Proponen plan para acabar con las inundaciones crónicas en el puente de Chipichape

Proponen plan para acabar con las inundaciones crónicas en el puente de Chipichape

Enero 15, 2018 - 11:45 p.m. Por:
Redacción de El País
Inundaciones en el puente de Chipichape

Históricamente, las precipitaciones intensas hacen colapsar el alcantarillado bajo el puente de Chipichape y sectores aledaños. El agua puede alcanzar el metro de altura.

Foto: Bernardo Peña / El País

La construcción de tres grandes lagos artificiales que sean capaces de almacenar las aguas lluvias y estén ubicados bajo el parqueadero trasero del centro comercial Chipichape es la solución que proponen expertos en ingeniería sanitaria para acabar con las inundaciones crónicas que se generan en el sector de la Avenida 6 con Calle 37, en el norte de Cali.

Se trata de un proyecto del que se habló al inicio de la década de los años 90 y resultó como un compromiso con los constructores para urbanizar la zona baja del cerro Bataclán (donde hoy está el hotel Spiwak y algunas unidades residenciales del barrio Santa Mónica Residencial). Dicha intervención fue archivada y nunca se tuvo en cuenta.

Ahora, casi tres décadas después, esta propuesta retoma vigencia ante la inminencia de que ocurra el fenómeno de La Niña y se repitan los aguaceros que colapsan el alcantarillado y el tráfico en el puente de Chipichape.

De acuerdo con Hugo Salazar, presidente de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental Capítulo Valle del Cauca, Acodal, la solución planteada consiste en un trabajo de regulación similar al que hacen los humedales naturalmente, pues los lagos artificiales retendrían el agua antes que inunde la ciudad.

"Esa agua se va liberando gradualmente hacia el sistema de alcantarillado durante las 24 horas siguientes al aguacero. El único sitio donde se podría hacer esto sería bajo los parqueaderos de Chipichape, tal como se está haciendo en varios condominios de la ciudad de forma obligada y controlada por el Dagma. Esto sirve para almacenar el agua que captaba el terreno antes de ser construido", explicó Salazar, quien fue gerente de Acueducto y Alcantarillado de Emcali en 1993.

El Presidente de Acodal indicó que si bien el sistema de drenaje se queda corto actualmente para el desarrollo urbanístico que hay, “pensar en tuberías inmensas y alcantarillado subterráneo no van a resolver nada. La pendiente de la ciudad es mínima y esta condición hace que el agua drene lentamente. Hay que apuntarle a algo macro”.

El País intentó comunicarse con el gerente general de Emcali, Gustavo Jaramillo, para consultarle acerca de los proyectos que se realizarán para mitigar las inundaciones crónicas en este sector del Norte, pero no fue posible establecer contacto.

No obstante, a través del Departamento de Comunicaciones se informó que la compañía aguardará hasta que se defina el plan de trabajo y la fecha de ejecución de la megaobra del puente de Chipichape para participar en los proyectos de infraestructura de alcantarillado que se requieran.

Por su parte, el secretario de Infraestructura y Valorización Municipal, Marcial Quiñones, dijo que ese despacho “no tiene proyectos ni ningún compromiso de resolver una situación que es netamente de Emcali. Cuando definamos los diseños del puente de Chipichape (que estarían listos en mayo de este año) miraremos si hay la posibilidad de coordinar con ellos que se anexen los recursos para hacer la obra que haya que hacer ahí a nivel de estructura sanitaria”.

El funcionario puntualizó que los trabajos de alcantarillado que se realicen no se tendrían que ejecutar al mismo tiempo que la megaobra.
Mientras se toma una decisión, la comunidad del sector aguarda que al fin se ejecuten las aplazadas soluciones en este neurálgico sector.

Jair Llanos, veedor ambiental de la Comuna 2, señaló que las inundaciones en este punto “son un problema de nunca acabar, porque siguen construyendo pero no amplían la infraestructura y no hay para dónde llevar todas las aguas y sedimentos que quedan con los desarrollos. No es justo que una comuna con estratos altos tenga esta situación tan grave, porque no tenemos vías y cuando llueve se tapa la Avenida 6 y quedamos con un caos total”.

Aguaceros inusuales en enero

Según registros de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, Enero es un mes seco y durante sus 31 días pueden caer hasta 100 milímetros de agua.

El pasado domingo en la tarde, cuando la lluvia arreció y por primera vez en el 2018 se anegó este sector, en Cali cayó un promedio de 25 milímetros de agua en una hora. Es decir, en menos de 60 minutos cayó un cuarto del agua que, se supone, debería precipitarse en todo el mes.

Los vientos que se registraron durante el aguacero del domingo pasado alcanzaron los 170 kilómetros por hora.

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