¿Por qué buscan sustituir los ficus en Cali?

¿Por qué buscan sustituir los ficus en Cali?

Octubre 09, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera, reportera de El País
¿Por qué buscan sustituir los ficus en Cali?

Las raíces de los ficus levantan el pavimento, dañan los andenes y afectan seriamente la tubería del acueducto.

El Dagma ha emprendido una campaña de sustitución de árboles en la ciudad, entre los que se encuentra esta especie. Este año se han registrado 289 emergencias con árboles en Cali.

Cali también necesita un plan de sustitución de cultivos... de ficus por otras especies nativas y menos agresivas con el entorno urbano. El ficus, natural de países del Lejano Oriente que abarcan desde China e India hasta Filipinas e  islas de la Polinesia  del Pacífico, no  se sabe quiénes ni cuándo lo introdujeron en Colombia. 

Mauricio Salazar, coordinador del Vivero Municipal, dice que en Cali hay ficus de hasta 100 años de edad, por lo que se presume que los primeros colombianos que inmigraron a esas regiones en busca de oportunidades, trajeron a su regreso plantas y semillas, incluidas el ficus y sus variedades.

Lea también: Intervienen árboles tras fuertes lluvias en Cali

A la mayoría de los caleños les encantó y en los años 80 el ficus, sobre todo su variedad benjamina, se puso de moda: comenzaron a sembrarlo en conjuntos residenciales, antejardines, separadores de las vías, parques, zonas verdes, andenes y otros espacios públicos, sin saber las afectaciones que podría causar. 

El ingeniero forestal Gustavo Silva, del área de arborización del Departamento Administrativo de Gestión Ambiental del Municipio, Dagma,  hace la salvedad de que no hay árbol malo, sino sembrado en un sitio inadecuado. Y el ficus que predomina en Cali causa conflicto con la infraestructura urbana, por no ser una planta nativa del país.

Es que su hábitat natural es el bosque húmedo, un área de intensas lluvias, por lo que consume demasiada agua (es hidrófila). Por ello, en un bosque tropical seco y  cálido como Cali,  el ficus extiende  sus raíces superficiales, que además son horizontales, buscando canales, drenajes y tuberías por donde pase el líquido.

12.318 árboles de ficus  benjamina hay en Cali, pero con otras variedades de ficus suman 13.799. Tequendama y Pampalinda son de los barrios con más daños en vías, tuberías y alcantarillado por ficus.

[[nid:576150;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/09/arbol-caido_0.jpg;full;{Tan sólo este año el Dagma ha atendido afectaciones por caídas y daños de más de 289 árboles. Experto explica cómo notar los síntomas de los árboles enfermos.Reportería, video y edición: Álvaro Pío Fernández | El País}]]

Así es como rompe tuberías, obstruye alcantarillados, levanta pavimentos, resquebraja andenes, antejardines y   pisos de las casas. El Dagma ha atendido casos insólitos hasta de  ramas saliendo por un sanitario.

A nivel aéreo, crece muy alto y muy rápido y  termina por interferir con las redes eléctricas y causar apagones y afectar la infraestructura  o espacios públicos de la ciudad. O si las podan mal, comienza a bifurcar en la parte inferior  del tronco y las ramas se desgajan.

Lea también: Lluvias han derrumbado 196 árboles en Cali, la mitad impactados por rayos

O si el ficus amenaza con caer sobre una casa o espacio público como vías o zonas verdes,  la gente les  corta sus raíces en un intento de detener la invasión verde. Pero como es un árbol muy pesado por lo alto y lo frondoso, sin sus raíces pierde estabilidad y se produce su volcamiento sobre las construcciones,  carros o  vías.

Esta intervención inadecuada de raíces y de ramas también los deja a merced de microorganismos como los hongos, que deterioran su estado fitosanitario y pudren sus raíces, causando el mismo  efecto de pérdida de  estabilidad y  volcamiento.

El Dagma ha emprendido una campaña de sustitución de  árboles de todas las especies que estén en malas condiciones fitosanitarias o causen afectaciones graves a la infraestructura de la ciudad, pero en especial, de  ficus. Es que de las 289 emergencias que ha atendido solo en 2016, en el 90 % está involucrado un árbol de esta especie.

“No es que vamos a salir a tumbar todos los ficus que hay en Cali, porque esa es la base ambiental que tiene la ciudad, pero sí los vamos a ir remplazando en forma paulatina y con criterios técnicos,  cuando  vayan siendo intervenidos donde causan problema”, explica Silva.

Salazar comenta que “se ha medido el impacto de estos  árboles de ficus en redes de agua potable y alcantarillado y causan muchos inconvenientes; pero no se pueden satanizar, la selección inadecuada de especie es lo que genera el conflicto, porque  son para otra región climática y  no son los ideales para los espacios públicos de Cali”.

Diego Bolaños, jefe de atención operativa de acueducto de Emcali, dijo que las averías ocasionadas por raíces del ficus a la infraestructura de agua y alcantarillado puede alcanzar el 10 % del total de estos daños.

El ingeniero explicó que las raíces del ficus levantan pavimentos o estallan tuberías  porque el  nivel freático del subsuelo de Cali es “contracto expansivo”. Eso significa que se contrae o se expande, según el clima: si  llueve, el nivel freático baja porque los vacíos del subsuelo se llenan de agua y este se expande. Y  en verano, el nivel freático aumenta porque el calor seca el agua, quedan  vacíos y el suelo se encoge.

Las redes subterráneas no resisten esta variabilidad del suelo, mucho menos si son antiguas (más de 40 años) y de materiales como asbesto cemento. Y si a ello  se le suman  raíces agresivas como las del ficus, las  afectaciones de tuberías rotas o estalladas son graves.    

La antropóloga y ambientalista Ana Elvia Arana considera un error  de planeación haber permitido que se sembraran especies no adecuadas, pero cree que es  necesario un proceso de sustitución de estas, como el ficus. 

“Es muy triste que se tengan que sacrificar árboles, pero se debe evaluar para mirar cómo mitigar el  impacto y en el caso de cortarlos, garantizar que sí van a ser reemplazados, porque ya se ha visto que tumban árboles y  nunca son sustituidos”, argumentó.  

 El grupo de ingenieros del Dagma atiende las solicitudes de la ciudadanía cuando el árbol causa problemas y si se presenta una de las tres causales  (volcamiento, mal estado fitosanitario y daño en infraestructura), interviene el árbol y aprovecha para reemplazarlo por una especie  del bosque tropical,  según el espacio disponible y entorno. 

El llamado del Dagma es a solicitar el acompañamiento de la entidad cuando un ciudadano vaya  a sembrar un árbol para asesorarle   en la especie  según el espacio, la infraestructura cercana y el entorno.

El ficus...

Ficus:  planta exótica de la familia de los cauchos.

Variedades:  elástica, religiosa, lirata, tolimensis y benjamina, la que predomina en Cali.

Origen:   Nativa de  China,  Camboya, India, Laos, Malasia, Nepal, Nueva Guinea, Filipinas, Tailandia, Vietnam, norte de Australia e islas de la Polinesia del Pacífico.

Altura:  entre 15 y 25 metros.

Raíces:  sistema radicular agresivo y fuerte, entre 15 y 20 metros de largo, es decir, que a la redonda pueden llegar a un diámetro de 30 metros o más.

Copa:  ramificación radial extensiva

 Desarrollo:  demora entre 15 a 20 años en crecer hasta su máxima altura.

Hábitat:  requiere nivel de humedad alto.

Resistencia:  su madera no es muy resistente a los patógenos fitosanitarios como hongos y otros parásitos.

La Comuna 17 es la más  poblada de ficus con 1563 individuos de esta especie. Las  19 y la 2 también tienen superpoblación de ficus benjamina.

 Consulte al  Dagma al tel: 6600208.

[[nid:578372;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/09/arbol_vandalismo.jpg;full;{En ninguna zona de la ciudad, la población arbórea se salva de los actos vandálicos que cometen los caleños, los cuales la enferman y en muchos casos ocasionan su muerte.Videógrafo: Álvaro Pío Fernández}]]

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad