Opinión: Orgullo Opacado

Abril 13, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Juan Felipe Gómez l Columnista invitado
Opinión: Orgullo Opacado

Juan Felipe Gómez l Columnista invitado. Arquitecto con estudios en arquitectura bioclimática.

El edificio de la Terminal, una vez orgullo de Cali, se ha venido a menos, lenta y lamentablemente.

Es muy grato conocer del interés que viene despertando el edificio de la Central de Transportes de Cali, edificio diseñado por Francisco Zornosa,  entregado a la ciudad en 1972 y pionero en Colombia, siendo la primera central de transportes en ser construida; claro, Cali era una ciudad diferente a la de hoy, con apenas unos 990.000 habitantes y unas condiciones urbanas y sociales distintas. 

En estos 43 años, la ciudad ha venido creciendo, expandiéndose, cambiando, por lo que sería lógico que sus infraestructuras hicieran lo mismo, respondiendo a las necesidades que plantea esta nueva ciudad.

Sin embargo el edificio de la Terminal, que una vez fuera orgullo Cali, se ha venido a menos, lenta y lamentablemente, pudiendo percibir como en la actualidad, una de las principales puertas de ingreso  a la ciudad, ofrece una imagen de deterioro y abandono, producto entre otras causas, de una serie de malas intervenciones que han ‘tugurizado’ su espacio, y al deficiente mantenimiento que ha tenido el edificio. 

 Mucho se discute en la ciudad sobre la necesidad de abandonar el letargo en el cual hemos estado inmersos durante un largo tiempo,  estado del cual estamos despertando con iniciativas relacionadas con el espacio público, la movilidad y la sostenibilidad, entre las cuales podríamos destacar los proyectos del corredor verde, la recuperación de la ribera del Rio Cali, la concreción de la red de ciclo rutas, los proyectos de renovación y densificación urbana en el centro de la ciudad y por supuesto, las propuestas en desarrollo para la recuperación, actualización, y mejora de las infraestructuras de transporte que sirven a la ciudad como el aeropuerto y la Terminal de Transportes.

Con una inversión en sus sistemas e infraestructuras, con una recuperación de su espacialidad y funcionalidad originales, una mejora y ampliación en sus servicios, sumado a intervenciones urbanas que le otorguen una mayor interconectividad con los otros sistemas de movilidad planteados en la ciudad, como peatones, bicicletas, buses y taxis, así como una integración al proyecto del Corredor verde, con espacios urbanos seguros y vitales, lograremos que esta pequeña y olvidada joya recupere su esplendor, y los tanto caleños y caleñas, como todos quienes visitan nuestra ciudad, tengan un terminal de primera y se sientan a gusto en la Sucursal del Cielo.

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