Preocupa proliferación de sitios para fiestas en Ciudad Jardín, sur de Cali

Preocupa proliferación de sitios para fiestas en Ciudad Jardín, sur de Cali

Septiembre 28, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
Preocupa proliferación de sitios para fiestas en Ciudad Jardín, sur de Cali

En vías como las avenidas Cascajal y Piedragrande se concentra el mayor número de casas de eventos, dice la comunidad. Existen 14 de estos sitios en la zona.

De acuerdo con voceros de la Junta de Acción Comunal del barrio, a la fecha existen por lo menos 14 viviendas que sirven como casas de eventos en las que cada fin de semana se llevan a cabo bodas, cumpleaños y fiestas electrónicas, perturbando la tranquilidad de los vecinos

Hay preocupación entre los habitantes de Ciudad Jardín, en el sur de Cali, por la proliferación de viviendas que se utilizan para realizar fiestas de todo tipo en el sector.De acuerdo con voceros de la Junta de Acción Comunal del barrio, a la fecha existen por lo menos 14 viviendas que sirven como casas de eventos en las que cada fin de semana se llevan a cabo bodas, cumpleaños y fiestas electrónicas, perturbando la tranquilidad de los vecinos, quienes denuncian elevados niveles de ruido hasta altas horas de la madrugada. Los lugares se concentran en avenidas internas de Ciudad Jardín, tales como Cascajal, Piedragrande y Vallano, entre otras, donde se reporta, incluso, que funcionan casas de citas clandestinas.“Una fiesta puede comenzar a las 3:00 p.m. y durar hasta las 8:00 a.m. del otro día. El volumen de la música no nos deja descansar y hasta hemos soportado el lanzamiento de pólvora a la madrugada”, aseguró una vecina del sector, quien prefirió omitir su nombre.En un recorrido realizado por El País se puedo identificar que en menos de dos cuadras hay siete casas donde la comunidad reporta cada fin de semana fiestas que, además, dificultan la movilidad en la zona por el alto flujo vehicular.Según Diego Barreto, presidente de la Junta de Acción Comunal de Ciudad Jardín, “pueden ser muchas más las casas que funcionan para este fin, pero que no hemos contabilizado y aunque tenemos apoyo por parte de las autoridades, el problema sigue creciendo”.El Dagma ha realizado este año inspecciones en diez casas de eventos en las que se detectó impacto sonoro negativo. A sus dueños se les requirió por adecuaciones locativas. Hasta la fecha, solo a una casa de eventos se le impuso medida preventiva por exceder el límite de decibeles permitidos en zona residencial neta (55 dB).Problema de difícil controlEl teniente Jhonathan Hernández, comandante de la Estación de Policía de La María, explica que “al momento del operativo, los encargados nos dicen que están haciendo una fiesta de un hermano o un tío, pero luego vemos que se está cobrando la entrada o que la reunión se ha convocado por redes sociales, medio que se está utilizando con frecuencia para promocionar estas actividades”. Por su parte, Diego Barreto, de la JAC de Ciudad Jardín, explica que otro problema es que muchas de las viviendas donde se realizan fiestas privadas están en proceso de extinción de dominio. “Las casas pertenecen a la Dirección Nacional de Estupefacientes y son los depositarios (encargados de los bienes) los que las alquilan para esas actividades. Debería haber controles para su uso”.A la fecha, la Secretaría de Gobierno de Cali abrió pliego de cargos contra nueve casas de eventos en Ciudad Jardín por funcionar sin documentos como el uso del suelo, el registro de Cámara y Comercio o Sanitario.“La ley otorga a los dueños 30 días para entregar la documentación. Si no lo hace, pueden recibir multas de hasta cinco salarios mínimos mensuales (entre $589.500 y $2’947.500)”, indicó Gloria Ramos, subsecretaria de Gobierno de la ciudad.Sin embargo, Juan Fernando Vallejo, subdirector de Ordenamiento Urbanístico, recordó que Ciudad Jardín está calificada en su ficha normativa como una zona residencial neta “por lo que no se permiten otras actividades distintas ahí. La secretaría de Gobierno es la competente para cerrar lo que funcione en esta zona y no sea permitido”.Un propietario de una de las casas de eventos consultado por El País dijo que el uso del suelo lo consiguió hace ocho años, pero que hay quienes funcionan ilegales, sobretodo los que hacen fiestas electrónicas.“Pero si la norma no lo permite, no debería haber nada abierto. Lo que vemos es un irrespeto a la norma que nos roba la tranquilidad para dormir”, alegó una de los tantos residentes afectados por el ruido.

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