¿Qué hay detrás de la tensión entre la Alcaldía y el Concejo de Cali?

Octubre 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Hugo Mario Cárdenas | Reportero de El País.
¿Qué hay detrás de la tensión entre la Alcaldía y el Concejo de Cali?

La última vez que el alcalde de Santiago de Cali, Rodrigo Guerrero Velasco, estuvo en el Hemiciclo del Concejo, fue durante la instalación del actual periodo de sesiones ordinarias de esa Corporación.

A raíz de este pulso entre concejales ‘nuevos y veteranos’, los acuerdos que habían establecido las distintas bancadas para la conformación de las mesas directivas penden de un hilo.

La pelea interna que se ha dado en el Concejo de Cali por la elección del próximo presidente de la corporación no sólo fracturó las relaciones con la Administración Municipal, sino que podría afectar la aprobación de proyectos decisivos para Cali, según algunos cabildantes.A raíz de este pulso entre concejales ‘nuevos y veteranos’, los acuerdos que habían establecido las distintas bancadas para la conformación de las mesas directivas penden de un hilo y la falta de comunicación entre la Alcaldía y las directivas del Concejo ha caído en el peligroso juego de los rumores.Los llamados ‘veteranos’ del Concejo, que esperan elegir para el próximo periodo a José Fernando Gil como presidente, aseguran que en los pasillos de la Corporación se viene hablando de que funcionarios de la administración de Rodrigo Guerrero tratan de incidir en los asuntos internos de la Corporación y que estarían ofreciendo prebendas para quienes voten por determinado candidato.Por el lado de los concejales ‘nuevos’, quienes vienen impulsando el nombre de Roy Alejandro Barreras para que asuma la presidencia del Cabildo el próximo año, señalan que los ‘veteranos’ quieren mantener el control del Concejo para presionar a esta Administración que se ha negado a entregarles esa ‘torta burocrática’ que disfrutaron durante los gobierno anteriores.Es a esa misma presión que atribuyen que la mayoría del Concejo de Santiago de Cali se haya negado, la semana anterior, a aprobarle al Alcalde, por trece votos contra ocho, las vigencias futuras para la contratación de los servicios administrativos en los próximos tres años. Relaciones normalesPese a las diferencias internas y con la Alcaldía, el presidente del Concejo, Fernando Tamayo, dijo que no se puede hablar de malas relaciones solo porque no se aprobó un proyecto, “cuando se han aprobado cuatro de cinco”. “Lo que me preocupa es la posición esgrimida por la Administración en el sentido de que para ser amigos del Alcalde hay que aprobarle todos los proyectos. Yo no considero que ese sea el concepto de amistad”.“La supuesta crisis obedece a la puja interna en el Concejo por la elección del próximo presidente y a la decisión errática de algunos asesores y secretarios de la Administración de querer incidir en decisiones internas del Concejo. Tanto, que aquí se rumora que para lograr el respaldo a una persona que está lanzándose a la presidencia, están llamando de la Administración a ofrecer dádivas. Y si bien son rumores, son cosas que me preocupan”, dijo el concejal Tamayo.Aunque el Presidente del Concejo se abstuvo de revelar los nombres de los funcionarios de la Alcaldía que estarían tratando de incidir en decisiones internas de la Corporación, otros concejales aseguraron bajo reserva de su nombre que se habla de Nelson Garcés, asesor del alcalde, y de Alfonso Otoya, director administrativo de la Alcaldía.Al consultar a Nelson Garcés sobre los señalamientos en su contra, aseguró que “el concejal que esté diciendo eso es un mentiroso del cielo a la tierra. Que tenga el valor de denunciar públicamente que yo o el doctor Otoya estamos incidiendo en esa elección”. “De acuerdo con la experiencia que hemos tenido en este año, al menos en el caso mío, me da igual el presidente que escojan porque la confianza mía, a título personal, sobre el Presidente actual del Concejo la perdí porque no obró de acuerdo con lo que se había convenido y se entregó a hacer oposición al gobierno del doctor Rodrigo Guerrero, aún perteneciendo al mismo partido, que es el Conservador”, señaló Garcés.Insistió en que hay algunos cabildantes que “aducen simplemente que ellos tienen el derecho de disentir, pero pienso que en el fondo hay un grupo de concejales que definitivamente no quiere acompañar al doctor Guerrero”. A su turno el director administrativo de la Alcaldía, Alfonso Otoya, aseguró que quien diga que él se está metiendo en temas internos del Concejo que lo sustente con pruebas. “No me meto, no lo he hecho y no me interesa meterme”.“No es política de esta Administración inmiscuirse en las decisiones particulares del Concejo. Yo, Alfonso Otoya, en ningún momento he estado propiciando algún tipo de acuerdo. Eso se sale del trascurrir normal nuestro, que tenemos suficientes temas para solucionar en la ciudad como para meternos en el diario vivir del honorable Concejo”, dijo Otoya. El concejal John Jairo Hoyos, quien respalda la Administración, terció en la discusión y opinó que el Alcalde debe tratar de armar una coalición mayoritaria en el Concejo que le permita llevar adelante las iniciativas que se han propuesto para hacer de Cali una mejor ciudad.“Para mí lo que no tendría sentido es que el Gobierno no se interese en construir en el Concejo una coalición mayoritaria que lo apoye”, dijo Hoyos, quien al referirse a los acuerdos previos indicó que “no se puede someter toda la corporación a un pacto que sólo beneficia a diez o doce concejales”.Lucha por la presidenciaAntes del inicio del actual periodo constitucional en el Concejo se lograron unos acuerdos entre las bancadas sobre la forma en que se conformaría la Mesa Directiva del Cabildo en estos cuatro años.Así las cosas, iniciaba en la presidencia el Partido Conservador, por mayor número de curules logradas, y le seguirían, en su orden, los partidos de la U, Cambio Radical y el Partido Liberal.Pero el concejal Roy Barreras aseguró que una cosa es la pelea por la presidencia de la Corporación, y otra muy distinta es el malestar de un sector del Cabildo con el Alcalde “porque estaban acostumbrados a que Ospina y Apolinar los tratara de una manera y Guerrero está decidido a que no va a funcionar de la misma manera la relación con el Concejo”.“La presidencia en el 2013 le corresponde a la U y algunos colegas han sugerido mi nombre porque estiman que la relación entre Concejo y Alcalde mejoraría si el presidente soy yo, y no José Fernando Gil”, dijo Barreras, quien agregó que “lo que está en juego es si en el 2013 la relación con el Alcalde va a ser a las patadas, como quiere Gil, o a las buenas, como lo puedo lograr yo, que me gané la confianza de la Administración”.

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