Polémica por la apertura de un nuevo centro vacacional en Pance

Noviembre 24, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Polémica por la apertura de un nuevo centro vacacional en Pance

Polémica. En una visita realizada por El País se pudo constatar que un grupo de más de 10 personas trabaja en la construcción de las piscinas recreativas. Lo hacen pese a que el Municipio ordenó suspender las obras.

Los habitantes del sector están en alerta a raíz de la construcción de piscinas que avanza pese a orden de suspensión. En ese mismo sitio hace seis meses fue cerrado otro establecimiento público.

El fantasma del balneario La Jungla , cerrado hace seis meses por la Secretaría de Gobierno de Cali por vender licor cuando no le era permitido y contaminar los acueductos que surten a la Comuna 22 de Cali, parece rondar de nuevo.La apertura de otro centro vacacional justo en el mismo sitio (entrada 1 del Ecoparque Río Pance), en el que al parecer se estarían repitiendo irregularidades similares a las de la extinta y polémica Jungla, es hoy materia de preocupación para los habitantes del corregimiento de Pance.Según denuncias de líderes comunitarios, en el centro vacacional El Samán, establecimiento que reemplazó a La Jungla, se está incurriendo en varias anomalías, entre ellas, la construcción de unas piscinas recreativas cuyas aguas contaminarían el cauce del río Pance.“Nuestro gran temor es que para el tratamiento de esas piscinas se necesitan químicos. Entonces, cuando el agua no les sirva la van a tirar al río y eso es un problema muy grave”, manifestó un líder comunitario que prefirió omitir su nombre, asegurando que recibió amenazas de muerte por denunciar el tema.La preocupación para los lugareños aumenta porque sus inquietudes quedaron en medio de una polémica entre la CVC y el Municipio. Mientras que la autoridad ambiental emitió el permiso para la construcción de la obra, tanto la Dirección de Subordenamiento Urbanístico y la Secretaría de Gobierno de Cali han ordenado suspender la misma.Los hechosLa construcción de dichas piscinas, que se incluyen dentro de la construcción de 3.500 metros cuadrados de zona húmeda al interior del Ecoparque, recibió el pasado 26 de octubre la licencia ambiental por parte de la CVC, tres meses después de iniciar las obras sin permiso, según manifestaron habitantes de la zona. Dicha licencia, según explica su propio contenido, tuvo un concepto favorable al considerar que “El Samán quiere erradicar definitivamente el fantasma de las piscinas naturales”, aquellas que construyó La Jungla y que estaban contaminando quince acueductos que surten algunas urbanizaciones del sur de la ciudad.Aunque el concepto ambiental estima que “las aguas de lavado de piscinas se evacuarán hacia el propio cauce del río Pance”, Carlos Navia, director técnico de la CVC, explicó que dicha piscina no generará riesgo de contaminación por cuanto “los químicos que puedan usarse no son en grandes cantidades como para afectar el cauce del río”.Sin embargo, la Subdirección de Ordenamiento Urbanístico determinó desde la semana pasada la suspensión de la construcción por problemas en la documentación entregada por los propietarios de El Samán.“Nos entregaron una fotocopia de un concepto emitido por la CVC y no sabemos si es válido o no. Estamos esperando a que la Corporación nos confirme si ese permiso es legal”, manifestó maría Fernanda Penilla, directora de dicha dependencia.Pese a la orden de suspender las obras emitida en reiteradas ocasiones, la Secretaría de Gobierno, en un recorrido realizado por El País, constató que los trabajos siguen.Al respecto, el arquitecto Ricardo Moreno, vocero de El Samán, manifestó que “todos los documentos están en regla” y que se tiene estimado que en 30 días termine la construcción de las piscinas.Sigue la venta de licorLas denuncias recogidas por El País, en las que habitantes de la zona manifestaron que continúa la venta de licor , fueron corroboradas por Eliana Salamanca, secretaria de Gobierno de Cali, quien reveló que en un operativo realizado la semana pasada se encontró que, tal como ocurría en La Jungla, hay expendio y consumo de licor, lo que es ilegal por cuanto el uso del suelo autorizado no lo permite.“El representante de La Jungla impuso una tutela para que nosotros levantáramos los sellos cuando cerramos La Jungla. Pero nuevamente el juez nos favoreció para sellar el lugar, por eso la orden está lista. Es que así hayan cambiado de razón social, el lugar es el mismo y la irregularidad también”, manifestó Eliana Salamanca, secretaria de Gobierno de Cali. El País intentó comunicarse con Luis F. Giraldo, representante legal de El Samán, para conocer su versión, pero no fue posible.

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