"Para que la Plaza de Cayzedo cambie, debemos quererla": Secretaria de Gobierno de Cali

"Para que la Plaza de Cayzedo cambie, debemos quererla": Secretaria de Gobierno de Cali

Mayo 01, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas | Reportera de El País

La secretaria de Gobierno de Cali, Laura Lugo.

Empoderarse de este lugar emblemático de Cali, dice la secretaria de Gobierno, Laura Lugo, es la solución para acabar con los problemas de prostitución y desorden que se ven en la zona céntrica de la ciudad.

La reciente decisión de mover las bancas de la Plaza de Cayzedo para acabar con la prostitución que, según denuncias, se ejerce en este emblemático lugar, generó una cadena de comentarios en las redes sociales, la gran mayoría desestimando la medida por “inútil”.

Muchos compararon la situación con el chiste viejo del hombre que encuentra a su mujer con el amante y como solución, vende el sofá donde los encontró cometiendo la infidelidad.

La secretaria de Gobierno, Laura Lugo, habló sobre este  tema. También aseguró que en materia de seguridad, la ciudad avanza en la reducción de la criminalidad.

No le parece que mover las bancas de la Plaza de Cayzedo, como fórmula para acabar con la prostitución, es  exactamente lo mismo que hizo el hombre que vendió el sofá para acabar con la infidelidad de su pareja...

La verdad el traslado se realizó por solicitud de algunas personas, por el impacto que estaba teniendo la prostitución. Yo he manifestado que eso no es una camisa de fuerza, precisamente hubo una intervención integral al parque el jueves. 

La prostitución callejera no necesita de bancas en los parques, cualquier esquina es utilizada para el comercio sexual. ¿Qué van a hacer ante un fenómeno que se tomó el espacio público?

Tenemos que analizar la situación, hay que hacer un trabajo con la Secretaría de Bienestar Social. En los parques donde tenemos quejas, por ejemplo, vamos a trabajar para que la gente se empodere de su parque, con más presencia de la Policía, con más iluminación, con mantenimiento y embellecimiento de estas zonas.

¿Y con la Plaza de Cayzedo qué va a pasar, además de mover las bancas?

La idea es resolver el problema, para eso estamos haciendo un estudio y estamos investigando lo relacionado con la prostitución infantil. Pero para que el parque sea diferente debemos querer la plaza, eso no es solo responsabilidad de la Policía.

Cambiando a otro tema comunitario, ¿han servido los operativos de ‘Cali vive la noche’ para disminuir el ruido de bares y discotecas, que afecta a los vecinos de las zonas rosa de la ciudad?

La misma comunidad ha reconocido que ha habido buenos resultados, hay menos ruido. El diálogo con los comerciantes también ha sido muy receptivo. Podemos decir que muchos de los comerciantes se han acogido a la norma, se ha ido mitigando el ruido. Hemos hecho muchas visitas, algunos tienen el local insonorizado, con algunos hemos tenido que hacer requerimientos o iniciar el proceso de sanción.  Pero el resultado es positivo, el fin de semana pasado el ruido era aceptable en los negocios, había gente ubicada en la cuadra, pero no con tanto desorden.  Vamos a seguir el trabajo porque todavía hay muchos establecimientos que no han acogido el tema de la disminución del ruido.

¿De esos que no se quieren acoger, hay sancionados?

No, estamos en eso, desafortunadamente el proceso administrativo es largo. En el debido proceso se le da a la persona la oportunidad de que acomode su establecimiento a las normas, que le baje el ruido. Cuando no acepta, viene  la notificación y solo cuando permanece la conducta es cuando se hace el retiro de los equipos de sonido de los establecimientos o se cesa la actividad económica.

Mucho del ruido que se genera no proviene de los negocios sino de la gente que sale del bar. ¿Están trabajando con los clientes para que cuando se acabe la rumba, se vayan para la casa?

El Dagma ha hecho pedagogía en los establecimientos y el compromiso de los comerciantes es de ayudar, que le digan a las personas que cuando salen no deben ponerle volumen al carro. Es un comportamiento que ha mermado mucho, pero reconozco que hay quienes lo siguen haciendo. Ser buenos ciudadanos es un compromiso de todos.

¿Y al que se queda haciendo bulla qué le pasa?

Entra el Tránsito a mirar la situación. Además, estamos estudiando minimizar el impacto de los vehículos, de tener parqueaderos en la periferia para que la gente deje su carro allí y no en la vía frente a la casa de los vecinos de los bares. Solo prender el carro causa molestia.

¿Cómo van con el control a los piques en el Coliseo del Pueblo?

Llevamos tres meses consecutivos haciendo operativos, la gente ha visto la disminución, pero a veces se desborda. Si tenemos que hacer operativos todos los días los vamos a hacer, necesitamos retomar el control del  polideportivo, donde la gente tiene que ir es a hacer deporte, no tienen por qué entrar las motos con todo ese bullicio y con consumo de estupefacientes. En el operativo del jueves de la semana pasada se inmovilizaron más de 30 motos, se decomisaron armas blancas, papeletas de basuco y marihuana. La Policía va a estar permanente, lo mismo que  Tránsito.

¿Y el control de  piques en otros lados?

No  hemos descuidado los otros sitios, uno de ellos es el kilómetro 18 donde estamos  desde febrero haciendo operativos y logramos despejar el sector. Hay una intervención de la Policía, del Ejército, del Tránsito y además tenemos un trabajo coordinado con la Alcaldía de Dagua. Ahora usted no ve las motos mal parqueadas, ni los carros con sonidos a todo volumen y cuando aparecen, se hace el procedimiento con el Tránsito.

¿Y los piques del Sur, de los carros?

El Tránsito está permanentemente en la zona. 

Dicen expertos que para evitar la ilegalidad de los piques, Cali debería contar con un autódromo, como en Bogotá...

Esa podría ser una posibilidad, lo podríamos analizar y para eso tendríamos que mirar el impacto. Pero hay que tener en cuenta que a esas personas les gusta la ilegalidad y en un autódromo se deben hacer las cosas dentro de la legalidad.

Siguen las denuncias por invasiones en la cuenca del río Cali. ¿Cómo van a detener ese fenómeno?

Vamos a empezar a trabajar, esas invasiones a la orilla del río están impactando gravemente a la ciudad. Lo primero que vamos a hacer es impedir que sigan invadiendo y en el caso de La Fortuna estamos yendo con la Policía para que no se desborde. La gente tiene que entender que no puede irse a vivir  a la orilla del río, en zonas que son de alto riesgo. El río tiene una franja protectora de 30 metros.

¿Se va a sacar a la gente?

Vamos a mirar qué vamos a hacer.

¿Cuántas personas viven ahí?

Tenemos una información preliminar. Por eso tenemos que hacer unos estudios.

Entonces, ¿para cuándo se dará la solución?

Tenemos que hacer algo este año, será más rápido de lo que cree.

¿Cómo se va a proteger el jarillón del río Cauca de nuevas invasiones?

La Policía de Carabineros está haciendo patrullaje en el jarillón del río Cauca. Se van a dedicar a controlar que no lleguen más invasiones, que no boten más escombros, que no haya actos ilegales (tráfico de armas o de estupefacientes). Ese es un programa muy importante para la administración. El Ejército nos va a acompañar cuando haya necesidad.

El año pasado se hizo un trabajo sostenido en la reducción de los homicidios, pero este año se ha visto un repunte. ¿A qué se debe esta situación?

Se puede deber al acomodo de las bandas que se han desarticulado y las muerte por riñas se han incrementado.  Es cierto que el acumulado es mayor este año que el anterior, pero si lo vemos mes a mes, ya empezaron a bajar los homicidios. En marzo lo terminamos con 10 % menos y este mes de abril vamos con 2 % menos. 

¿Esas riñas no están asociadas al consumo de licor y como tal, a la ampliación de la hora zanahoria?

No, está demostrado. En el horario de 6:00 p.m. a medianoche, hay una reducción de 9 %. Y  de 1:00 a.m. a 6:00 a.m., la reducción fue de 30 %.

¿Qué está pasando con las riñas?

Lo que vemos es que hay mucha intolerancia y es un fenómeno que se concentra en el Oriente, donde no hay ampliación del horario de la rumba. Por eso es tan importante trabajar en la cultura ciudadana, nos sirve para entender que debemos respetar al otro y tener tolerancia.

Un delito que impacta mucho es el hurto. ¿Cómo están los indicadores?

La percepción es personal, porque me tocó a mí o a un amigo y se generaliza el comentario. Pero las cifras dicen que hemos tenido una reducción: en hurto a personas fue del 14 %, a vehículos de 22 %, a bicicletas de 2 %, al comercio de 42 % y a residencias del 27 %.

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