Omara Portuondo y su cita con los caleños en Ajazzgo 2012

Omara Portuondo y su cita con los caleños en Ajazzgo 2012

Septiembre 08, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Luis Guillermo Restrepo y Redacción de El País

La diva de Buena Vista Social Club canta esta noche una selección de boleros en el marco del festival Ajazzgo 2012. La cita fue en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura desde las 8:00 p.m.

Cuando Omara Portuondo aparece, el escenario se llena de música, de magia, de historia. De ‘filin’, ese invento de los años cuarenta, mezcla de bolero, de síncopa cubana, de soul, jazz y blues venidos de allende los mares, que la arrastró irremediablemente, convirtiéndola en símbolo de la cubanidad. Oír a Omara es estar expuesto a una descarga de sensualidad, dulzura, poesía y fuerza. Es estar frente a una leyenda viva de Cuba. Es exponerse a una voz cuyo registro es comparable a leyendas como Ella Fitzgerald.Es estar frente a una mujer pequeña que tiene un espacio enorme en el corazón de sus compatriotas. Es revivir el Pico Blanco, aquel bar del hotel Saint John’s en el corazón de La Habana convertido por personajes como César Portillo de la Luz o José Antonio Méndez en recinto sagrado donde la música y el romanticismo y la creatividad no tenían límites. Pero también es estar frente a alguien que ha hecho obras magistrales como los dos discos que grabó con Chucho Valdés, donde los protagonistas únicos son su voz y el prodigioso piano de Chucho. O recordar el cuarteto D’aida, donde su interpretación de ‘Yényere Cumae’ en 1957 es una buena muestra de lo que sería su carrera como solista en los siguientes cincuenta y cinco años. Y claro, revivir ese Buena Vista Social Club que sacó al mundo grandes intérpretes de la música cubana encabezados por Compay Segundo, quienes padecían de olvido. Ellos, con Omara, hicieron lo suyo en Amsterdam, en el Carnegie Hall de Nueva York y el Olimpia de París. Pero también es estar frente a quien, acompañada solo por un bajo y la guitarra de Marín Rojas, cantó la más estremecedora versión de ‘Hasta Siempre’, la despedida del Che Guevara. Es que Omara es también un símbolo de la revolución cubana y cercana a Fidel, algo que, no se por qué razón, es ocultado en las reseñas de su extensa y fructífera vida. Es Omara Portuondo la que esta noche está en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura. Además de llenar de música y sensaciones inolvidables el escenario, su presencia salda su inexplicable y larga ausencia de Cali, oportunamente reparada por el AJazzGo 2012, el mejor festival de jazz en Colombia. Nunca es tarde para ver y escuchar a Omara.Omara en cinco preguntasSu madre tenía raíces españolas y abandonó su mundo de comodidades por amor a un jugador de béisbol, ¿cómo recuerda ahora la relación de sus padres? El suyo era verdadero amor, aunque pasaran necesidades su amor fue siempre más fuerte que el qué dirán. Mi madre era una mujer muy culta, con mucha instrucción, y mi padre también era un estudioso y tenía mucho nivel cultural así que en mi casa siempre se estaba hablando de música, de arte, de cultura. Con su ejemplo nos enseñaron a ser honestos, a ser sinceros, a amar al país y a la familia en tiempos en que los demás creían primero en el dinero y en la raza. ¿Tras cinco décadas de carrera qué siente que le falta por hacer?Los sueños míos siguen siendo cantar y representar a mi país en todo el mundo, he recorrido toda América y Europa, he llevado nuestras raíces hasta el Japón, pero me falta el África. Quiero asistir al cumpleaños de Nelson Mandela, muchas veces me han invitado pero no he podido asistir. Lo tengo en mi corazón, él es extraordinario y quiero llevarle mi música. ¿Por qué aceptó el proyecto ‘Buena Vista Social Club’?Yo tenía muchos contratos, mucho trabajo en aquel momento, pero lo cancelé todo por Buena Vista porque era la oportunidad de que la música cubana se difundiera en Norteamérica. Allá hacía falta eso. Su lista de colaboraciones musicales es amplia. ¿Cuándo piensa incluir a un artista colombiano?He estado en Colombia en varias ocasiones y he cantado con algunos artistas nacionales pero nunca se nos ha ocurrido, ni a ellos ni a mí, hacer un dúo o algo. Yo estoy a disposición y, cuando quieran, pueden contar conmigo. Se dice que mucha de la música que populariza hoy, como el género del reggaetón, no resulta tan compleja y rica en ritmo y letras como la que usted representa. ¿Cómo los jóvenes pueden aportar a la historia musical?La música es importante para todos. Los jóvenes tienen un lugar en el mundo y deben tener su propia música, con el tiempo lo que hacen lo irán mezclando. Hay que dejar que cada cual haga lo que considere sin deshonrar al país. José Martí decía que “La música es el alma de los pueblos”. Lo bueno es que los jóvenes tienen muchas ideas, lo malo sería no tenerlas, ni tener amor ni corazón.Un noche para enamorarseDesde las 8:00 p.m. de este sábado, Omara Portuondo saltó al escenario del Teatro Municipal Enrique Buenaventura. Sobre este, su primer concierto en Cali, la artista había anticipado que sería una hermosa noche “para pasarla muy bien”. Dijo que en el escenario son sus músicos quienes le indican el rumbo de la noche. A la cantante cubana la acompañan Rolando Luna, en el piano; Gastón Joya, en el bajo; Andrés Coayo, en la percusión; y Rodney Yllarza Barreto, en la batería. En su encuentro con la prensa anticipó lo que los caleños podrán esperar de ella en el primer concierto de Ajazzgo: “Un repertorio muy mío”, con boleros, jazz, trova y sones.

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