Políticos o contratistas, ¿qué hay detrás de la masiva invasión al cerro de La Bandera?

Políticos o contratistas, ¿qué hay detrás de la masiva invasión al cerro de La Bandera?

Febrero 18, 2018 - 07:55 a.m. Por:
Santiago Cruz Hoyos - Editor de crónicas y reportajes de El País
Invasiones en el cerro de La Bandera

Se espera que con la llegada de las lluvias en abril y mayo se pueda iniciar la recuperación de la zona afectada por el incendio provocado en el cerro de La Bandera.

Foto: Bernardo Peña / El País

A la sala 14 del piso 5 del Palacio de Justicia ingresaron, en fila india, 40 de los capturados por presuntamente haber participado del intento de invasión al cerro de La Bandera. Todos llevaban sus manos atadas atrás con amarras de plástico, y en la puerta de la sala un policía se encargaba de cortarlas con un cuchillo. Lucían tranquilos.

Durante por lo menos dos horas, la Fiscal del caso se dedicó a mencionar los nombres de cada uno de los capturados, sus características físicas (cuando ella decía “boca grande” o “cara cuadrada” algunos se reían), sus apodos y las direcciones de sus residencias o lugares de trabajo que suministraron al momento de la captura.

La mayoría vive en sectores aledaños a La Bandera: Los Chorros, Meléndez, Alto Nápoles, Siloé. Por ello la Fiscal manifestó que conocían que se trataba de un área protegida.

La mayoría, también, proviene del departamento del Cauca: López de Micay, El Tambo, Cajibío, Piendamó, Almaguer, Caldono, La Vega, Santander de Quilichao, Silvia. Otros nacieron en Cali, Buenaventura, Unguía (Chocó), Río Blanco (Tolima), Mutatá y Medellín (Antioquia), Francisco Pizarro y Consacá (Nariño). Dijeron dedicarse a oficios como jardinería, pintura de casas, lavado de carros, construcción, conducción de vehículos piratas, mecánica de motos, escoltas. Un menor de edad (17) aseguró ser estudiante. Otro era tan alto como jugador de baloncesto o arquero.


Ninguno aceptó cargos por el delito de invasión de áreas de especial importancia ecológica.

Cerro de la bandera

En las últimas semanas, además de los intentos de invadir el cerro de La Bandera, también se ha presentado esta situación en Pance.

Juan Daniel Sánchez - videógrafo de El País

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Desde hace dos semanas en Cali se vienen registrando intentos organizados de invasiones a gran escala, no solo en el cerro de La Bandera, ubicado en la Comuna 18, sino también en algunos lotes de Pance.

El guardaparques Jaime García, en el cerro, vio por ejemplo cómo llegaron al lugar aproximadamente 30 personas, al siguiente día 300, después 500 y al final su cálculo es de aproximadamente 1000 invasores, casi todos con una tarea específica por hacer, lo que hace sospechar a los investigadores que están siendo liderados por alguna organización.

– Todo se regó como pólvora. Nosotros fuimos a explicarles que este cerro no era apto para vivienda, que hablaran con el Secretario a ver si les solucionaba algo. Pero ellos optaron por seguir invadiendo– decía Jaime este miércoles, cuando recorría el cerro a eso de las 6:20 a.m., mientras un reportero intentaba seguirle el paso tomando desesperadas bocanadas de aire. El guardaparques respiraba reposado, incluso, cuando subía una pendiente.

– Sentí impotencia. Con mucho esfuerzo el Dagma y la CVC han venido recuperando este cerro desde el año 2013 y de la noche a la mañana llega alguien y destruye el trabajo. Anteriormente el cerro de La Bandera era muy árido, casi no había árboles, y en cambio lo que vas a ver arriba es impresionante. Sembramos miles de acacias mangium, una especie que puede alcanzar los 30 metros de altura y tolera estos terrenos secos –.

Según los datos del director de la CVC, Rubén Darío Materón, desde 2013 en el cerro de La Bandera se han invertido $7066 millones para recuperar 40 de sus 264 hectáreas. Con ese dinero se sembró pasto, árboles, se estabilizaron los suelos y se cerraron las bocaminas de carbón. Justamente por las minas que existieron es que construir una casa en La Bandera sería algo así como hacerlo sobre una cáscara de huevo; es una montaña hueca.

Todo empezó a mediados de 1917, cuando el carbón que salía del cerro era utilizado por los Ferrocarriles Nacionales para mover las locomotoras. Luego llegó la Central Térmica Anchicayá, que también utilizó el carbón del cerro para funcionar. A inicios de los años 70 este tipo de minería dejó de operar, y desde entonces, durante por lo menos cuatro décadas, la montaña fue convertida en epicentro de minería ilegal.

Invasiones en el cerro de La Bandera 01

En la Comuna 18 las invasiones han venido aumentando paulatinamente. Se calcula que 20 millones de metros cuadrados de la ladera de Cali están invadidos.

Foto: Bernardo Peña / El País

Los mineros abrían túneles que sostenían con guadua, para sacar el carbón. Son tantas las cavernas que aún existen al interior de la montaña, que la CVC no logró determinar su longitud exacta. El caso es que cualquier cosa que se construya sobre la superficie, desde casas hasta vías, podría fracturar los techos de los túneles, lo que haría que todo se viniera abajo.

Carlos dijo este martes saber eso; que construir ranchos en el cerro de La Bandera es una empresa insegura. Desde el sector de Los Chorros se presentó no como parte de quienes pretendían invadir la montaña, pero sí como una suerte de líder que los orienta.

– A mí me dan una serie de informes que dicen que se trata de personas desplazadas, madres cabeza de hogar, que no tienen trabajo, pagan arriendo, entonces eso me motivó a darles esa voz de aliento para que puedan tener un ranchito para ellos poder vivir. Hice un cálculo y en este proceso de la gente que quiere tener una casa hay entre 1200 y 1300 personas. Lo que la gente me dice es que no son invasores, sino que se instalaron en el cerro para que la Administración Municipal les preste atención; que la Alcaldía los escuche. O el gobierno departamental o Nacional. Yo incluso me di cuenta del incendio que hicieron en la cima y les dije: eso no se hace. Es un cerro protegido. Ellos me dicen sí, sabemos eso, pero la única manera para que podamos encontrar un diálogo con el Alcalde es llamando su atención–.

El guardaparques Eduardo Hernández, quien también recorría el cerro de La Bandera este miércoles, aseguraba, sin embargo, que los invasores marcaron algunos lotes como para levantar casas del tamaño de una vivienda antigua: 200 metros cuadrados. Cerca de un sector conocido como ‘El Lago’ talaron balsos, guamos, eucaliptos y dispusieron cintas amarillas.

Vea además: Anuncian acciones legales por intento de invasión del cerro La Bandera

Desde su despacho en el CAM, el Subsecretario de la Política de Seguridad de la ciudad, Pablo Uribe, dijo además que no es necesario cometer un delito como invadir terrenos protegidos para que las autoridades escuchen a los ciudadanos. Basta un derecho de petición, por ejemplo. El Secretario de Vivienda de Cali, Jesús Alberto Reyes Mosquera, aseguró por su parte que a su oficina no llegó ninguna solicitud previa a la invasión masiva de La Bandera.

– Lo que sabemos como Alcaldía es que los que intentaron invadir el cerro sí están organizados. Hay unos liderazgos establecidos en los grupos, hay división de trabajo, lo que nos lleva a pensar que aquí hay un concierto para delinquir porque invadir es un delito. (El concierto para delinquir se presenta cuando dos o más personas se reúnen para establecer un acuerdo que tiene como fin la organización de dichos individuos en una sociedad con fines delictivos). Más allá de nombres de personas que se están investigando, queremos ser prudentes y dejar que la Policía Judicial, el CTI, la Sijín y el fiscal encargado del caso adelanten las investigaciones de quién está detrás de esto porque la instrucción que se dio en el consejo de seguridad que se realizó es que esta gente tiene que pagar ante la justicia. Estamos ante una estructura criminal – comentaba Pablo Uribe.

Los investigadores que están llevando el caso tienen varias hipótesis sobre lo que hay detrás de la invasión al cerro. Por un lado se sospecha de políticos de la región (algunos en ejercicio) que estarían financiando y promoviendo las movilizaciones. De hecho, en el consejo de seguridad de esta semana se planteó que uno de los impedimentos de la Fiscalía para judicializar este tipo de delitos en el Valle del Cauca es la intervención de personas con poder en el Estado.

Otra de las hipótesis que se están siguiendo es que detrás de todo habría gente que hace parte del municipio, más exactamente contratistas. Tampoco se descarta la participación de organizaciones sociales, armadas o movimientos indígenas.

– Nombres, repito, no vamos revelar porque hacen parte de una investigación en curso. Pero lo que hemos podido determinar es que se están aprovechando de la buena fe de muchas personas. El grueso de la gente que está invadiendo está engañada bajo una oferta falsa de que en el cerro pueden vivir, pero lo que hay detrás de esto son intereses económicos y posiblemente, hay que esperar las investigaciones de la Fiscalía, intereses políticos– continuaba Pablo Uribe.

En el cerro de La Bandera, otro de los guardaparques (José Olmer Gaviria) le suministraba agua con limón al reportero que se le ocurrió ascender la montaña con apenas un tinto en el estómago. José es un hombre que conoce el cerro por fuera y por dentro. Fue minero, y cuando se cerraron los socavones lo contrataron para sembrar los primeros árboles.

El reportero, por su parte, aunque evidentemente rezagado (para simular su cansancio se detenía a hacer fotos del amanecer) acompañó a la comunidad de deportistas y caminantes que a diario suben al cerro de La Bandera en un plantón para rechazar la invasión a lo que llaman “un pulmón ambiental” de Cali.

Gracias a los cerros, que hacen parte de la red hidrográfica del Parque Nacional Natural Farallones, es que el viento caliente que proviene del Pacífico baja a la ciudad fresco. Si no fuera por estas montañas, la temperatura de Cali sería mucho más elevada. En su oficina, Pablo Uribe advertía que invadirlas, talarlas, quemarlas, es un delito que deja demasiadas víctimas: las 3 millones de personas que vivimos en la ciudad.

Manifestación contra la invasión del cerro de La Bandera

Deportistas y caminantes del cerro de La Bandera rechazaron los intentos de invasión. Piden la presencia de las autoridades de manera permanente en la zona.

Foto: José Luis Guzmán / El País

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Carlos, desde Los Chorros, aseguraba este martes estar apaciguando los ánimos de los que pretenden invadir. Incluso dijo haber hecho una propuesta: ya que estaban todas las familias reunidas, “no perder el esfuerzo”, preparar un proyecto, y entregarlo a la Unidad Nacional de Tierras para que disponga de un terreno para las 1200 personas que están buscando una casa en la ladera de Cali.

En la ciudad hay actualmente 136 invasiones, según datos de la Secretaría de Vivienda.

Invasiones en Cali

– Yo sé que el municipio no tiene dónde ubicar a la gente, pero en el Valle del Cauca sí hay grandes fincas que están solas, baldías, se las está comiendo el rastrojo. Esperamos que la Agencia Nacional de Tierras nos escuche –.

El jueves, en cambio, otro de los líderes de la movilización, quien hizo parte de los voceros que se reunieron con la Alcaldía (pidió la reserva de su nombre) aseguró que están reuniendo pruebas para denunciar abusos de autoridad del Esmad.


También van a exigirle a la Alcaldía respuestas para determinar “dónde es que están todos esos miles de millones que dicen haberle metido a esa loma” y desvirtuar lo que algunos han sugerido: que tras las invasiones habrían células urbanas de la guerrilla del ELN.

– Nos quieren hacer ver como terroristas, ladrones, y por eso tenemos que buscar la manera de defendernos. No somos bandidos, ni nos está manejando un político, no queremos políticos entre nosotros que pesquen en río revuelto. El problema en realidad es que hay gente desesperada que se gana un salario mínimo ($781.242) y no puede pagar arriendos de $400.000. Y hay otros que ni siquiera tienen trabajo porque el empleo está muy difícil y están colgados con sus cuentas. Están desesperados, no tienen dónde meter la familia, los hijos, y una persona así se mete donde sea viejo, donde sea, cualquier barranco así sea inseguro. Por eso la opción más fácil que la gente vio fue el cerro de La Bandera–.

El martes, durante la audiencia de imputación de cargos de 40 de los capturados por las invasiones, los abogados aseguraron que sus defendidos estaban en el cerro porque fueron citados allí a una reunión, tras el rumor que hay en la Comuna 18 a manera de correo de brujas que indica que van a regalar lotes en la montaña.

– Hay mucha gente que sí tuvo la intención de invadir, pero también muchos simplemente fueron cuando escucharon el llamado a una reunión. Fueron al sitio de oídas a verificar si era cierto que les iban a adjudicar tierras. Cualquier persona que no tenga una casa y que escuche eso, iría – dijo la abogada Mayerlin Hernández al finalizar la audiencia.

Minutos antes en la sala 14 del piso 5 del Palacio de Justicia se escuchó un aplauso estruendoso. Los 40 capturados por la presunta invasión al cerro quedaron libres (la pena por invadir áreas de especial importancia ecológica va de 48 a 144 meses de prisión). La juez, sin embargo, advirtió que la libertad no significa que estén absueltos de las investigaciones.

Evalúan impactos de la invasión

Rubén Darío Materón, director de la CVC, explicó que de momento no se han determinado las afectaciones que han generado las quemas y la tala de árboles en el cerro de La Bandera después del intento de invasión.

“Estamos evaluando con drones el impacto causado porque no ha sido fácil llegar al sitio mientras no se garantice la integridad de nuestros funcionarios y por ello todavía no hay un cálculo de las hectáreas afectadas. Por lo tanto no hemos tomado la decisión de hacer un plan de recuperación de resiembra, pues hay que esperar que las condiciones tanto de orden público como de estabilización del suelo se normalicen”, comentó.

De otro lado la directora del Dagma, Claudia María Buitrago, insistió en que “estamos en medio de una campaña política y suele suceder que políticos inescrupulosos utilizan la campaña para engañar incautos. En el intento de invasión del cerro han aparecido personas del Ecuador y algunos han manifestado que les están pagando para invadir".

Agregó: "Lo que nos queda claro es que hay una organización detrás de esto y por eso hay que fortalecer a los organismos de inteligencia para que encuentren a los autores tanto intelectuales como materiales del intento de ocupación al cerro”.

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