Penas máximas deben ser para los adultos: Directora Icbf

Agosto 15, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Perla Escandón Tovar

La directora nacional de Bienestar Familiar, Elvira Forero, señaló que se deben combatir las bandas criminales que usan los jóvenes. Dijo que los menores infractores deben ser rescatados a través de la educación.

Una de sus mayores felicidades ha sido saber que el pequeño Emmanuel estuvo protegido en un albergue de Bienestar Familiar, pese a que los funcionarios no sabían de que se trataba del hijo de la ex secuestrada Clara Rojas. “Eso demuestra la efectividad del sistema de protección”, afirma. Además, le alegra poder entregar a diario quince millones de raciones de alimentos a niños de escasos recursos económicos. Por su labor en favor de la niñez colombiana, la caleña Elvira Forero Hernández fue ratificada en la dirección nacional del Instituto de Bienestar Familiar, Icbf. La funcionaria, gran conocedora de la problemática de los niños, le explicó a El País porque no es partidaria de reformar el Código de Infancia y Adolescencia ni de aumentar las penas para los menores que delinquen.Los jóvenes están engrosando las cifras de las víctimas y de los victimarios en hechos de violencia. Este año 80 han sido asesinados en Cali, pero otros mil han cometido crímenes, ¿qué piensa de esta situación?Es muy grave, eso hace parte de una sociedad descompuesta e implica prestar mayor atención a qué está rodeando a los jóvenes, en revisar cómo protegerlos y brindarles opciones del buen uso del tiempo libre. Algo fundamental es formar a los menores y a los orientadores no sólo en derechos, sino en deberes y valores. El niño tiene una responsabilidad consigo mismo, con sus compañeros, con el medio ambiente. Las autoridades policiales han pedido con urgencia la reforma del Código de Infancia y Adolescencia, ¿considera qué debe ser así?No, hay que alejarlos es de la droga. Los jóvenes cometen los delitos cuando están drogados y no son conscientes de lo que hacen porque son menores de edad. El incremento en las penas no los aleja del consumo de estupefacientes ni los hace más conscientes. Las condenas máximas deben ser para los adultos. En Cali el delito en que más incurren es el hurto, aparte de que está el riesgo del porte de armas de fuego y el tráfico de alucinógenos. Deberíamos tener políticas permanentes de desarme porque las armas son sólo para el Estado.¿Entonces cómo debe ser abordado este problema? Debe haber más programas de tratamiento y de rehabilitación y reforzar el papel de la familia. ¿Dónde queda la familia de un joven que es maltratado, abandonado y adicto a las drogas? Ésta tiene el papel de acompañar al menor en cada etapa del proceso, no sólo jurídico sino terapéutico y de reintegración adecuada a la sociedad. La familia que no lo hace debe ser sancionada y multada. Hay fiscales que insisten en la reforma del Código porque los jóvenes quedan en libertad y reinciden en los hechos, ¿qué les responde a ellos?Las personas que proponen la modificación del Código hacen un juicio cómodo. De fondo está la responsabilidad que tenemos todos para poder cambiar la historia, pero lo podemos hacer con una familia activa, el sector público que fortaleza la atención terapéutica, que el centro para infractores tenga cupos suficientes y haya un proceso de reeducación adecuado. Muchas veces han dejado solo a Bienestar Familiar cuando este tema es tan delicado que se convierte en un problema de orden público.Pero dicen que el Código es muy laxo con los infractores.... Pienso que se deben revisar las medidas de seguridad para evitar que los jóvenes se fuguen y analizar la situación por la cual el menor infringe la ley penal. Se debería replantear el hecho de que ellos no puedan ser esposados por la Policía. ¿Considera que a través de iniciativas como el Plan Talentos, que forma a jóvenes de estratos 1 y 2 para el ingreso a la universidad, se puede evitar que ingresen a la delincuencia?Son un complemento fundamental. Con frecuencia me siento con la hermana Alba Stella Barreto a analizar los avances de los clubes juveniles en Cali. Incrementamos (del año pasado a hoy) 30 clubes en las comunas 3, 5, 6, 8, 21. Además arrancamos la atención de cien jóvenes que están en pandillas para que se dediquen al fútbol. Es un proyecto con recursos de cooperación internacional para Cali y para Cartagena. ¿Realmente se está haciendo un trabajo de rehabilitación en el Valle del Lili o es como aseguran algunos de los detractores, es un sitio sólo para tener a los infractores?Yo he sido muy crítica de la operación Centro Valle del Lili. Por ejemplo, pedí que cambiaran al padre que era el director por una persona más comprometida, con mayor mística de su oficio, ese espacio debe tener más lugar para la espiritualidad, no se trata de tener una hora para rezar, sino para desarrollar el espíritu. Estos jóvenes no son los más juiciosos, pero merecen una segunda oportunidad que se las debe dar el Estado, la familia y la sociedad. También he pedido que tengan una huerta grande para que aren la tierra y sepan el significado en ese trabajo que forma carácter. Muchos de los jóvenes internos tienen 16 años e hicieron hasta cuarto de primaria o primero de bachillerato. Necesitamos abrir los muros de Valle del Lili para que entre la educación y puedan ser bachilleres. Una buena noticia es que 36 jóvenes privados de la libertad lograron graduarse de tecnólogos.Pero en cuanto a la seguridad, ¿qué se está haciendo para evitar las fugas?La evasión ha disminuido sustancialmente. En el 2008 eran más de 500 evasiones, en el 2009 fueron 167 y este año se han registrado 35, porque se ha aumentado la seguridad con la presencia de la Policía en la parte exterior y financiamos un muro de ocho metros de alto para evitar las fugas. Además hemos aumentado los cupos.¿En qué concentrará sus esfuerzos en esta nueva etapa en el Gobierno?Voy a trabajar por la primera infancia, porque es lo fundamental para desarrollar el ser humano. La mejor inversión está en esa etapa de vida.¿Qué logros celebra?En los últimos años se ha entendido que la primera infancia es una etapa fundamental. Pasamos de beneficiar a más de 60.000 niños, entre los 6 meses y los 5 años, a tener 1.700.000 que reciben sus alimentos. De ellos, 105.000 están en el Valle.¿Cuáles son las regiones donde los niños son más vulnerables?En las comunidades indígenas, en Buenaventura y en el Distrito de Aguablanca de Cali, en Chocó, Guainía, Vaupés y Vichada, pero sobretodo en el Pacífico colombiano. El problema es que no tienen alimentos y sin estos no se desarrollan adecuadamente su cerebro, ni su cuerpo, ni su capacidad de conocer, de comprender. Pero la nutrición se debe dar con afecto. Además de combatir el hambre, ¿qué acciones están desarrollando para reducir la mortalidad infantil?Las estrategias de vacunación y de nutrición están funcionando para reducir los decesos por enfermedades diarreica aguda y respiratorias. Hace diez años seis mil niños de menos de un año morían por una mala situación nutricional, hoy, de acuerdo con el Dane, la cifra es de 500 niños. Para esos lugares donde se reportan los casos tenemos estrategias puntuales mediante un centro de recuperación nutricional, de manera que los niños que salgan de los hospitales puedan asistir y estabilizarse por un tiempo de tres a seis meses. Ese es el término para que un niño regrese a la vida. En diciembre veremos los resultados cuando hagamos la encuesta nacional de nutrición y salud en cada departamento.¿En qué temas de vulneración de derechos humanos se requiere trabajar?Lo primero es combatir las bandas emergentes, que utilizan a los menores de edad para que ellos cometan delitos. Lo otro tiene que ver con aumentar las penas a los abusadores sexuales y fortalecer la atención terapéutica de los niños afectados. Un tercer punto es hablar de planificación familiar, no sólo lo relacionado con la educación sexual, porque las familias con menos nivel educativo y sin ingresos suficientes son las que más niños tienen y ellos están naciendo en condiciones de riesgo.El maltrato de los pequeños es un flagelo que se ve a diario.... Los casos de maltrato aumentan cada año, hay más denuncias por maltrato por negligencia, físico y sicológico. De año a año se incrementan en un 15% porque hay más confianza en la denuncia y por eso el desafío es trabajar por familias armónicas, cálidas, que tengan responsabilidad. ¿Por qué hay esa tendencia al aumento si todos los días las autoridades hacen campañas?Se debe a una gran descomposición social, al abuso de las libertades sexuales que hace que se tengan hijos inclusive con varias parejas simultáneamente. Ahí los hijos no se están concibiendo con amor, entonces tenemos generaciones completas donde las personas repiten las historias en que nacen. El 60% de los abusadores fueron abusados cuando eran niños. Hace dos semanas un hombre mató a golpes a su bebé en El Águila, ¿Cómo frenar esa violencia?El reto que tenemos como país es a promover buenos padres. Los medios de comunicación ayudan dando herramientas, haciéndole seguimiento para que se condene a un criminal, enseñándole a la gente a dónde dirigirse cuando hay una vulneración de derechos de los niños. El hombre que es capaz de matar a su propia hija tiene que ser condenado.Usted habla de la planificación familiar, ¿hay deficiencias en ese ejercicio del control de la natalidad? Necesitamos un plan nacional que incluya educación, salud sexual y planificación familiar. Cada año unas 400.000 jóvenes quedan embarazadas, ¿dónde está la falla, en la educación sexual en los colegios o las familias?Hay niñas que se embarazan por falta de autoestima, por salir de un hogar donde la maltratan, por eso el centro de inversión del Estado debe ser la primera infancia para que desde que nazcan se aprendan a valorar.

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