Otro lio se suma a la construcción en la estación de transferencia de escombros

Otro lio se suma a la construcción en la estación de transferencia de escombros

Julio 21, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Otro lio se suma a la construcción en la estación de transferencia de escombros

La Policía Ambiental realizará controles para evitar que se arrojen basuras en lugares no autorizados.

El costo total de las obras de la Estación de Transferencia de Escombros, incluyendo un corredor ambiental a cargo de Girasol, es de $3.500 millones.

Un nuevo lío causa demoras en la construcción de la Estación de Transferencia de Escombros que se desarrolla en la Carrera 50. Para culminar la obra se requiere que los 200 carretilleros que aún operan en el predio se trasladen a otro lugar temporalmente, pero éstos argumentan que debe ser un lote cercano.“Se les planteó la alternativa de que fuera Navarro, pero ellos estuvieron en total desacuerdo porque les queda un poco distante”, afirmó la directora del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma, Beatriz Orozco. Entretanto, Gloria Hidalgo, vocera de los carretilleros, explicó que “no sólo nos queda lejos, sino que la carretera de acceso está en muy malas condiciones y en ese lote no hay tomaderos de agua para los caballos”.Hidalgo dijo que “el terreno, además, está a una distancia que supera la máxima permitida para los caballos, por el peso de carga de los escombros”.Cabe recordar que la construcción de la estación ya ha sufrido varios traspiés. Uno de ellos fue a principios de año, cuando se presentaron dos fallos contradictorios, por lo que se tuvieron que detener las obras. Según la directora del Dagma, están mirando otro terreno que queda más cerca y esperan el permiso de la CVC, que está evaluando el impacto ambiental en la zona. Sobre el avance de la obra, Orozco afirmó que “ya está en un 80% de avance. Ya se hizo el vaceado de las cabinas, el fundido del piso y las paredes, pero falta la adecuación de las rampas, para lo que se requiere que los carretilleros no entren a la zona”. Uno de ellos señalaba que la Estación de Transferencia tenía un impacto negativo para los residentes del sector, mientras que otro aseguraba que los carretilleros tienen derecho al trabajo, por lo que se les debía permitir la disposición de escombros dentro de la ciudad. Debido a ésto, la Alcaldía pidió una aclaración y un juez determinó que se podían continuar las obras, por lo que en mayo fueron retomadas. Alguien tiene que ceder.El concejal de Cali por el Partido Verde, Michel Maya, señaló que, por el bien de la ciudad, es necesario que ambas partes cedan en el acuerdo. “Es cierto que un desplazamiento mayor de los caballos implica un sobreesfuerzo para estos animales. Pero también es cierto que la ciudad necesita con urgencia una estación intermedia para disponer los escombros dentro de la ciudad, como la ley nacional lo exige desde el 2002”, aseguró. Añadió que también es necesario que la Alcaldía ponga celeridad a la modificación del POT, para que se establezcan otras zonas específicas de disposición de escombros. Por su parte, Alberto Ramos, profesional en derecho ambiental, asegura que es necesario terminar las obras lo más pronto posible, “pues incluso Cali debería tener dos de estas estaciones”. Añade que el problema de fondo es que Calio no tiene un programa de recolección oficial de escombros ni una fábrica transformadora de residuos de este tipo ni biomateriales. “Eso le corresponde a la empresa Girasol. Pero como la organización tiene deficiencias, al Dagma le está tocando asumir los problemas que ésta no ha resuelto”, comentó.

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