Plan de choque para contrarrestar minería ilegal en el Parque Farallones de Cali

Plan de choque para contrarrestar minería ilegal en el Parque Farallones de Cali

Noviembre 26, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

El plan está constituido por cinco proyectos de restauración en el sector, los cuales buscan también la generación de ingresos para sus habitantes.

[[nid:406505;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/03/mineria-ilegal-farallones.jpg;full;{El uso de mercurio y cianuro para la extracción ilegal de oro en el Parque Nacional Natural Farallones pone en riesgo el ecosistema y el agua de los afluentes del río Cali. Foto: Elpais.com.co | Archivo}]]

$3.583 millones serán invertidos en lo que resta del 2015 y el próximo año para contrarrestar el efecto de la minería ilegal en el Parque Nacional Farallones de Cali. Lea también: ¿Por qué no se ha logrado frenar la minería ilegal en los Farallones de Cali?

Esta iniciativa, que busca ser una solución integral para los conflictos sociales, ambientales y económicos que se viven en esta zona rural de Cali, fue concertada por la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria, Umata; el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma; y Parques Nacionales Naturales de Colombia.

Desde hace mes y medio, de acuerdo con David Navarrete, secretario de la comisión técnica del Consejo Municipal de Desarrollo Rural, Cmdr, instituciones municipales, departamentales y comunitarias, vienen trabajando en lo que ellos han denominado el 'Plan de choque interinstitucional Parque Farallones' con el propósito de generar proyectos de restauración en el sector mediante la generación de ingresos para sus habitantes.

“La zona rural de Cali representa el 83% del territorio local, esto quiere decir que es urgente comenzar a pensar en planes integrales para las personas que viven en estos sectores. Desde el Cdmr resaltamos que durante un año y dos meses hubo un comité interinstitucional para esto, pero no arrojó ningún resultado", señaló el funcionario.

Además, agregó que el propósito de este plan de choque es "generar una estrategia comunitaria e institucional para atender la problemática de la minería ilegal, la cual tiene un componente de conservación del medio ambiente a través de actividades de restauración que hacen los mismos habitantes para tener ingresos. Queremos fortalecer los lazos comunitarios”.

En total serán cinco los proyectos incluidos en el plan de choque. El primero consiste en la adecuación de 9 kilómetros de sendero en la vereda Peñas Blancas, corregimiento de Pichindé, en el cual 35 personas de la comunidad serán vinculadas. Este estará a cargo de la Umata y tendrá una duración de tres meses.

Paralelamente, también en la vereda Peñas Blancas y demás corregimientos aledaños, se realizará mantenimiento a 2.032 hectáreas y se restaurarán 315 hectáreas. También se priorizará la mano de obra de la comunidad. La inversión será de $3.171 millones. Igualmente se restaurarán 50 hectáreas en el mismo sector con un costo de $158.590 millones.

Estos dos últimos proyectos estarán a cargo del Dagma, como también la contratación de cinco nuevos guardabosques, los cuales comenzarían sus labores en el 2016. Parques Nacionales Naturales de Colombia, contratará cuatro guardabosques, todos de la comunidad.

No obstante, habitantes de la vereda Peñas Blancas, no consideran que esta estrategia se cumple cabalmente.

Édgar Sánchez, líder rural de la vereda Peñas Blancas, comentó que en la zona ha habido antecedentes para que la gente se vincule legalmente a entidades para lograr salir adelante y tener un sustento para sus familias, pero no se han logrado buenos resultados.

"La zona rural de Cali está olvidada por el Estado, no ha estado presente como debería. Por esta razón es que finalmente se recurre a la minería ilegal para conseguir dinero y poder comer. Esperamos que este plan de choque sí se cumpla, porque aún estamos con incertidumbre”, señaló el habitante.

De acuerdo con María del Mar Mozo, directora del Dagma, los habitantes de Peñas Blancas y otros corregimientos aledaños al Parque Nacional Farallones de Cali, deben tener paciencia y creer en la institucionalidad.

“Este plan es algo ya acordado entre las instituciones. El dinero está, debe ejecutarse. La comunidad será la empoderada de todos los proyectos que se tienen pensados. Ya tenemos los diseños de los proyectos que nos corresponden, ahora estamos en el proceso de licitación”.

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