Preocupación por aumento de casos de acoso escolar a menores de Cali

Preocupación por aumento de casos de acoso escolar a menores de Cali

Febrero 13, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Preocupación por aumento de casos de acoso escolar a menores de Cali

Academia. La investigación de Cisalva busca validar, prevenir y contrarrestar la frecuencia y severidad de la intimidación y agresión entre los estudiantes caleños.

Un estudio aleatorio en escuelas del centro de Cali mostró que un 36.5% de niños son intimidados o agredidos por sus compañeros.

Ana Lucia Castañeda tiene 12 años y es la mejor estudiante de su clase, sin embargo, cada vez que abre su correo electrónico se encuentra con mensajes insultantes de sus compañeros de salón que no soportan su buen rendimiento académico. Le dicen ‘Ranalucia’.La niña ya no soporta la situación y por ello acude a una psicóloga para afrontar el problema. No obstante, el rechazo ha subido de tono y ya está pasando a la agresión física, por eso sus padres no lo dudaron y la cambiaron de colegio.“No me importa que estemos a mitad de año electivo, la situación es intolerable la niña se despierta en las noches con pesadillas. Las directivas del colegio dicen que eso hace parte del desarrollo social de Ana, pero yo no seguiré exponiendo a mi niña a esa humillación”, dice la madre.Este es sólo uno de los casos de la intimidación o ‘bullying’ que se pasea por las aulas de la capital del Valle con graves efectos para las comunidades educativas y que, según expertos, en su gran mayoría no son ventilados a la luz pública, en ocasiones los niños ni siquiera los comunica a sus familia. Según un estudio aleatorio realizado por el Instituto de Investigación y Desarrollo en Prevención de Violencia y Promoción de la Convivencia Social, Cisalva, del universo de estudiantes encuestados el 36.5% son acosados por sus compañeros en las aulas. Dicha investigación aleatoria se realizó en 668 niños de 12 Instituciones educativas del centro de la ciudad que cursan el tercer grado de primaria.“La encuesta también indagó sobre el tipo de apoyo que hubiera podido recibir el niño frente al hecho violento, encontrando que el 41.8% de los menores había comunicado a sus padres sobre lo sucedido, pero solo el 13.9% de éstos hicieron algo para ayudar al menor, igualmente sólo el 18% de los profesores tuvieron una respuesta adecuada”, dijo Alejandra Vidal, investigadora del instituto de Cisalva.La experta explicó que la tendencia de la violencia en las aulas es una realidad en Cali, sin embargo, enfatizó que es importante replantear el modelo de cómo afrontamos nuestros problemas.“Nos hemos encontrados con niños de 7 y 8 años que dicen pertenecer a pandillas y eso es una clara muestra de la falta de orientación de los menores por parte de padres y maestros”, señala. María Clara Cuevas, profesora del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Javeriana de Cali, que estudia el fenómeno en el Valle desde el 2002, destaca que el ‘bullying’ se presenta cuando el agresor tiene mayor poder físico, social (popularidad) o en edad y que estas conductas se hacen con la única intención de someter, humillar, amenazar, asustar, excluir, discriminar, ridiculizar al otro y atentan contra la dignidad de la víctima.“En Cali no existe un estudio que abarque la totalidad del las instituciones educativas privadas y publicas, sin embargo, se han realizado muestreos en algunos establecimientos y en ese sentido podemos decir que estamos teniendo una prevalencia alta y en aumento en relación con las estadísticas mundiales”, dijo la psicóloga.Jorge Ordoñez, también sicólogo de la Universidad Javeriana experto en el tema, agregó que el fenómeno en Cali tiene su pico más alto en la pre adolescencia. “La humillación no sólo se presenta físicamente sino que va más allá y los niño son atacados por sus compañeros por sus ropas, su raza”, dice. Manuel Gaviria, docente de una institución educativa de la ciudad, afirma que el ‘bullying’ es un fenómeno que se ha presentado desde siempre. “Lo que pasa es que ahora le pusieron nombre a esa violencia, es algo con lo que vivimos todos los días. Imagínese usted un colegio con niños y niñas de todas las edades y de todas las razas y sectores de la ciudad, en muchas ocasiones aglutinados en instituciones que no tienen la infraestructura adecuada, el ruido, el calor. Es un verdadero caldo de cultivo para el estrés de los jóvenes y niños”, dijo.El docente agregó que durante la última década ha notado un incremento de esa humillación a otros estudiantes en la institución educativa donde labora desde hace 25 años. “Ahora hasta pertenecer a un equipo de fútbol es objeto de humillación y quién lo creyera, hasta en la ciudad con mayor población afro del país (Cali) existe racismo entre los mismos miembros de esa etnia. El tono de piel y la contextura del pelo son motivo de burla y humillación”, dijo.

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