Proyecto ecológico de un caleño representa a Colombia en Alemania

Proyecto ecológico de un caleño representa a Colombia en Alemania

Noviembre 10, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Paola Guevara | Editora de Vé
Proyecto ecológico de un caleño representa a Colombia en Alemania

Desde el año 1998, más de 600 jóvenes han tenido la oportunidad de viajar a Europa y han podido visitar proyectos interesantes como la impecable planta de reciclaje de basuras de Colonia, Alemania.

Estudiantes de Asia, África y América Latina exponen sus proyectos ecológicos en el Young Environmental Envoy, organizado por Bayer. Un caleño y una bogotana, los representantes colombianos.

Roger, un brasilero de 23 años, quiere evitar que la gente de Sao Paulo siga arrojando el aceite de cocina sobrante a las cañerías. Can Liu, una joven china de 21 quiere usar los residuos de mercurio que van a los ríos para fabricar termómetros que puedan servir a comunidades pobres.Swapnil, un estudiante de la India, creó una incubadora de huevos que no necesita energía eléctrica para funcionar, de tal manera que los granjeros más pobres de su país puedan ahorrar y hacer un uso más racional de sus recursos.Ellos hacen parte de los 120 jóvenes provenientes de 19 países de Asia, África y Latinoamérica que fueron invitados a Colonia y Leverkusen, Alemania, para participar en el Young Environmental Envoy, de Bayer, un encuentro anual que estimula a los creadores de los mejores proyectos de protección del medio ambiente. Los proyectos de estos estudiantes, en su mayoría universitarios, fueron seleccionados entre 1.400 solicitudes, lo que da una idea de la creatividad y calidad de su propuesta. A la vez, 19 de los 120 muchachos fueron llamados a presentar su proyecto ambiental ante un jurado especial compuesto por cinco especialistas internacionales en materiales, energía y medio ambiente. Los tres mejores ganan, cada uno, 1.000 euros como incentivo para su proyecto.Proyectos colombianosLos representantes de Colombia, Juan Manuel Perea y Sabine Klogh llamaron la atención por tener proyectos de gran ambición y complejidad técnica.Juan Manuel, un caleño de 21 años es uno de los dos representantes que tiene Colombia en esta edición, y además es el elegido para presentar su proyecto ante el gran jurado calificador.No se trata del típico muchacho latino que busca la rumba y el bullicio por instinto, él es mas bien de corte sereno y reflexivo. No se considera buen bailarín de salsa, pero en cambio ama las matemáticas y en sus ratos libres toca el saxofón.Graduado del Colegio Américas Unidas, Juan Manuel cursa décimo semestre de una carrera poco común: ingeniería de materiales. Dicha carrera, que ofrece la Universidad de San Buenaventura, es relativamente nueva y corre el riesgo de desaparecer, paradójicamente, pues la mayoría de estudiantes que quieren cursar una ingeniería consideran primero las opciones más difundidas, como la industrial, la mécanica o la electrónica.Juan Manuel asegura con emoción que la suya es la carrera del futuro, “porque la industria mundial cada vez requerirá nuevos y mejores materiales, más livianos, más fuertes, más eficientes y, sobre todo, más verdes y amistosos con la naturaleza”. Lo mismo parece creer el jurado, que calificó su proyecto (en el que también participan otros estudiantes y profesores de su universidad) como “impresionante”.El proyecto de Juan Manuel consiste en recuperar la escoria de cobre que desechan las empresas de procesamiento de dicho material, molerla, separar el metal puro de los materiales sucios a través de un proceso de reducción y con ese ecopol (polvo ecológico) resultante, elaborar todo tipo de productos para la industria mecánica y piezas para automóviles y electrodomésticos. En el año 2012 -explica- se produjeron 8.000 toneladas de cobre, y el 10% corresponde a escoria de cobre que es, justamente, el factor contaminante al que este joven caleño quiere hallarle una salida ambiental que, de paso, sea viable económicamente.La escoria de cobre, explica Juan Manuel, es peligrosa al contacto con las fuentes de agua pues produce lixiviados, “un caldo de sustancias tóxicas que cambian el ph del agua, modifican las condiciones de ríos, lagos y vegetación, y afectan a las comunidades cercanas al ocasionarles enfermedades que van desde los problemas respiratorios hasta el cáncer”.La segunda representante de Colombia es Sabine Klogh, una bogotana recién graduada de ingeniería química de la Universidad de los Andes, quien desarrolló un polímero. Se trata de un plástico biodegradable hecho con las conchas del camarón y que reemplaza al plástico corriente y contaminante a la hora de envolver alimentos.Durante esta semana en Alemania, Juan Manuel y Sabine también tuvieron la oportunidad de probar la cerveza de Colonia y visitar la famosa catedral de esta ciudad, recorrer un castillo medieval y comprar los productos típicos de la región como la famosa agua de colonia originaria de esta ciudad. También estuvieron en contacto con estudiantes de muy diversas culturas pero que reflejan el mismo interés universal por la ecología. Se trata de una generación con grandes preocupaciones mediambientales como concluye Nick Nuttakk, del Programa Ambiental de las Naciones Unidas: “La gente joven será la clave para que todos podamos hacer la transición hacia un siglo XXI bajo en emisiones de carbón y, por supuesto, hacia una economía verde”.

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