Programa BrújulaTICs: profesor ayuda a niños desplazados con problemas cognitivos

Junio 07, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera | Reportera de El País
Programa BrújulaTICs: profesor ayuda a niños desplazados con problemas cognitivos

El profesor Jorge Eliécer Camargo demostró que con las nuevas tecnologías, los niños excluidos o atrasados en el proceso educativo, podían superar sus problemas de aprendizaje.

El profesor Jorge Eliécer Camargo, con la magia del computador, logró la inclusión educativa de niños desahuciados académicamente.

"Gracias al reportaje que usted me sacó en El País, hoy tenemos más computadores para los niños”, me dice con un efusivo abrazo Jorge Eliécer Camargo, en medio de una algarabía de estudiantes que lo siguen como un avispero alborotado.Lo persiguen porque él es el profesor de sistemas de la Institución Educativa Santa Rosa, Iesa, del barrio El Poblado II, una entidad con las dificultades de la educación pública de nuestro país. Pero a la vez es el colegio oficial con más computadores de la ciudad: 86.Computadores que él ha ido ganando con los premios logrados en menos de dos años que lleva introduciendo a los alumnos en el mundo digital. O mejor, llevándoles ese mundo virtual al aula de estos pequeños cuya marginalidad no les permite tener, a veces un desayuno, mucho menos un PC en su casa.De ahí su gratitud con la publicación que hizo este diario el 27 de noviembre de 2011. A raíz de ello, la Fundación Ángeles Azules, una organización filantrópica en Estados Unidos, lo contactó para regalarle ocho ordenadores más para el colegio y le anunciaron doce más para un total de 20. Además, le obsequiaron 23 balones de todas las disciplinas deportivas. La idea es rescatar lo poco de infancia que les queda a la mayoría de los estudiantes con el juego.El profesor Camargo no puede contar esta historia sin evitar reír al recordar la llamada de Johny Araque, un caleño que pertenece a los Ángeles Azules, desde los Estados Unidos, sede de la fundación. –¿Y Usted de qué frente es?–¿Cómo así, no entiendo?–¿Y usted no es un desmovilizado?–No, soy docente, no delincuente– le respondió Camargo. Riéndose explica que como el reportaje decía que la mayoría de los niños son desplazados, en los Estados Unidos lo interpretaron como desmovilizados de un grupo armado ilegal.Cuando él llegó a la Iesa, había 20 aparatos donados por Computadores para Educar. Luego, la Fundación Carvajal obsequió otros 20, pero solo se usaban para las clases de sistemas de bachillerato. Con el apoyo del rector James Zamora, logró utilizar las nuevas tecnologías desde primaria. Este proyecto ganó el primer puesto en el encuentro Gestores TIC, al demostrar los avances académicos de los alumnos. De premio recibió otros 20 computadores y cinco portátiles, para dotar mejor la sala. Y fue exaltado también en el Congreso Latinoamericano de la Red Iberoamericana de Informática Educativa. Pero el profesor Camargo, inquieto que es él, se propuso aplicar su metodología de los computadores con los alumnos de Brújula, un programa que intenta rescatar los niños que están perdidos del sistema escolar. Es decir, le puso apellido: BrújulaTICs.Son niños entre los 9 y los 15 años (extraedad) que no fueron escolarizados a tiempo porque vienen de esa población flotante que deja el desplazamiento forzado. O los que la pobreza lleva de un lado a otro, donde la única tarea es la del rebusque. A sus padres, también analfabetas, les parece mejor que vayan a reciclar o a cargar ladrillo para ganarse los $2000 del día a día, que ir al colegio.También porque su primera infancia fue en condiciones tan difíciles que presentan problemas cognitivos a falta de una buena estimulación o sufrieron distintas formas de maltrato, dice Claudia Pizarro, coordinadora de uno de los dos grupos que tiene el proyecto Brújula este año, frente al éxito de un único grupo del pasado año lectivo. Con ese inri de niños problema y estar excluídos del sistema educativo por ser extraedad, el profesor Camargo se propuso que estos desahuciados académicamente, podían avanzar y mejorar su aprendizaje. Si la magia del computador atrae a los niños, los de Brújula podrían encontrar su norte más fácil. Y así fue. Bryan, Stiven, Adolfo, Dayana, Darlyn, Mayra, Zully y muchos más aprendieron a leer y a escribir, a sumar y a restar, reforzando en el computador lo que las profesoras Claudia Pizarro y Geovanna Leyton les enseñan en matemáticas, lecto-escritura y competencias ciudadanas. Veintiséis (26) superaron los dos años reglamentarios del programa Brújula y pasaron a la fase 2 del proceso, llamada aceleración del aprendizaje, donde nivelan sus conocimientos de cuarto y quinto grado para acceder al bachillerato, explica la profesora Geovanna, coordinadora del segundo grupo Brújula este año. Atrás quedaron dificultades como dislexia (confusión de letras), dislalia (confusión para hablar), discalculia (dificultad para el pensamiento matemático), disgrafia (dificultad para escribir) y déficit de atención, aquellos que no se pueden quedar quietos ni concentrarse.El proceso era tan difícil que al profesor Camargo le tocó hasta adaptar los teclados escribiéndoles cada caracter en mayúsculas y minúsculas porque no distinguían la A de la a.Encontraron su norteDos de los alumnos que recibieron la orientación del proceso BrújulaTics, ya están en séptimo grado. Uno de ellos, Adolfo, le encanta tanto la sala de sistemas que se autodeclaró monitor. Cuando el profesor está dictando clase, él va a ayudarle a dar instrucciones y asesorar a los niños más pequeños.“Él es el gran ejemplo de los logros de BrújulaTics”, dice la profesora Claudia, que ya tiene diagnosticado el perfil promedio de los grupos. La mayoría son desplazados de Tumaco, Barbacoas, Nariño, así como de Huila y Chocó. Además de las dificultades cognitivas, son niños que a veces llegan sin desayunar y el almuerzo es el refrigerio que se les da en el colegio. Con carencias afectivas, temperamentos fuertes y muy baja tolerancia, a la más mínima situación reaccionan con violencia y vocabulario soez. “Aquí tenemos que empezar por subirles el autoestima, enseñarles a que crean en ellos mismos, que aprendan que ellos pueden –porque piensan que no son capaces– y a tener sueños. Y a inculcarles valores como el respeto, la tolerancia, el amor, el perdón, la responsabilidad”, explica Claudia.Es como empezar de cero. Como con Angelo, un niño desplazado de 12 años: no sabía leer ni escribir, muy agresivo, con muchas dificultades en sus relaciones con los demás, generador de conflicto en clase, les pegaba a los demás y les ponía apodos. Con apoyo de la mamá, se remitió a sicología y con solo dos citas, ya ha cambiado: permanece más tiempo sentado y ya escribe en el cuaderno. Antes ni siquiera copiaba lo del tablero. “Son alumnos que tenían problemas de aprendizaje y de lecto-escritura porque llevaban muchos años desescolarizados o porque padecen limitaciones auditivas, visuales o retardo en otras áreas del desarrollo, pero la metodología de enseñarles por computador les ayuda a agilizar los procesos y a superarlos”, dice Yolanda Almario García, la coordinadora del programa Aceleración para el Aprendizaje.“Pero lo más importante es que este programa de inclusión educativa ha permitido que los niños vuelvan a la escuela, puedan socializar y compartir con otros niños y sean felices porque estaban marginados”, concluye Yolanda.*Video del reconocimiento de la Alcaldia Municipal de Cali y la Secretaria de Educacion de Cali al Proyecto Brujula Tics de la Institucion Educativa Santa Rosa Cali

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