Profesores de cero en conducta

Noviembre 14, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera, reportera de El País.

Los abusadores de menores que se camuflan como docentes son más frecuentes de lo que se cree.

Siempre fue un hombre normal. Trabajador, cumplidor de sus deberes. Tenía incluso el aprecio de los padres de familia. Y de sus ex profesores, que lo contrataron para enseñar en el Centro Docente La Anunciación, donde estudió la primaria, y del mismo colegio Bartolomé Mitre, donde egresó como bachiller.También trabajó en el Liceo Infantil Niño Jesús de Praga, en Marroquín II, barrio donde John Jairo Londoño Gallego siempre vivió con su madre y hermanos.En el Bartolomé Mitre enseñó matemáticas, español y sociales a dos quintos de primaria. El 7 de octubre pasado cuatro alumnos, cansados de los abusos sexuales a los que, según ellos, los venía sometiendo, tuvieron el valor de denunciar al docente ante el coordinador de disciplina.Enterado el rector, Carlos Alberto Rojas Guerrero, confrontó al profesor. Éste negó los hechos y rompió a llorar como un niño. Mientras tanto, Marisol Rangel, una de tres psicólogos que tiene el colegio para atender a 1.400 alumnos, abordó por separado a los afectados.“Le pedí la renuncia –dice el rector–. En su carta aceptó ‘haber cometido errores’ y pidió ‘perdón’. Ante esta aparente confesión y la coincidencia de los relatos de los niños, cité a los padres y pedí apoyo al Icbf. Una mamá que siempre lo invitaba a su casa a almorzar, fue la más afectada”.Otros padres de familia de niños presuntamente afectados no mostraron interés en denunciar. Al parecer, pertenecen a una congregación evangélica y argumentaron que preferían “dejarle todo a Dios”. Pero el mismo rector Rojas Guerrero decidió denunciar ante la Fiscalía a quien había sido un profesor ejemplar.Frente al juez y en audiencia pública Londoño confesó sus delitos y declaró voluntariamente que habría abusado al menos a quince menores. Un caso similar al del colegio El Escorial, de Bogotá, donde unos 20 alumnos fueron víctimas de un profesor, que dice tener VIH. Modus operandiLas presuntas víctimas de Londoño, de entre 10 y 11 años de edad, contaron que él los citaba luego de clases a su casa, para “ayudarles con las tareas”. Ahí, afirman, los obligaba a que le practicaran sexo oral o a tener relaciones entre ellos, bajo amenaza de hacerles perder el año o su cupo en el programa de ampliación de cobertura educativa de la Secretaría de Educación.Carlos Alberto Rodríguez, psicólogo del Centro de Atención a Víctimas Sexuales, Caivas, de la Fiscalía, explica que cuando las figuras familiares están ausentes, el niño tiende a reemplazarlas con otro adulto del entorno. Condición que el abusador aprovecha.“El profesor es figura de autoridad para los niños y ejerce poder sobre ellos: el poder de la nota, de la disciplina, del cupo, y los intimida con ‘si cuentas pierdes el año’, ‘en tu casa no te van a creer’ o ‘tus papás lo sabrán primero por parte mía’”, explica el psicólogo Rodríguez. Londoño no era el profesor ‘cuchilla’ o autoritario. Al contrario, las mamás confiaban mucho en él porque era amable con sus hijos. Sólo a una le pareció que mostraba “exceso de amor” hacia los pequeños. Pero quién iba a pensar mal del profesor, “si era tan buena persona”. Quizás por ello nadie reparó en que “al profe” jamás se le conoció novia, aunque ya ronda los 31 años. A Londoño siempre se le reconocieron sus deseos de superación. Pese a sus limitaciones socioeconómicas, se impuso estudiar. En su primer curriculum para el colegio donde trabajaba, dice que hizo tres semestres de Lengua Castellana en la Universidad de Pamplona, Norte de Santander, pero no hay certificados de ello. En otra más reciente registra 15 horas de Administración Pública y Derecho Administrativo en el Cecep y 40 horas de Informática Básica en el Sena. En la más actual, un certificado lo acredita como Técnico en Educación Preescolar con énfasis en Psicología Infantil. El título lo otorga el Instituto Técnico en Gestión Empresarial en julio de 2006.La psicóloga Gloria Hurtado considera que “estas personas eligen profesiones que los acercan a los niños”, como la docencia. El caso de Londoño es el más reciente en Cali, pero desde 2007 a hoy, la Fiscalía ha atendido 19 denuncias de delitos sexuales perpetrados por profesores.Una de ellas involucra a un maestro de tercero de primaria que habría abusado a seis niñas de un colegio público de Siloé. Era el profesor preferido por las mamás. Cuando lo iban a cambiar, ellas no dejaban. Dicen que el hombre aprovechaba la curiosidad de las niñas y les prestaba el celular para jugar mientras las sentaba en sus piernas y las tocaba. Una mamá lo vio, reunió a las demás madres y lo denunciaron. Hoy está con detención preventiva mientras espera sentencia.Y esta semana se puede dictar sentencia en segunda instancia a 18 años de prisión contra un supuesto instructor de educación física de un colegio público, que detrás de la fachada de enseñar a jugar fútbol, violó a un niño de 8 años.Otras denuncias se pierden entre las 1.625 de delitos sexuales que están acumuladas. Como la del docente de un colegio con nombre de prócer que violó varias niñas. Fue en 2007 y sólo hay identificadas seis. “Hay que ser rápidos porque la víctima tiende a olvidar algo tan traumático”, dicen en la Fiscalía.Y tener olfato y ojo clínico para sospechar ante pistas como las que dio Londoño y pasaron inadvertidas tanto para las directivas del colegio como para los controles de la Secretaría de Educación. Según su cédula y otros documentos, nació el 16 de enero de 1979, pero en su última hoja de vida dice que llegó al mundo un 24 de diciembre. ¡Qué ironía!“Cómo les dan cobertura a colegios así”El abuso sexual por parte de profesores ha sido una constante en los colegios privados favorecidos por el sistema de cobertura educativa en el Distrito de Aguablanca.Ese es el concepto del abogado Elmer Montaña, defensor de menores abusados sexualmente, quien recuerda que cuando era fiscal atendió el caso “del rector de un colegio del sistema de cobertura que fue castigado por este delito, pero cuando salió de la cárcel, montó otro colegio y otra vez fue sorprendido abusando de niños”.“Es deber de la Secretaría de Educación hacer visitas para mirar las condiciones locativas y revisar las hojas de vida de los docentes para verificar que no se trate de documentos falsos, pero he visto colegios de cobertura en Aguablanca que contratan los profesores con formas Minerva”, declaró.El abogado denunció que en estos casos hay corresponsabilidad de directivos del colegio y de la Secretaría de Educación del Municipio porque es inadmisible que una situación de estas se presente en un plantel educativo sustrayéndose de los controles que deben existir. “Como es inaceptable que les otorgue licencia de funcionamiento y además premie con los auxilios del Estado a planteles en condiciones antipedagógicas, que enganchan profesores sin requisitos legales y que funcionan en construcciones laberínticas que dificultan el control y la vigilancia y más bien se prestan para estas situaciones, incluso entre alumnos”.Carlos Alberto Rojas G., rector del Bartolomé Mitre, dijo que la Secretaría de Educación hace su visita en marzo de cada año a este colegio, que recibió en 2009 la certificación de Excelencia Europea, Efqm, otorgado por la Fundación Santillana, entre 35 colegios del país, por su labor educativa de 20 años en Aguablanca.Autoridades no se pronuncianNi en la Secretaría de Educación Departamental ni en la Secretaría de Educación Municipal dieron respuesta a El País sobre los controles en la selección de los perfiles de los docentes que estas dependencias deben contratar para los colegios públicos.El subsecretario para el desarrollo pedagógico de Cali, José Darwin Lenis, expresó que no sabía de una prueba específica para detectar alguna anomalía en la personalidad del educador. “La selección de docentes se hace por un concurso para probar sus condiciones profesionales en la asignatura, pero no creo que haya un quiz ni algo así para saber si tiene una desviación conductual; sé de los requisitos de orden legal como certificados de la Procuraduría, Contraloría, antecedentes penales, libreta militar, pero no sé más”.Lenis apuntó que era el mismo procedimiento que se hace al buscar un profesor para una universidad, sin considerar que en ésta se va a encontrar estudiantes mayores de edad y no menores indefensos. Luego nos remitió a Víctor Manuel Cabrera, subsecretario para la dirección y administración de los recursos, con quien fue imposible comunicarse.Cifras19 denuncias por delitos sexuales cometidos por profesores en menores de edad ha recibido la Fiscalía desde 2007.2007 fue el año con mayor número de denuncias: siete. 4 casos van en este año, mientras que en 2009 fueron 3 y en 2008, cinco.

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