"Queremos que la Simón Bolívar sea una troncal del MÍO": vicepresidenta de Metrocali

Julio 14, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Margarita Rosa Silva | Reportera de El País

"La terminal intermedia Julio Rincón, que se construye en Calipso, va muy bien. Estamos en ejecución, acordes con el cronogra- ma. Se estará terminando en febrero del 2015", dijo Sandra Liliana Ángel, vicepresidenta de Metrocali.

La vicepresidenta de Metrocali, Sandra Liliana Ángel, explica una a una en qué van las obras que están pendientes del sistema MÍO.

En medio de la crisis por la que atraviesa el MÍO, hay un factor importante para tener en cuenta: la infraestructura del sistema que aún está incompleta. Terminales de cabecera, estaciones intermedias y patios para los buses han pasado por problemas jurídicos y prediales, que han dificultado su terminación.La vicepresidenta de Metrocali, Sandra Liliana Ángel, asegura que en febrero del próximo año se abrirán varias de las licitaciones pendientes para esas estaciones y que trabajan para que los diseños de las obras sean los definitivos y no haya inconvenientes, como los que se han presentado en el pasado. La semana pasada se sacó la licitación de la terminal Calima, que tuvo líos jurídicos con el primer contratista. ¿Qué viene ahora?Es una de las principales obras del sistema, teniendo en cuenta que su connotación es especial porque está a la entrada de la ciudad y es un ícono. Allí vamos a tener integración de modo intermunicipal y con alimentador. Algo similar a la estación de El Dorado en Bogotá, que queda a la entrada de la ciudad y donde a los lados de las plataformas hay integración con el transporte intermunicipal. La Terminal va a tener un costo aproximado de $60.000 millones. Está contemplado que se realice en 14 meses, de los cuales 2 son para preconstrucción y 12 para construcción. Se trabaja en el ajuste de los diseños iniciales, los estamos actualizando. Los prepliegos se colgaron en la página el jueves pasado, la idea es adjudicar la licitación el 10 de septiembre. Vamos a tener un plan de manejo de tráfico integrado con el de la megaobra que se va a realizar allí (intersección de la Avenida Ciudad de Cali con la Carrera 1) porque no queremos afectar a los usuarios. La idea es que se coordinen los desvíos y demás. Allí no tenemos afectación predial porque la obra es sobre el separador.¿En qué va el lío con Hafira, el primer contratista, que se quedó con el anticipo que la Alcaldía le dio por la obra, pero que nunca ejecutó nada?La demanda que puso Metrocali sigue su curso, su debido proceso. Pero eso no interfiere para este proyecto porque nosotros estamos arrancando con los diseños iniciales que se tenían. Para este proceso están ya el cronograma y todas las exigencias y pólizas contractuales necesarias.¿Qué medidas se tomaron con este nuevo contratista para que no pase lo mismo de la vez anterior?Cuando salió la primera licitación fue por un contrato con el Banco Interamericano de Desarrollo, entonces tenía una particularidad en la contratación. Esta vez ya se hizo por la ley de contratación colombiana, a través de un nuevo decreto que establece que los anticipos se manejan en fiducia, con un patrimonio de destinación específica para el proyecto. Esa es la garantía fundamental. La terminal de Aguablanca también ha tenido líos, pero por predios. ¿En qué va? Estamos terminando los estudios y el presupuesto. El cronograma de este proyecto está un poco más atrasado que el de Calima, debido a ese tema predial en la Transversal 103 y en Brisas del Caracol. Hay unas invasiones allí y estamos mirando con Vivienda cómo resolver esa situación para que en dos o tres meses tengamos el proceso licitatorio en curso. Ya están terminando los diseños, ajustando las cantidades y las especificaciones para trazar el presupuesto.Inicialmente se había pensado un diseño en guadua para esa estación. ¿Por qué se descartó?Por el tema de mantenimiento. Era muy lindo, pero el cuidado de la estructura se volvía inmanejable desde el punto de vista de costos. La idea es hacerla convencional, en metal. Además, hicimos un análisis de costo-beneficio y la guadua es muy vulnerable. No deja de ser madera y esta se afecta con el sol y el agua que le pegan durísimo, al igual que los agentes patógenos como hongos, termitas y chinches. También se incendia fácilmente, y el sistema ha sido objeto de ataques, entonces tiene que estar blindado. Por eso también nos hemos demorado un poco más, porque la rediseñamos toda. Pero antes de que acabe el año habrá salido la licitación.¿En qué estado va el proyecto de la terminal del Sur o Valle del Lili?En febrero contratamos los diseños de la terminal del Sur y estarán terminados en diciembre, al igual que los de las estaciones Glorieta Terminal y Guadalupe, que se contrataron con esa misma entidad. Ya vamos en un 40 % de ejecución de ese contrato de diseños y esperamos que en febrero o marzo del próximo año comience el proceso licitatorio para la construcción. Lo importante es que ya se tiene un plan parcial de suelo, porque en el pasado tuvimos problemas para conseguir el predio por no tener esa opción.También están en veremos el patio taller para buses del MÍO (en el Sur) y el de Aguablanca (en el Oriente)...En este momento estamos pendientes con la Procuraduría de resolver una diferencia contractual que tenemos con el contratista (que es el mismo para ambos patios), porque el contrato de concesión no siguió, se dio por terminado. Pero cuando eso pasa, el contratista tiene unas aspiraciones económicas y ellos quieren más plata por ese terreno de la que Metrocali considera que vale según el avalúo. Ellos están incluyendo en ese valor las adecuaciones que alcanzaron a hacer, como el aplanamiento del terreno y unos rellenos. Entonces dependemos de la decisión de la Procuraduría para retomar. Actualmente la obra está detenida y lo que buscamos es pagarles lo que el Procurador determine, para adquirir el lote y comenzar una nueva licitación, partiendo de cero. No sería una concesión, sino un contrato de obra.¿Cómo va la Terminal Intermedia Guadalupe (ubicada en la Av. Simón Bolívar con 56)?En febrero iniciaron los diseños, vamos en un 37 % de avance y se entregan a fin de año. Es muy similar a la terminal Julio Rincón, que se está construyendo en Calipso.Para esa estación Julio Rincón tuvieron que desviar una tubería madre que pasa por esa vía, lo que ocasionó un corte de agua de cinco días. ¿Para la Guadalupe tendrán que hacer lo mismo?La idea es esquivar el tubo. Le hemos pedido al contratista que nos ofrezca distintas alternativas y una de ellas debe presentarse sin que haya necesidad de correr el tubo. El Alcalde puso como prioridad que no se tenga que mover esa tubería. En el primer Conpes del MÍO se habló de crear la Troncal de Oriente, que iría sobre toda la Av. Simón Bolívar y la Calle 70. ¿Eso se descartó?Cuando se hicieron los diseños se determinó que el costo de esa troncal es demasiado alto, por el ancho de la vía. Además, es muy larga. Tiene más de 10 kilómetros. Otro inconveniente es el tema predial en el separador central, porque algunos terrenos son de la Nación, pero otros los han invadido y se han adueñado. Entonces ahí ves viveros, canchas de fútbol, parques. Eso dificulta el proyecto porque cuando se va a socializar, nadie quiere que le quiten la cancha por poner una estación del MÍO. En el segundo Conpes, este corredor se bajó de categoría. Se calificó como corredor pretroncal, porque la demanda de esa zona no era suficiente, pero lo que quiere la Administración es elevar la Avenida Simón Bolívar de nuevo a su condición de troncal. La estación frente a la terminal de transportes se había planteado inicialmente como una estructura subterránea. ¿Sigue en pie ese diseño?El diseño de esa estación reviste bastante complejidad, porque hay muchas vías importantes que confluyen ahí: la Avenida Estación, la 3N, la Vásquez Cobo, las Américas y la salida hacia la Calle 25. El tránsito es bastante pesado y la idea del proyecto es que sea una integración con la Terminal de Transportes. El diseño de un deprimido cumplía con esa función, pero era demasiado costoso. No era factible. Ahora estamos buscando una alternativa, porque además el edificio de Metrocali es patrimonio y por ende todo lo que se construya alrededor debe cumplir con unas condiciones. Estamos trabajando y al final de año tendremos los diseños definitivos.Los operadores del sistema aseguran que la lentitud en todas estas obras les han causado pérdidas desde el punto de vista operativo. ¿Cuál es el mensaje para ellos?Tenemos con ellos una comunicación continua y se les informa el estado de los proyectos constantemente. El compromiso de Metrocali es salir con unos diseños óptimos para evitar inconvenientes. También tener interventoría en los contratos, que en ocasiones no se tenía antes. Estamos trabajando con Mintransporte para que los proyectos, cuando salgan a licitación, tengan el aval del Gobierno Nacional. Con estos nuevos diseños estamos tranquilos porque son definitivos.La Terminal CalimaFue licitada y adjudicada en el 2007 a una firma Israelí llamada Hafira Ve Hatziva Ltda. En el 2012 Metrocali decidió revisar el contrato con la compañía, por considerar que había irregularidades en la forma en que se estructuró el mismo.A mediados de ese mismo año, Metrocali comenzó con la liquidación de este contrato. La entidad también interpuso una denuncia contra Hafira, debido a que a dicha empresa se le había dado un anticipo cercano a los $6000 millones, el cual nunca devolvió.Esta terminal es una de las más importantes porque recibe el flujo de pasajeros que vienen del norte del Valle, de municipios como Palmira, El Cerrito, Pradera, entre otros.

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