¿Qué pasará con el servicio de Uber en Cali?

Noviembre 29, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas | Reportera de El País
¿Qué pasará con el servicio de Uber en Cali?

Muchos propietarios de vehículos de transporte especial tienen la aplicación de Uber para aumentar sus ingresos. El valor de una carrera en Uber es muy similar a la carrera de taxi.

La polémica plataforma gana cada vez más usuarios en la ciudad. Pero las autoridades temen que la nueva regulación genere problemas. Este es el panorama.

Nadie puede desconocer que Uber llegó para quedarse. Tiene una importante demanda de pasajeros y una base creciente de conductores que quieren prestar el servicio de transporte bajo una figura que los voceros de esta firma internacional   denominan ‘conductor privado’.

Las condiciones que ofrece Uber a sus clientes  establecen, según varios usuarios de la plataforma, la diferencia entre este servicio y el tradicional del taxi: una buena tarifa en un vehículo que ofrece mejores condiciones mecánicas y de aseo, además de un mejor trato por parte del conductor.

La oferta creciente de vehículos de alta gama (bien sea de transporte especial o de particulares) haciendo carreras dio como resultado que  el Gobierno Nacional expidiera un proyecto de decreto para reglamentar los taxis de lujo, bajo unas condiciones que hoy ya tienen los usuarios con Uber con la categoría Black (donde el usuario es movilizado en vehículos de alta gama que no tienen más de cinco años de uso, que pagan a través de un medio electrónico y que solicitan el servicio gracias a una plataforma tecnológica que les permite saber el costo estimado del viaje y que en tiempo real muestra la ubicación del vehículo gracias al GPS del celular).

En resumen, el Ministerio de Transporte quiere volver legal un servicio que llegó a Colombia hace dos años, de los cuales lleva un año y ocho meses operando en la ciudad.

Pero adicionalmente, congresistas presentaron, con apoyo de  Uber y de otras plataformas de viaje compartido como Tripda, un proyecto de ley que busca regular la operación de la aplicación que en Colombia tiene varias líneas de trabajo: UberBlack (servicio en vehículos de alta gama, afiliados a empresas de transporte especial, cuyo modelo más antiguo es 2010), UberX (transporte en carros particulares, de modelos de 2008 en adelante), UberPet (que permite el transporte de mascotas), UberBici (para el transporte de bicicletas), UberEnglish (para los que hablan inglés) y UberÁngel (servicio de conductor elegido). En Cali prestan tres servicios: UberBlack, UberX y UberPet. 

Cifras de Uber indican que a nivel nacional, 250.000 personas usan la aplicación, tienen 20.000 conductores activos  y han recorrido 45 millones de kilómetros en el país con  clientes de esta plataforma. 

En el caso de Tripda, la aplicación de carro compartido, dice su vocero Camilo Sarasti Samper, tienen 35.000 usuarios en el país (incluido Cali). Esta conecta a pasajeros con conductores que van al mismo destino para que puedan compartir los costos de viajar. 

De hecho, una de las rutas con más usuarios es la de  Cali-Palmira, con 171 viajes ofrecidos hasta la fecha, transportando alrededor de 492 pasajeros. El destino entre Cali y Bogotá ha tenido 102 viajes en lo corrido de este año y 156 pasajeros movilizados.

Es así como cada vez se hace más popular entre los caleños lo  que se denomina ‘economía colaborativa’, es decir, remunerar un servicio que otro puede prestar sin importar si lo hace con una empresa debidamente conformada.

Juan Carlos Chuaire es ingeniero y trabaja en Yumbo. Es usuario frecuente de Uber, especialmente los fines de semana. Este profesional describe a Uber con una sola palabra: comodidad. 

“Se puede pedir desde el celular, no necesito efectivo para pagar, el conductor va a velocidad moderada, el carro está limpio, te ofrecen dulces, chicles, agua, te ponen aire acondicionado y no te molestan con música estridente”.

Asegura que desde que está el servicio en Cali no volvió a pedir taxi. “¿Para qué, si UberX es más barato y el UberBlack tiene una tarifa muy cercana a la del taxi?”.

El secretario de Tránsito de Cali, Alberto Hadad, dice que tal como está funcionando Uber en la actualidad, lo que promueve es la ‘piratería’ porque  hacen carreras de taxis en carros particulares o del transporte especial. Por eso celebra la próxima expedición del decreto que regulará el servicio de lujo. “Es cierto que la gente está  demandando ese servicio diferencial y deben obtenerlo con empresas legales”. 

Pero aclara que Cali no puede ampliar la capacidad transportadora de taxis, porque existe una sobreoferta importante de este servicio, que originó medidas como el congelamiento del ingreso de más vehículos tipo taxi y el pico y placa.

“Este gobierno no permitirá más transporte público tipo taxi. Los de lujo deberán entrar por reposición de parque automotor”, dice Hadad. En Cali hay 16.244 taxis, afiliados a 28 empresas. Por pico y placa, salen diariamente (incluidos sábados, domingos y festivos) cerca de 3300 vehículos.

Alberto Mendoza, presidente de la Federación Nacional de Taxistas, dice que la competencia debe darse de manera legal y todos en las mismas condiciones. “Los vehículos de Uber no pagan los seguros de responsabilidad extracontractual que sí pagan los taxis, ni tampoco tienen las revisiones mecánicas bimestrales que les exigen a estos carros de servicio público. La competencia es desleal y más con UberX, que son carros  particulares”.

 Pero a clientes como Alexander Noreña no le preocupa que el  UberX, que pide una vez a la semana  para ir a su trabajo cuando tiene pico y placa, no tenga los seguros que sí tienen los taxis. “El riesgo es menor porque el cuidado del propietario de un carro particular es mejor que el del taxista, manejan despacio y tiene menos horas de servicio”.

Conductores de Uber dicen que el servicio brinda garantías para todos. “El cliente va tranquilo porque la aplicación permite monitorear por donde va y a nosotros también nos genera confianza porque no cualquiera usa su tarjeta de crédito para pagar su transporte”.

Según estimados de los conductores consultados por El País, en una semana se puede tener ingresos cercanos al millón de pesos, cumpliendo con una jornada laboral de ocho horas. Muchos explicaron que la forma de evadir el control es contando con contratos de hoteles, con los cuales también prestan servicio. Y para obtener carreras frecuentemente se ubican en lugares estratégicos  como Granada, El Peñón, San Antonio, Ciudad Jardín, el centro y en Menga (los fines de semana y después de las 4:00 a.m.). 

Una de las ventajas que les ofrece Uber es que el riesgo de ser inmovilizados no lo cubre el  propietario del vehículo, sino la firma. “A mí me pasó una vez porque no tenía al día el contrato de transporte. Y  me pagaron todo: la multa, la grúa y los patios, porque esa es la política de Uber”, sostiene un conductor de una camioneta de transporte especial.

En lo que va corrido del 2015, dice Adalberth Clavijo, jefe de Guardas de Tránsito de Cali, se han inmovilizado 56 vehículos de transporte especial por prestar un servicio no autorizado.

Lupoani Sánchez, presidente de una agremiación de transporte especial, Acoltés, dice que la realidad del sector es que el 20 % de las empresas de transporte especial son de papel “y son las que tienen el 80 % del parque automotor afiliado al transporte especial”.

Esas empresas, dice el dirigente, son las que no le ayudan al transportador a conseguir contratos y “con un patrimonio que no produce y muchas veces con pago de cuotas en los bancos, los propietarios acceden a alternativas como las de Uber”.

Según cifras del Registro Único Nacional de Tránsito, Runt, en Cali hay matriculados 144 automóviles y 3060 camionetas de servicio especial en 167 empresas. Y Acoltés calcula que por lo menos 350 de estos automotores están conectados con Uber.

“Me preocupa que el Gobierno habla de hacer estudios de capacidad transportadora y muy seguramente de vincular más parque automotor para prestar un servicio, cuando se podría dar la alternativa al transporte especial, que también es legal y puede tener taxis de lujo”, indica el presidente de Acoltés.

Los usuarios dicen que lo importante es que ellos puedan decidir en qué viajar: si en taxi, en Uber o compartiendo gastos con alguien que vaya para su mismo destino.

 

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