaron a España, provenientes de Suramérica, con la esperanza de tener una vida mejor que en la de sus países de origen. Hace poco se hicieron novios, poco saben el uno del otro, pero se aman. Ella trabaja como empleada doméstica en la casa de los Torres; él, como albañil para un capataz déspota.La rabia acumulada de José María lo lleva a esconderse en el desván abandonado de la casa donde trabaja Rosa, sin que ella se dé por enterada. José María se convierte en una sombra más de la casa, en un roedor que sale en las noches para robar comida y husmear. En un voyerista que escucha y mira todo, consciente del riesgo constante de ser descubierto. Su compañía son las ratas. Pronto se convertirá en una más. A través de una segunda línea telefónica de la casa mantiene contacto con Rosa, sin revelar nunca dónde está. Juntos alimentan la esperanza de volverse a ver. Desde las sombras, José María, se convierte en el testigo de los abusos verbales y físicos que sufre su novia en esa casa. Sólo observa sin poder actuar, mientras su rabia crece.La actriz colombiana Martina García protagoniza junto al actor mexicano Gustavo Sánchez Parra la película ‘Rabia’, que cuenta con la producción de Guillermo del Toro y la dirección del ecuatoriano Sergio Cordero, cuyo estreno para medios fue ayer en Cali.La historia, basada en la novela del escritor argentino Sergio Bizzio, atrapó al director Sebastián Cordero cuando se la propuso hace tres años la productora mexicana Berta Navarro. “La original ocurre en Buenos Aires y el tema de la migración no está presente, eso lo agregamos para esta adaptación, para darle una capa adicional de significado. Rodamos en España, por sugerencia de Berta, que nos dijo que allí tenía cómo armar el proyecto, porque ‘El Laberinto del Fauno’ le había dejado las puertas abiertas”, explica Cordero.Por su parte Martina García, quien interpreta a Rosa, considera que “historias de amor hay infinidades, pero esta tenía algo muy particular: que sus protagonistas están cerca pero muy lejos al mismo tiempo. A pocos pasos, pero sin la posibilidad de estar juntos. Y mientras ella se siente abandonada, él observa a la distancia su embarazo. Muestra la complejidad del amor, y el ingrediente del suspenso hace la historia adorable”.Según el director, Martina “tenía esa luz que necesitaba el personaje. Sucede algo muy potente, pero a la vez muy sutil en ella. Si tú ves una escena suelta, es engañosa, pareciera que está transmitiendo poco, pero al ver lo que sucede con Rosa en toda la película es todo lo contrario, transmite mucho”. Eso se debe, de acuerdo con Cordero, a “esa sutileza que maneja Martina; con detalles pequeñitos te hace sentir que ha tenido que cargar con mucho encima, a pesar de que mantiene su delicadeza y esa luz, porque el personaje es así”. A nivel conceptual era muy importante diferenciar a los dos personajes, agrega el director: “Si vas a tener dos inmigrantes y uno es medio psicópata, era muy importante que Rosa fuera la bondad personificada”.Mientras Jose María es machista, celoso y rabioso incontrolable, Rosa es el polo opuesto, lo absorbe todo, es casi imperceptible su dolor, su enojo, el sufrimiento. Características que encajan perfecto con Gustavo y en Martina, dice el director: “Los dos toman caminos muy distintos, porque también son personajes de dos extremos. Ver cómo se complementan y cómo funcionan dentro de la película fue lo mejor”. Con su tono de voz dulce, Martina interviene: “Desde que conocí a Gustavo, los dos sabíamos que coincidíamos mucho en querer hacer unos personajes creíbles, muy intensos. No es una historia obvia, de las que te cuentan todos los días. El gran logro es que conecta con público japonés, canadiense, francés y ahora colombiano, y es creíble”.Otro ingrediente que le aporta credibilidad al guión es el deterioro físico que sufre el a Gustavo Sánchez, quien bajó 14 kilos para la película, tras someterse a una dieta estricta. “Es un rol que él alimentó del propio sacrificio físico, de sus rollos mentales. Su personaje vive aislado. La mayoría del tiempo tiene cuatro conversaciones telefónicas. Tiene que interpretar todo en silencio, sólo mira, se esconde. Alcanza un gran nivel con su expresión corporal”, asegura Sebastián Cordero.Mientras la cámara recorre pasillos y escaleras que distancian a uno del otro, la voz desgarradora de Chavela Vargas llora: “Cuando tú te hayas ido me envolverán las sombras, cuando tú te hayas ido con mi dolor a solas. Evocaré este idilio con sus azules horas, cuando tú te hayas ido, me envolverán las sombras.

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