¿Por qué se demoran tanto entregando el pasaporte?

¿Por qué se demoran tanto entregando el pasaporte?

Abril 15, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Diana Carolina Ruiz | El País

La búsqueda y clasificación de los documentos se hace a mano. El sistema de registro ‘se cae’. Solo hay dos computadores para este trabajo en la Oficina de Pasaportes. Panorama

Son 600 personas las que diariamente se acercan a la Oficina de Pasaportes de la Gobernación del Valle para reclamar su documento. Lea también: Alistan nueva sede de la oficina de Pasaportes en Imbanaco, sur de Cali

De puertas para afuera, sobre la Calle 9, donde se ubicó la ventanilla de entrega, no paran los gritos, las quejas y  la frustración de quienes gastan días completos para que el pasaporte llegue a sus manos. Pero en su interior, la Oficina tampoco es ajena al caos. Solo dos personas están a cargo de la entrega de pasaportes y otras seis cumplen la misión de  recibir, clasificar y buscar los documentos, todo a mano. Este es “el cuello de botella de todo el proceso”, según lo reconoce la secretaria de Gobierno del Valle, Amparo Cardona.

Todo comienza con la llegada de los documentos, que se reciben en cajas provenientes de Bogotá. Los pasaportes vienen empacados en bolsas, cada una de 24 cartillas. El martes, por ejemplo, se recibieron en la mañana ocho paquetes. Son 192 pasaportes que, una vez llegan,  deben registrarse en la plataforma del Ministerio de Relaciones Exteriores.

“La cantidad de pasaportes que nos llegan varía. Uno a uno debemos escanearles el código de barras y luego, separarlos por sexo. No tenemos un computador exclusivo para ello y la plataforma, a veces, se cae y no deja registrar. Ahí comienza el problema”, explica Patricia Fernández, encargada de esta fase.

Ayer en la mañana,  el registro de pasaportes estuvo inhabilitado durante 35 minutos, según pudo evidenciarlo El País en una visita realizada a la oficina. De los dos computadores que hay, solo  uno está dedicado exclusivamente a la entrega de pasaportes.

[[nid:412210;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/04/pasaportes-entrega.jpg;full;{Una vez registrados, los pasaportes se separan por sexo y luego se clasifican según el orden alfabético. A mano, se revisa el apellido que trae cada documento para ubicarlo en la letra que corresponde. Foto: Oswaldo Paez | El País}]]

Cuando no hay inconvenientes y se logra el registro y la clasificación por sexo, se pasa a la siguiente fase, que es separarlos por apellidos.

La forma de organizarlos es sobre dos escritorios  unidos, en los  que se pintaron con marcador,  las letras del abecedario. De la A a la Z, los pasaportes se ubican sobre cada letra, clasificados por apellidos,  por sexo y por fecha de expedición. La búsqueda implica abrir uno a uno los documentos en busca del nombre y apellido de quien lo va a reclamar. También se sirven de un armario metálico y de otras dos mesas para clasificar los documentos.

 “El pasaporte no se entrega por orden de llegada. Depende de lo que se demore la búsqueda del apellido. En unas letras pueden estar clasificados ocho pasaportes, pero en otras tenemos montones de 30, 50 o más documentos y eso complica la búsqueda”, dice Luis Manzano, uno de los funcionarios encargados de esta tarea.

Así las cosas, dice, es posible que hoy quienes tengan apellidos que inicien con las letras I, Q, Z, H,  F y W deban esperar menos por su documento (porque hay pocos). Si el apellido comienza por las letras A, R, C, M, G y P, entonces la espera será más larga, “son las letras en las que tenemos clasificados más pasaportes”. 

Para agilizar la entrega, los funcionarios salen a recoger entre 100 y 150 cédulas entre la fila de usuarios, “pero en  la búsqueda de todos esos documentos nos podemos tomar hasta dos horas.  Hay que abrir uno por uno los pasaportes”, agrega otro funcionario.

 Todo esto ocurre en un espacio pequeño, mientras los  funcionarios  evitan chocarse al desplazarse  de un lado a otro, en medio del  imperceptible viento de un aire acondicionado pendiente de reparación. Y de fondo,  los gritos y voces de protesta de hombres y  mujeres que piden más agilidad en el proceso.

“Se almuerza en el baño para que la gente no nos vea, porque nos gritan “perezosos”, “marulleros”. Nos insultan, nos amenazan de muerte, hace calor, todo es a mano. La gente cree que uno no quiere entregar el pasaporte, pero no entiende todo lo que hay que hacer para buscarlo”, comenta Mary Calvache, funcionaria de la Oficina de Pasaportes.

De errores humanos no están exentos. En el corre corre, cuentan que a los funcionarios este año se les perdió una cédula que la Oficina de Pasaportes tuvo que pagar y, a veces, dicen, se clasifican pasaportes sin registrar en el sistema.

“A eso se suma lo que hacen los usuarios. Pasan cédulas de familiares y cuando se les va a entregar, no están en la ventanilla. Vienen padres a reclamar pasaportes de niños y entregan la tarjeta de identidad y el registro de nacimiento, eso hace que busquemos doble un mismo documento”, dice Abel Vélez, director Técnico de la Oficina de Pasaportes.

La próxima semana se habilitarían dos computadores más para entregar pasaportes. Es decir, que serían cuatro casillas dedicadas a este fin, explicó Vélez.

“Por ahora, lo que estamos haciendo es habilitar provisionalmente dos casillas donde se expiden pasaportes para que se entregue el documento. Se hace al mediodía, cuando la afluencia de gente pidiendo el trámite ha bajado”, agregó.

Adicionalmente, en el área de entrega se dispondrá de ocho personas para la búsqueda de documentos “cuatro para buscar hombres y otros cuatro, para mujeres. Compraremos, además, un casillero que nos permita mejorar el orden de clasificación por alfabeto de los pasaportes. Somos concientes de que en esta área está el problema, pero hay disposición para arreglarlo”, dijo la Seretaria de Gobierno del Valle.

Más alternativas para sede de Pasaportes El Gobernador del Valle, Ubéimar Delgado, reveló a El País que se estudia la posibilidad de que las antiguas bodegas de la Licorera del Valle sirvan como nueva sede para la Oficina de Pasaportes.  La propuesta se une a la de abrir la sede en un inmueble del departamento ubicado en Imbanaco planteada  por el mandatario.  “Creemos que las antiguas bodegas de la Licorera podrían adaptarse bien, debido a que son mucho más amplias. Sin embargo, esta decisión estará en manos del Ministerio de Relaciones Exteriores, que es el que debe dar el visto bueno al sitio”, explicó el Gobernador del Valle.

 

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