Profesores de Inglés se toman las aulas de Cali

Agosto 09, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Luisa Jaramillo | El País.
Profesores de Inglés se toman las aulas de Cali

Brett se ha relacionado muy bien con los estudiantes de la Institución Educativa José Holguín Garcés y planea quedarse más tiempo en Colombia.

Ya hay 29 foráneos en 12 instituciones de la ciudad gracias al Programa de Formadores Nativos Extranjeros del Ministerio de Educación.

El rubio, alto, de ojos azules que no habla español y se sonroja por el calor llama la atención de los estudiantes de la Institución Educativa José Holguín Garcés, en Terrón Colorado. Se llama Brett y vino a enseñarles inglés, algo nunca antes visto por ellos.  Hace ya dos años  el Ministerio de Educación trajo a los primeros 6 extranjeros que reforzarían las clases de inglés en 3 Escuelas Normales Superiores en los departamentos de Caldas y Risaralda.  Esa primera experiencia arrojó como resultado la importancia de un acompañamiento de un nativo extranjero a la enseñanza del segundo idioma en nuestro país para mejorar las experiencias de aprendizaje del inglés. Debido a esto durante lo que va de 2015 han arribado al país un total de 350 extranjeros mayores de 21 años, profesionales, con experiencia en la enseñanza y que tienen el inglés como lengua materna o que la manejan perfectamente, entre los que se encuentra Brett. Esto gracias al Programa de Formadores Nativos Extranjeros (English Teaching Fellowship Program) estructurado por el Ministerio  en alianza con la Fundación ‘Heart for change’, que apoya en su labor de enseñanza de inglés a los colegios y a sus docentes. Este programa, en articulación con la Jornada Única, llega a 55 colegios del país que hacen parte de esta estrategia, la cual tiene como temas centrales  la co-enseñanza, el método comunicativo y los procesos evaluativos. En Cali actualmente se encuentran 29 formadores que trabajan en 12 instituciones educativas y se enfrentan a entre 4 y 5 grupos de 38 estudiantes en promedio de grados 9°, 10° y 11° diariamente. Por su labor ellos reciben auxilio para vivienda, alimentación y transporte. ¿Cómo llegaron al programa? ¿Cómo enseñan? ¿Cómo están los estudiantes caleños en materia de inglés?... Sueño alcanzadoElisha Cho es una estadounidense de 34 años que, literalmente, desde su época universitaria  soñó con vivir y trabajar  en Colombia.Su pasión por enseñar, dice, viene de la tradición de su familia con ascendencia coreana. “En Corea del Sur se puede decir que la educación está por encima de la familia, entonces  siempre le he dado mucha importancia a la calidad de la educación y me gusta enseñarles a otros”, afirma. Es socióloga de la Tufts University y tiene certificación en educación de la Academy of English de su ciudad natal. Hace tres años su pasión la llevó a vincularse a la fundación norteamericana ‘Heart for change’, que lidera programas de bilingüismo alrededor del mundo y viajó hasta Corea del Sur a dar clases de inglés. Y hace un año, mientras buscaba una nueva experiencia, le presentaron la oportunidad de venir a Colombia durante 6 meses a integrar el Programa de Formadores Nativos Extranjeros que desarrolla el Ministerio de Educación. “Siempre quise vivir en Colombia al menos 6 meses, enseñar acá. Entonces es  un sueño cumplido”. Empezó a trabajar como profesora en el Sena de Salomia, Cali. Cuenta que sus estudiantes siempre estuvieron muy comprometidos y entusiasmados con el aprendizaje de inglés. “Algunos no entendían mucho, otros tenían familiares en Estados Unidos y hablaban y entendían inglés, había de todo. Al final todos aprendieron mucho y mejoraron su inglés. Todos fueron muy juiciosos con sus clases, aplicados con sus trabajos”. Ahora, después de dos años de trabajar y aprender con los jóvenes, es la coordinadora de los formadores que trabajan  en Cali,  Popayán y Pasto. Un ‘teacher’ alemán, pero muy colombianoFabian Eicheldroenner nació en Berlín y a sus 33 años se declara un enamorado de Colombia. En 2006 visitó por primera vez el país como turista y, años después, regresó para estudiar economía internacional en la Universidad Eafit de Medellín. El año pasado estuvo enseñando inglés en una comunidad indígena del Putumayo durante cuatro meses a través de la fundación ‘Yo creo en Colombia’. Posteriormente, regresó a Alemania a trabajar como profesor de idioma. Sin embargo, señala que siempre quiso regresar. “Le dije a un amigo en Bogotá que quería volver a Colombia, que me gusta mucho enseñar y que quería contribuir en algo al país. Entonces él me envió un link con la información de ‘Heart for change’ y apliqué. Como no soy nativo tuve que hacer un examen de Cambridge para certificar mi nivel de inglés y lo pasé”. Llegó hace tres semanas a Cali y trabaja en la Institución Educativa Las Américas, en el norte de la ciudad. Fabian se rige por la idea de que el mundo está en manos de las futuras generaciones, motivo por el cual cree firmemente en la educación como algo transformador. “Es un regalo muy grande aprender inglés porque te permite hablar con el mundo. Es un idioma universal”, señala, añadiendo que para los jóvenes es además una gran ayuda para su futura vida laboral. Aunque no da un balance general de sus primeros días como formador en la institución destaca que sus estudiantes están muy pendientes de las clases y son muy receptivos. Fabian comenta que aunque la institución no cuenta con aulas totalmente sistematizadas, las estrategias comunicativas, culturales, deportivas y conversacionales  se convierten en un refuerzo para la parte teórica de la clase. Quiere tener un mayor impacto en los estudiantes y afirma que  “los buenos profesores son esos que uno recuerda siempre, aunque es difícil de conseguir en grupos grandes, es lo que quiero para ellos, enseñarles a dedicar tiempo y energía  en aprender inglés. Por eso quiero quedarme más tiempo acá”. Comprometido con la educación de los jóvenes en Terrón Colorado  “He encontrado aquí una escuela increíble, de gente amable, con mucho amor para sus estudiantes. Son una familia”. Así describe Brett Chalfin, 27 años,  la Institución Educativa José Holguín Garcés en el barrio Terrón Colorado.  Este músico neoyorquino heredó de su madre la pasión por la enseñanza. Ella ha dedicado su vida a darles clases a jóvenes con discapacidades.  Brett interpreta instrumentos como la batería y el piano. A través de estos dio sus primeros pasos como profesor en cursos y también en clases particulares. Después de dos años dedicados a la música empezó a trabajar con ‘Teach for America’, un programa de enseñanza en el cual los maestros son enviados a diferentes partes de Estados Unidos durante dos años a enseñar en escuelas.  Brett fue enviado a Nueva Orleans y empezó a trabajar con estudiantes de escasos recursos. Después de su experiencia en esa ciudad recibió una certificación en educación. Llegó al programa ‘Heart for change’, vinculado al Ministerio de Educación de Colombia, porque “siempre había querido enseñar en un país hispanohablante, porque me encanta la cultura, el idioma y la gente. Entonces busqué en internet programas para enseñar y lo encontré. Me pareció chévere porque tendría la oportunidad de trabajar con los menos favorecidos y con el respaldo del Gobierno”. En la institución, ubicada en la zona de ladera, Brett trabaja con varios grupos de cerca de 38 estudiantes cada uno y la mayoría no habla inglés. “Hay unos grupos que tienen fluidez, que pueden mantener una conversación, otros que conocen frases o se saben palabras, entonces con ellos es más sencillo el proceso”. Cuenta que los estudiantes sienten mucha curiosidad por la cultura americana y que  se esfuerzan más para hacerle preguntas en inglés sobre sus preferencias. “Eso me emociona, me hace feliz”, expresa entre risas. Dice que junto al profesor de la materia en la institución son un equipo, preparan las clases juntos  y matienen una relación fuerte con sus alumnos. “Estoy pensando en quedarme más de 6 meses, sería mejor para los estudiantes. Mi expectativa es que ellos puedan tener conversaciones largas y que tengan mayor confianza al hablar y no sientan pena al equivocarse. Además, espero que puedan ver las oportunidades que pueden encontrar al hablar un segundo idioma”, puntualiza Más que clasesEl programa ha generado ambientes de inmersión cultural extracurriculares en los que participan  estudiantes y formadores. Entre ellos se encuentran:Actividades deportivas en las que el formador juega partidos de voleibol, baloncesto y fútbol en una inmersión total en inglés con los estudiantes.Actividades musicales como clases en inglés de guitarra, piano y canto.Club de periodistas en el que se desarrolla un noticiero en inglés en el que los estudiantes presentan noticias de un congreso internacional con la ayuda de su formador.

 

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