Por falta de flujo de caja, los programas sociales de Cali están estancados

Por falta de flujo de caja, los programas sociales de Cali están estancados

Julio 16, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Por falta de flujo de caja, los programas sociales de Cali están estancados

Pobreza. Aunque la directora de la Fundación Samaritanos de la Calle, que atiende a la población en situación de calle, dice que las instalaciones están en buen estado, las duchas tienen puertas deterioradas, al igual que el techo. Los recursos cada vez son menos.

Aunque ya se aprobó el presupuesto, todavía no se giran los recursos para los proyectos. ¿Qué está sucediendo con iniciativas como los hogares de paso y los ancianatos?

Solamente la tercera parte del presupuesto que solicitó la Secretaría de Bienestar Social de Cali fue aprobado. Y aunque ya han pasado casi siete meses desde que se inició está Administración, la dependencia sigue “esperando que se habiliten los recursos para iniciar la contratación”.En la Secretaría aseguran que el problema “es de flujo de caja, pero que la voluntad para adelantar los proyectos está ahí”.Sin embargo, iniciativas como los hogares de paso que fueron creados por pasados gobiernos están recortando sus servicios para poder subsistir.El viernes pasado, Beatriz Consuegra, directora del Hogar Samaritanos de la Calle, estaba cocinando el almuerzo para sus beneficiarios en un lote contiguo a la fundación. Era una sopa hecha en leña. No se trató de un antojo, sino de una necesidad. En Samaritanos ya no había servicio de gas en la cocina.La mujer explica que todo este año ha “saltado matojos” para poder cumplir con las obligaciones. Lo que sí no ha podido es atender a las 200 personas que habitualmente estaba acostumbrada a recibir. Los procesos han quedado estancados. Beatriz comenta que eran cuatro niveles para recuperar a los habitantes de la calle, empezando por atender las necesidades básicas. Desde tramitar la cédula de ciudadanía, encontrarse con sus familias, alejarse de las adicciones, comenzar proyectos productivos y obtener un empleo.“Cuando teníamos plata graduamos hasta 25 personas en panadería y metal madera. Ahora, desafortunadamente, no tenemos a nadie en ese nivel. Las personas que estaban en los niveles inferiores ya perdieron el camino andado. Toca volver a empezar cuando lleguen los recursos”, indica la directora de la fundación.El hogar para Víctimas de la Violencia también está en veremos porque “no se ha implementado la política pública”. A estas alturas hay una licitación abierta para que una organización se encargue de ejecutar el proyecto que, antes, cuando había plata, recibía hasta por diez días a las mujeres víctimas de violencia intrafamiliar o sexual y les ofrecía apoyo sicológico y orientación para seguir un proceso jurídico. Ahora, en la sede que está ubicada en el Sur y que fue creada para recibir hasta 113 casos al año, solamente atiende un abogado, la coordinadora y una secretaria.Sonia Robles, coordinadora del hogar de acogida, dice que el año pasado recibieron más de $500 millones para brindar la ayuda, pero que este año el presupuesto fue recortado por el Municipio a “unos $300 millones”.Efectivamente, la Secretaría de Bienestar Social explicó que “el proyecto está colgado en la página ‘hogar de paso para víctimas de la violencia familiar, sexual y violencias basadas en género’. El 12 de julio se tendrá el nombre de quien contratará este proyecto, por un valor de $306.971.000”.La población del adulto mayor tampoco la está pasando muy bien. La mamá de Nelcy Otero está en el programa Hogar Día del Ancianato San Miguel, el único que tiene a su cargo el Municipio. La mujer cuenta que los baños “están acabados, mantienen sucios, porque solamente hay una persona que se encarga del aseo de todo el lugar, hay pocas enfermeras para atender a toda la población del programa Hospital Día (que es de 8:00 a.m. a 3:00 p.m)”.A eso se suma que cuando los abuelos presentan una dolencia mayor deben ser llevados a su casa para que allí les den los cuidados necesarios porque “el San Miguel no tiene con qué atenderlos”, señala Nelcy Otero.Al respecto, El País intentó en repetidas oportunidades comunicarse con Álvaro Martínez, gerente del Ancianato San Miguel, pero no obtuvo respuesta.Mientras, en la Secretaría de Bienestar Social se indica que “hogares de paso para adultos mayores nunca se han creado. Por el momento, se está trabajando en la formulación del proyecto 2013 que creará, por primera vez en Cali, dos Centros Día que atenderán únicamente a los abuelitos y abuelitas, ofreciéndoles alimentación, atención médica, actividades lúdicas y valoración general, entre otras necesidades que tengan”.El concejal Carlos Hernán Rodríguez se mostró preocupado por la “pobreza de la Secretaría de Bienestar Social” e indicó que se hará un debate de control político para que se explique qué es lo que está ocurriendo con los recursos que fueron aprobados a través del presupuesto, pero que no han sido destinados todavía.“Hay una serie de situaciones que preocupan. No les llega la plata a los desplazados, a los adultos mayores. También hay problemas con la Secretaría de Educación”, agregó.En efecto, el programa Ciudad, Arte y Educación, que realizaba la pasada Administración Municipal (Secretaría de Salud) en alianza con el Instituto Popular de Cultura, IPC, quedó cancelado.Con esas actividades se atendían cada semestre a 40 jóvenes en condiciones de alto riesgo. Una de las docentes que dictaba los talleres y pidió reserva de su nombre dijo que, con el fin del periodo administrativo, se terminó el programa y con él la rehabilitación de muchos muchachos del Distrito de Aguablanca.

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