Otra forma de darle alegría a los niños

Otra forma de darle alegría a los niños

Julio 22, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Marjorie Galezo | Cali Sur

En la Clínica Odontológica de la Universidad Santiago de Cali, a través de la ’Fundación gracias a Dios un niño sonríe’, más de 500 pequeños con problemas de labio leporino y paladar hendido encontraron la felicidad.

En la Clínica Odontológica de la Universidad Santiago de Cali, a través de la ’Fundación gracias a Dios un niño sonríe’, más de 500 pequeños con problemas de labio leporino y paladar hendido encontraron la felicidad.Un grupo conformado por más de 90 personas, entre las que se encuentran odontólogos, cirujanos maxilofaciales, ortodoncistas, sicólogos, anestesiólogos y enfermeras, se ha ido consolidando para atender a cientos de niños de escasos recursos económicos que requieren cirugías reconstructivas para superar graves problemas orales.Para Ulises Arteaga Sierra, vicepresidente de la Fundación, los casos tratados son historias de pequeños que llegaron a muy temprana edad buscando ayuda y después de varias intervenciones y tratamientos recuperaron la salud y su autoestima.“En ocho años de trabajo podemos decir que estos menores han crecido con nosotros. Tenemos casos que nos llenan de mucha satisfacción porque, además de la reconstrucción física, también pueden superar los problemas que tenían con sus compañeros en el colegio, donde eran objeto de burlas”, agregó.Esta obra se inició en el 2002, cuando el odontólogo Eduardo Abriles decidió comenzar a operar, en condiciones que incluso no eran muy cómodas.“Inquietos por el trabajo que este hombre realizaba, le propusimos conformar un grupo y buscar apoyo económico para hacerlo de manera organizada”, explicó Arteaga.En la actualidad, la entidad cuenta con el apoyo económico de la Fundación Smile Train, una institución norteamericana que entrega recursos a organizaciones no gubernamentales como ésta.Gracias a este respaldo, a la fecha se han realizado 693 intervenciones, con una inversión de $2.898 millones.Aunque la idea era beneficiar a los niños de Cali, el servicio se extendió a otros municipios del Valle del Cauca y a departamentos como Huila, Cauca, Chocó, Antioquia y Quindío.Para ingresar al programa, los menores deben ir acompañados por una persona adulta e iniciar un proceso de evaluación que incluye una valoración física y sicológica, que se inicia con la visita de una trabajadora social.Son atendidos por el odontólogo general y los especialistas que se requieran para el tratamiento de cada caso en particular y una vez se programa su operación son hospedados en un aparta hotel.Las intervenciones se realizan en las Clínicas Colón, La Esperanza y en el Hospital San Juan de Dios, entidades de salud que han entendido la esencia de esta noble causa.Y es así como un puñado de personas naturales e instituciones trabajan para que en el suroccidente colombiano muchos niños de escasos recursos económicos puedan recuperar su sonrisa.

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