Oliviero Toscani: el fotógrafo de la inclusión

Oliviero Toscani: el fotógrafo de la inclusión

Junio 07, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Santiago Cruz, reportero de El País
Oliviero Toscani: el fotógrafo de la inclusión

“ Muchos quieren conformarse, ser aceptados, ser lindos. Me interesan los que no les interesa integrarse”, dice Oliviero Toscani.

¿Qué hacía en Cali el fotógrafo italiano que incluyó por primera vez en la historia a personas afro en las campañas publicitarias de Benetton?

Oliviero Toscani mira a su alrededor en la Plaza de San Francisco de Cali. Lleva puesto un sombrero y una pañoleta y viste de camisa manga corta, una pantaloneta militar, sandalias. Hace calor. Su rostro está empapado de sudor. A Toscani parece no importarle demasiado. Observa a todas las personas que salen del Palacio de Justicia como un pirata avistando tierra. Busca a su próximo personaje a retratar. Un joven afro de camisa roja con corte mohicano y estrellas negras tatuadas en sus mejillas se ha llevado toda su atención. Toscani lo aborda. - ¿Hay algún criterio de selección de tus personajes o cualquier ciudadano funciona para el proyecto? - Personalidad. Ese es el criterio. El alma. Algunos que son olvidados, desgraciados, excluidos. Ellos tienen una personalidad única porque no se conforman. Los hombres que no se conforman son muy interesantes. Muchos quieren en cambio conformarse, ser aceptados, ser lindos. Me interesan los que no les interesa integrarse. Los olvidados, los excluidos.El joven que ha elegido evidentemente no le interesa parecerse a los demás. Ninguna de las decenas de personas que caminan por los alrededores de la plaza lleva un corte mohicano, nadie anda por ahí con estrellas negras en los cachetes. Toscani comienza a retratarlo. El muchacho se ha ubicado de pie, adelante de un telón blanco. - No me interesa la fotografía de moda, de modelos de belleza. Es un sistema comercial. Un sistema hecho por los burros para fomentar el conformismo. Yo hago lo que quiero hacer. La vida debe ser vivida con calidad. No trabajo por dinero. Trabajar por dinero es como prostituirse. Ninguna de las personas que caminan por la plaza parecen saber quién es Toscani. No se acercan a pedirle un autógrafo o algo por el estilo. Pensarán quizá que es uno más de los fotógrafos del centro de Cali que hacen retratos de los ciudadanos para ganar algo de dinero. Pero Toscani es llamado “el gran fotógrafo revolucionario del Siglo XX”, aunque va por ahí tan sencillo como si eso que publican de él en Internet lo escribieran en realidad sobre otra persona. Oliviero nació en Italia en 1942 - aún vive en su país, en una finca donde produce vino y tiene caballos - y empezó a tomar fotos por herencia. - Mi padre fue fotógrafo de uno de los diarios más importantes de Milán. Toscani, en cambio, ha trabajado para marcas de ropa como Benetton. Fue cuando empezó a revolucionar el mundo al incluir a personas afro en las publicidades de la compañía. En una de sus fotos, una mujer negra amamantaba a un niño blanco. Era 1990 y la campaña se llamó ‘United colors of Benetton’ (colores unidos de Benetton).- Yo exploté la publicidad para hablar de un tema mundial: el racismo. Llegué a incluir personas afro en las campañas publicitarias porque simplemente existen en el mundo. Todos somos diferentes. No hay dos personas iguales. El racismo no tiene razón de ser. Cada hombre es único e irrepetible. El mundo está hecho de personas diferentes. La realidad del mundo es que somos diferentes. Nos hemos dividido por razas, cuando la raza es una sola: la raza humana, los hombres. El pasaporte, la nacionalidad, es solamente una convención. Ahora, si tú eres racista, estás contra todo el mundo. Porque todos son diferentes a ti. Todos. Yo estoy seguro que esta batalla contra el racismo será ganada en el futuro. Hace 100 años hablábamos de esclavismo. Hoy es ridículo hablar de ello. La batalla fue ganada. Hay batallas que sabemos que serán ganadas. Al día siguiente, en una rueda de prensa que ofreció en el Hotel Inter, Toscani revelaría una pista para ganar esa lucha contra el racismo. La ideología, dijo, no es suficiente. No solo con tener conciencia de que es estúpido y sin sentido ser excluyente se gana la guerra. También, a la ideología, se le debe incluir la economía, que es el verdadero poder en el mundo.De hecho, si hoy hay un poco más de comprensión racial en la sociedad, aseguró, es porque las minorías tienen un poco más de dinero.- En realidad no estamos divididos por colores, por la piel, no. Somos divididos por ser pobres o ricos. Si te dicen si quieres ser ‘pobre blanco’ o ‘rico negro’, vas a decir que quieres ser ‘rico negro’. ¿Dónde quieres habitar? Cuando hay un problema social como el racismo no es suficiente ser ideológico. Hay que incluir la economía. Porque si tú le dices a la gente que el racismo hace que ganemos menos dinero, la gente empieza a cambiar de opinión sobre el tema. La clave para tumbar el racismo y la exclusión social podría estar en una idea sencilla: la inclusión es también un negocio. Entre menos exclusión social, más dinero se genera. Un periódico, por ejemplo, podría ofrecer una página en braille no solo para brindarle información a los que nunca la han tenido en un diario, los invidentes, sino también para ganar dinero. Por un lado ayudas a la construcción de una verdadera democracia, por otro ganarías dinero. Los invidentes de la ciudad, que son miles, se suscribirían al periódico, o lo comprarían todos los días. Igual sucede con las personas afro. Si se ven representadas en el periódico, irían a suscribirse. Uno de los sueños de Oliviero Toscani es dirigir un diario.En este momento, en la plaza, descansa. Sus colaboradores son ahora los encargados de elegir y convencer a los transeúntes para fotografiarlos e incluirlos en un proyecto que Toscani está desarrollando alrededor del mundo: ‘Razza umana’. Pero antes de hablar de ello recuerda otra de sus fotos más famosas: la modelo Isabelle Caro, totalmente desnuda y en los huesos, posando en una campaña contra la anorexia. Isabelle, finalmente, murió debido a las consecuencias de ese trastorno alimenticio. - Ese es un problema mundial: la anorexia. Sobre todo en las mujeres que hacen parte del mundo de la moda, que siguen a este mundo completamente idiota. Yo quería hacer una foto que fuera un reflexión sobre el problema de ese trastorno alimenticio. Hoy en el mundo sucede que si me dicen que estoy delgado, respondo “ahhh, qué bien”. En cambio, si me dicen que mi perro está delgado, pienso que tiene un problema, que algo pasa. En el mundo actual, la mujer, sobre todo, quiere ser delgada. Es un problema social. Por obtener el consenso, la aceptación, el hombre tiende a prostituirse. Se cambia la fisionomía de los senos, de la nariz, de la boca, todo. Ese un problema de moralidad también. El trabajo de Toscani consiste precisamente en lo que está hablando: pensar y desarrollar un proyecto alrededor de un problema mundial. El fotógrafo no es el que toma fotos, dice. Los burros pueden hacer fotos. Es el arte más fácil de hacer. Pero pensar un tema, en cambio, es imaginar un problema, ponerlo en imagen, tener algo que decir sobre ello. - El único fin del arte es la condición humana. Si usted analiza lo que hay del gran arte, son todas imágenes que tienen que ver con la condición humana. Siempre. El artista puede ayudar a la sociedad a volverse mejor. ‘Razza Umana’, el proyecto para el cual está tomando fotos en la Plaza de San Francisco de Cali, también tiene que ver con la condición humana. Toscani ha viajado por todo el mundo haciendo retratos de los ciudadanos de cada país. Retratos de esos que se niegan a conformarse, a parecerse a lo que la publicidad quiere que nos parezcamos. En total tiene algo así como 50 mil retratos. Exhibirlos, supone, podría ser un antídoto contra el condicionamiento que se pretende imponer desde el marketing: seamos lindos, seamos flacos, seamos iguales. - ‘Razza Umana’ también es un proyecto con el cual se puede comprender una nación. No hay mejor reportaje que hacer los retratos de los ciudadanos de un país. Reflejan exactamente lo que el país es. Cada fotografía es una expresión socio – política. El proyecto lo está realizando en Colombia junto con la organización Chao Racismo. El objetivo es hacer una gran exposición en Cali, en octubre próximo, en un lugar donde circulen una gran cantidad de personas y puedan ver las fotos gratuitamente. Podría ser el túnel de la Avenida Colombia o el Bulevar del centro. El antídoto debe llegarle a toda la población.- ¿Se ha sentido excluido alguna vez? ¿Fue eso lo que lo llevó a estar del lado de los olvidados?- No. Yo puedo decir que soy una persona privilegiada. Puede ser que por esa razón sepa claramente cuándo una persona no es afortunada. Pero lo mío no es una reacción. Mi abuelo fue anárquico, antifascista. Puede ser que vengo de una familia un poco revolucionaria, con energía subversiva. Toscani observa de nuevo a su alrededor en la plaza de San Francisco para elegir a su próximo personaje a retratar. Mira con ojos muy distintos a los del común de la personas. Para él, no existe la gente fea. Cada ser humano es único e irrepetible. Cada individuo es una entidad muy interesante. Adelante del telón blanco posa un hombre indígena que lleva algunas plumas sobre su cabeza. PremiosToscani ha ganado numerosos premios, entre ellos cuatro Leones de Oro, el Gran Premio de la Unesco, dos veces el Gran Premio de Affichage. Como fotógrafo Toscani ha trabajado para revistas como Elle, Vogue, GQ, Harper's Bazaar, Esquire, Stern, Liberación y muchas otras ediciones de todo el mundo.

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