Quince consejos para educar a los hijos frente a la violencia

Quince consejos para educar a los hijos frente a la violencia

Febrero 28, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Quince consejos para educar a los hijos frente a la violencia

El efecto de la violencia sobre los niños va a depender de la edad, del tipo de hecho violento, de las vivencias y de la información que reciban.

El bombardeo de noticias negativas que van desde guerras, robos a celulares, secuestros y homicidios puede afectar a los niños. Consejos para guiarlos.

Esas historias de héroes y princesas que encantan a los niños, se mezclan a diario con otras que hablan de guerras, masacres, secuestros, homicidios robos a celulares y abusos sexuales. Pero a diferencia de las primeras, que siempre tienen un final feliz -y les permiten soñar y aprender-, los hechos violentos no suelen terminar bien y a cambio dejan cicatrices, a veces imborrables, en la salud mental de los pequeños. En medio de esta realidad, los padres de familia son también protagonistas. Muchos quisieran mantener a sus pequeños aislados en una burbuja donde nada los toque; otros evaden el tema o les transmiten su angustia, lo que se convierte en un cuento de nunca acabar. Lo que los especialistas advierten es que ninguna de estas salidas redunda en beneficio para los niños. Le tenemos las ‘armas’ a las que puede recurrir para salvaguardar a sus pequeños en esta batalla contra la violencia.1. Ante todo entienda que si el niño se queda con las noticias negativas que recibe, sin que usted como adulto asuma el papel de mediador, puede desalentarse frente al futuro y reaccionar con pensamientos como: ¿Y entonces para dónde vamos? ¿Qué nos espera? ¿Qué sentido tiene la vida? 2. Nunca opte por el silencio o por asumir actitudes como apagarles el televisor, pues esta es una realidad palpable que no se puede esconder. Si usted no les da una explicación clara, ellos buscarán las respuestas por cualquier medio, bien sea a través de las redes sociales o en otras personas que quizás no sean las adecuadas. 3. Supervise y controle el tiempo que los niños les dedican a los programas de televisión, videos y películas, lo mismo que a las páginas que visitan en internet, medios en los que los pequeños están expuestos a contenidos con un gran contenido de violencia.4. Tenga en cuenta que las descripciones detalladas son innecesarias. Por ejemplo, contarle que la persona murió víctima de 20 puñaladas o que la enterraron viva solo agudizará miedos y angustias. Vaya mejor al fondo de las cosas. Explíqueles por qué ocurren las situaciones de violencia, pues en la medida en que ellos las entiendan tendrán menos dificultades para afrontarlas. Hágales ver, por ejemplo, que son el resultado de la falta de educación, tolerancia, respeto y sensibilidad hacia el otro. Y que así como hay quienes sufren enfermedades físicas hay otras mentales que pueden llevar a conductas violentas.5. Póngalos a reflexionar sobre el tema. Pregúnteles por ejemplo: ¿Qué crees que le pasó a esa familia? ¿Qué sientes frente a esto? ¿Qué crees que le va a pasar a esa persona ahora?6. Sensibilice a sus hijos con el dolor de los demás y genere en ellos conciencia social. La idea no es que el tema de la violencia se les vuelva cotidiano y que adopten una actitud indiferente. Todo lo contrario. Este tipo de noticias debe movilizarlos a aportar algo, volverlos solidarios y hacer que se sientan protagonistas y no simples observadores. Por eso, hay que llevarlos a que se pregunten qué pueden hacer por las personas que sufren o cuan importante es donar tiempo para participar en actividades para recoger fondos para los necesitados. De hecho, hay niños que frente a esto terminan por pensar: “Voy a ser médico para ayudar a las víctimas de la guerra”.7. Como los niños tienden a generalizarlo todo, el tema de la violencia no es la excepción, por lo que pueden optar por creer que todo es malo, que salir es un peligro, que finca es sinónimo de guerrilla y desarrollar grandes miedos. En este caso valore y respete sus temores, tranquilícelos y consiéntalos, pero nunca los ignore o les diga que no pasa nada, ni mucho menos les regañe, juzgue o les obligue a ir donde no quieren.8. . Muéstreles con ejemplos que así como hay personas que hacen daño y que todo lo solucionan a tiros o a golpes también hay otras que dan su vida, su tiempo o su dinero por otros. Hágale saber que siempre habrá seres más evolucionados tratando que el planeta salga adelante.Pero tampoco caiga en el extremo de hacerles creer que el mundo es perfecto. El efecto será que el pequeño no tendrá las herramientas para escapar o protegerse en una situación de riesgo. Tampoco podrá diferenciar entre lo bueno y lo malo para tomar sus propias decisiones. 9. No pase por alto ninguna conducta violenta en sus hijos. Muéstreles que pueden expresar sus desacuerdos o incomodidades de otra manera. Insista en que nunca se les debe hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran.10. Enséñeles que la violencia nunca será una buena conducta. Y que comportamientos como robar o matar llevan siempre a consecuencias nefastas a nivel personal y social, como la culpa, el sufrimiento, la cárcel, la discriminación y la destrucción de la familia, por lo que bajo ningún punto se deben imitar.11. Si su hijo le cuenta que fue agredido física o verbalmente muéstrele todas las instancias que puede agotar antes de pensar en responder con violencia. Dígale que no ignore la situación, que el primer recurso es pedirle a esa persona que no lo haga, la segunda puede ser quejarse con el profesor o con usted. Y que si nada de esto funciona sí se debe defender.12. Entrégueles estrategias para que sepan cómo protegerse. Dígales que eviten lugares peligrosos, relaciones con personas conflictivas, situaciones que lleven a meterse en problemas o curiosear hechos sin necesidad. Adviértales que no hablen con extraños, que no reciban ofrecimientos generosos de desconocidos y que si llegan a sentirse irrespetados no lo deben permitir y se lo deben comunicar a los padres o profesores.13. Bríndeles sensación de seguridad. Hágales saber que sus padres siempre van a estar ahí para protegerlos. Explíqueles que ante un problema la solución no es huir ni echarse a la pena sino afrontarlo, por más grande que parezca, con lo que entenderán mejor por qué el suicidio, que es una muestra de violencia contra sí mismos, nunca es una buena opción.14. Frente al tema de la muerte, refuerce en ellos la esperanza. Dado que muchos niños temen no solo por sus vidas sino por las de sus padres, lo mejor es decirles que le pidan a Dios que los proteja, que entiendan que por fortuna si sus vidas llegan a estar en riesgo hay buenas clínicas y que si sus padres mueren habrá tíos, abuelos y demás familiares que les van a ayudar a continuar adelante. 15. No olvide la importancia del buen ejemplo, pues de nada servirá la orientación que les dé, si todo el tiempo ven que sus padres se agreden física o verbalmente.

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