¿Quiénes están detrás del alma del desfile de Cali Viejo?

Diciembre 28, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera, reportera de El País.
¿Quiénes están detrás del alma del desfile de Cali Viejo?

Parte del equipo de la comparsa la Murga Chamánica, dirigida por el profesor Hernán Yepez (izq., con su nieta en brazos) junto a Jorge Vanegas (der. y de rojo), director artístico del Carnaval de Cali Viejo, que sale hoy a las calles de Cali, por octavo año.

Ellos son Hernán Yepes y Jorge Vanegas el nervio del desfile que rescata la historia y la memoria de la ciudad. Color, alegría y cultura salen hoy a la calle.

Hernán Yepez lleva un carnaval en el alma. Su vida es una fiesta permanente, una oda a la sabiduría, al conocimiento, a la educación, al arte y sobre todo a la vida en armonía.

Desde que salió de Pasto y llegó  a Cali, sus clases de arte  en la Institución Educativa Luz Aidé Guerrero eran un carnaval para los alumnos. En  1996  empezó a enseñarles música, artes plásticas, danzas, teatro,  diseño de arte, ‘bodypainting’, maquillaje artístico, elaboración de máscaras...

No son materias aisladas, sino  unidas al universo   carnavalesco con temáticas que impacten a los chicos. Pensó en cómo armonizar las energías y hacer sanación espiritual para lograr una mejor convivencia y equilibrar el agresivo entorno  que les toca vivir a sus alumnos   de la Comuna 13.

Ahí surgió la murga chamánica, inspirados en saberes ancestrales.  Empezaron con simples muñecos de papel,  en 2007 se armó mejor y en 2008 ya formaron parte de  la Corporación Cali Viejo, que reune a 30 organizaciones que salen en el  Carnaval de Cali Viejo,  desfile emblemático de la Feria de Cali.

Con ese derecho ganado, la murga sobresale porque nunca repite comparsa. “Les demostramos a los muchachos y al público que no solo se pueden hacer jovitas y diablos, sino llevar a la gente una propuesta nueva. Hoy  será ‘Armonía para todos’”, dice el profe Yepez, una suerte de chamán que hace magia con  niños y jóvenes.

 “Lo más importante es que ellos se han apropiado  del proceso, les ha quedado en la memoria. Y han entendido que con lucha y  esfuerzo se puede ganar reconocimiento, que no tienen que  andar en pandillas ni haciendo maldades para ser reconocidos”, comenta el profesor Yepez.

Dando clase  llegó a saber  de niños que trabajaban para sicarios, de niñas que abortaban. Pero con este proyecto, han aprendido cómo se trabaja. Hoy algunos son contadores, abogados, actores, músicos y hasta gestores culturales que crean sus propias organizaciones culturales.

Por ese  aporte cultural  y social en el desarrollo humano a  1800 jóvenes,  la murga suma 35 premios nacionales como los de los ministerios de Educación y de  Cultura, la Secretaría de Educación de Cali, e internacionales como de la Organización de Estados Iberoamericanos, OEI. Ya chicos  del  Poblado I y II, Los Robles, El Diamante,  entre otros barrios, están purificados por la Murga Chamánica.

Fue difícil, admite el profesor Yepez. Por ejemplo,  enseñarles música andina cuando solo   oían   reguetón y  bachata. Pero el proceso los fue cautivando y los  resultados  se ven  en los 108 videos hechos por ellos mismos y  que  han subido a Youtube. 

“En Murga Chamánica  tenemos nuestros propios diseñadores, modistas, músicos, videógrafos;  unos diseñan, otros empapelan, otros pintan, otros tallan,  todos muchachos del proceso, no contratamos a nadie,  más bien nos contratan a nosotros”, expresa orgulloso el profesor Yepez.

Hoy, cuando el Carnaval de Cali Viejo ruede por la Calle de la Feria, 50 jóvenes de la    Murga Chamánica saldrán  caracterizados de  águilas, colibríes y jaguares, y portarán  50 mandalas gigantes, esos dibujos armoniosos que simbolizan la perfección del universo, los buenos pensamientos y las energías positivas.

Pero su sello también estará en la comparsa de Parques Nacionales Naturales de Colombia, PNNC, que los contrató para elaborar la tortuga gigante y otras especies con las que por primera vez saldrán a este desfile para   sensibilizar al público sobre la riqueza natural de la región.

“Queremos que la gente conozca que el  Valle del Cauca tiene ocho áreas protegidas, de las 59 que hay en el país,  y de la necesidad de valorarlas  y cuidarlas por su riqueza en  biodiversidad natural, cultural y étnica”, explica   Roger Franco Molina, técnico ambiental de PNNC. Bajo el lema de “Somos la gente de la conservación”, funcionarios de esta entidad, saldrán con la comparsa de la tortuga gigante que porta tiburones, ballenas y otras especies del Pacífico, afirma Diana Isabel Zúñiga, de educación ambiental, territorial Pacífico de PNNC.

La vida de Jorge Vanegas es un carnaval. Más que el director, es el otro chamán del Cali Viejo desde 2008, cuando  se instaló oficialmente. Pero desde 1979, Vanegas y   su grupo de Teatro El Globo salían  en  los desfiles de la Feria de Cali por física mística de transmitir emociones y sensaciones al público.

De  Las Vallas hasta el Parque Panamericano o la Plaza de Toros, Vanegas empezó a reconocer esa amplia gama de artistas comprometidos con causas tan nobles como exhibir esa fuerza de trabajo e imaginería popular que tiene tradición y memoria social, cultural y étnica.

En el asfalto y al calor del ambiente de feria  supo  que esa memoria les permitía a esas personas sostener proyectos de vida que nacían en el corazón de  colegios de bachillerato. Entonces él comenzó a sembrar en las escuelas de primaria la semilla de los carnavalitos. Allí  el niño hace una travesía por  el rayado, el dibujo, la pintura, la escultura, la expresión corporal, los coros, la música y la composición, entre otras disciplinas.

Frutos de su cultivo y otros grupos artísticos y culturales de Cali,  en una mesa de concertación en 2008 reclamaron y ganaron un espacio para recuperar la memoria de la ciudad  con el desfile Carnaval del  Cali Viejo en la Feria,  como se  realizó entre 1922 y 1936, pero que fue suspendido por  efectos de la II Guerra Mundial.

En  1957 surgió la Feria de Cali para catalizar  la tristeza por  la tragedia de la explosión del 7 de agosto de 1956. Pero el  Carnaval debió esperar más para salir a la calle de nuevo. 

El reto es querer inmortalizar en una  tarde toda la riqueza que significa Cali. Es muy complejo porque  la ciudad es un cruce de caminos, con una historia de barriada en cada esquina que hay que rescatar.

“El Carnaval de Cali Viejo nos permite ver desde lo más criollo hasta lo más negro, desde lo más lúdico hasta lo más trágico, pero con los ojos optimistas de los artistas”, comenta   con alma de poeta el teatrero Vanegas, director artístico y chamán  del desfile   hace ocho años.

Ese trabajo invisible hecho en las comunas comparsa a comparsa, ha hecho que el Carnaval de Cali Viejo haya sido postulado a Patrimonio Cultural de Cali y el Valle del Cauca en noviembre pasado. Lo que le da derecho a entrar en salvaguardia para  mantener vivas estas historias y encontrar otras, personajes, juegos, pensamientos y  elementos de la imaginería popular que estamos aprendiendo a narrar”, remata Vanegas.

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