Opinión: La hazaña de Harriet Tubman

Abril 23, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Ray Charrupí | Especial para El País
Opinión: La hazaña de Harriet Tubman

Ray Charrupí, director de Chao Racismo.

Esta semana se anunció que por primera vez en la historia de E.U. una mujer estará en un billete: el de 20 dólares.

Lo que debió ser una gran noticia registrada por los medios colombianos no pasó de ser un hecho de importancia para muy pocos. Esta semana se anunció que por primera vez en la historia de E.U. una mujer estará en un billete: el de 20 dólares. Harriet Tubman, quien no solo se liberó de la esclavitud escapándose, sino que de forma heroica volvió a liberar a muchos otros negros. Semejante gesta  no la investigaron algunos medios, que solo copiaron y pegaron. Y otros como Semana, El Colombiano y RCN titularon: Esclava remplazará al Presidente Jackson en los billetes de 20 dólares. 

La reflexión va por este lado: nuestro máximo prócer es Simón Bolívar y nunca nos hemos referido a él como criollo americano. Mucho menos hemos dicho de Mandela el segregado o preso, o de Moisés el egipcio. Lo anterior le quitaría la grandeza  a la obra  de estos hombres, y eso es lo que pasa cuando se titula una noticia como la que cito.  

Así titularon la misma noticia en medios de países de primer mundo:

BBC: ¿Quién era Harriet Tubman, la primera mujer que aparecerá en los billetes dólar en EE.UU. en más de un siglo?

Washington Post: The Irony of putting Harriet Tubman on the 20$ bill

The New York Times: Tubman’s In. Jackson’s Out. What’s It Mean?

Lamento es que por el facilismo mediático colombiano, pasó desapercibo que además de resultar reivindicada la mujer y los negros con la nueva imagen del billete de 20 dólares; Estados Unidos despojó de su grandeza y gloria a Andrew Jackson.

Con estas acciones simbólicas  se logran correcciones históricas, en mora de implementar en nuestras ‘desmemoriadas’ naciones latinoamericanas. De otra manera no se explica por qué nos hacemos los de la vista gorda cuando sabemos que es indignante y nos atornilla a la injusticia y la inmoralidad  rendir culto a libertadores que fueron asesinos de indígenas como Sebastián de Belalcázar.

Este escrito termina con un final feliz: la negra se escapó, liberó a otros negros, el anti indigenista Andrew Jackson fue desprovisto de toda gloria, y las mujeres al fin son protagonistas en un billete como antesala para que una sea protagonista en la Casa Blanca.

¿Usted qué haría?  ¿Sería de los que apoyan a Harriet Tubman, la heroína de la libertad, o a Andrew Jackson, el esclavista? Lo sabrá cuando se responda si seguimos haciéndole honores al tal Sebastián de Belalcázar.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad