Polémica por propuesta de centro de consumo de drogas llegó a Cali

Agosto 09, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Sitios para consumir droga de forma regulada no son la solución para el tema, dice Alcaldía de Cali. Opiniones divididas frente a iniciativa de Bogotá.

No se detiene la polémica por la propuesta del Alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, de crear centros de consumo regulado de drogas en la capital de la República.Las críticas y apoyo a la iniciativa, que busca, según el mandatario capitalino disminuir los índices de consumo y hacerle frente al negocio del microtráfico, trascendieron hasta ciudades como Cali donde la situación de consumo de alucinógenos es preocupante.El último estudio de la Secretaría de Salud de la ciudad indica que por lo menos 200.000 caleños tienen un consumo habitual de sustancias psicoactivas.Mientras el Alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, y voceros de organizaciones especializadas en el tema sugiere apostar por mayores programas de prevención, algunos médicos y políticos de la ciudad indican que el “moralismo” está satanizando una propuesta que, bien manejada, sería viable, tal como ha sucedido en otras partes del mundo. El País pone sobre la mesa las percepciones a favor y en contra de la controvertida medida.No a 'zonas de tolerancia': oposición“Establecer sitios especializados en este tema es crear las denominadas ‘zonas de tolerancia’, lo que promovería una discriminación muy grande”. Así se refirió el alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, a la propuesta de crear centros de consumo regulado de drogas, liderada por su homólogo Gustavo Petro.Aunque considera la idea como “bien intencionada”, Guerrero propone despenalizar el consumo y crear mayores programas especializados que hagan parte del Sistema de Salud. “Que sea gente especializada la que los lidere y que les den alternativas de medicamentos a los enfermos mientras dejan su adicción”, explicó el Mandatario de Cali.Frente a la propuesta del alcalde Petro, Beatriz Consuegra, de la Fundación Samaritanos de la Calle, dijo que “ni el Estado ni la población consumidora están en capacidad de asumir una propuesta como esta”. Según ella, para pacientes de zonas tan vulnerables como Sucre y El Calvario, en el centro de la ciudad, “proporcionarles la droga sería prolongar el problema y no darle una solución de raíz”. Explica María Fernanda Ortíz, directora Ejecutiva (e) de Caminos, que “ la atención del grave consumo de drogas en el país no puede limitarse al tema mitigación del problema, cuando la atención de un paciente debe ser integral”. La idea de fondo es, según Jacobo Valdez, subdirector Administrativo de la Fundación La Luz, generar medidas de prevención más que regular la dosis a los adictos. “También se necesita apoyo terapéutico, psicológico y de trabajo social, no sólo que se le regule al adicto lo que consume”.El contradictor más fuerte de la propuesta del Alcalde de Bogotá ha sido el Procurador General, Alejandro Ordoñez. Aunque se retractó por asegurar que Petro “se la fumó verde”, frente al planteamiento de su oposición se ratificó en que “la medida es inconstitucional, ilegal y va contra la dignidad humana”, a través de una carta que mandó ayer al alcalde de la capital de la República. Tanto la Presidencia de la República como los titulares de los ministerios de Salud y Justicia han señalado que el Estado no puede suministrar drogas ilícitas a sus ciudadanos.Diagnosticar farmacodependencia: voces a favorCuantificar y cualificar a las personas consumidoras de alucinógenos es una de las ventajas que podría traer para Cali la aplicación de una propuesta como la del Alcalde Petro, según el presidente del Concejo de la ciudad, Fernando Tamayo. “Sería una iniciativa que nos permitiría hacer un diagnóstico real sobre lo que ocurre en materia de farmacodependencia para poder ejercer acciones de control”, explicó. Otra de las ventajas, según Tamayo, sería la posibilidad de acceso a una rehabilitación por parte de los menos favorecidos “pues no todos los adictos pueden acceder a las fundaciones que hay en la ciudad por sus costos”. Cabe recordar que en la ciudad sólo hay doce centros de atención especializados en adicciones por parte del Municipio.Por su parte, el sociólogo Alberto Valencia indicó que “si este tipo de sitios se conciben específicamente a la atención de pacientes drogadictos, no como centros de consumo libre de drogas, similares a los de ciudades como Amsterdam, el programa puede ser exitoso”.Valencia aseguró que, de acogerse la medida, estas clínicas deberían estar en sitios privilegiados de la ciudad “y no en sitios como El Calvario donde su manejo sería difícil”.Hay quienes consideran, como Gerardo Campo, jefe del departamento de Psiquiatría de la Universidad del Valle, que la propuesta invita a realizar una intervención directa a la farmacodependencia que hoy es un problema de salud pública.“Siempre se ha relacionado comportamientos violentos con personas adictas. Cuando están en abstinencia recurren a la delincuencia para obtener las droga. Si les entregamos la droga como motivación para dejarla, los actos violentos disminuirían”, explicó el médico, añadiendo que no hay que ‘satanizar’ la idea, si en países europeos y de Estados Unidos se han implementado este tipo de iniciativas.Una opinión similar emitió el presidente de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, Leonidas Bustos, al indicar que “podría hacerle mucho bien a la sociedad en la medida en que el Estado suministre la dosis que le permita a la persona mantenerse más o menos, ‘saludable’, de acuerdo con su adicción”. Según Bustos, “la persona que es adicta a los estupefacientes debe ser tratada como un enfermo y no como un delincuente”.

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